Con años de retraso, sin demasiado ruido y empujada por la necesidad de hacer frente a los discursos populistas la UE ha anunciado este miércoles una batería de medidas e ideas bajo el paraguas del pilar europeo y los derechos sociales. De estas medidas legales se desprende la intención de beneficiar a los niños y de ayudar a incentivar la participación de la mujer en el mercado laboral. 

"Las medidas propuestas tratan, en particular, de aumentar las posibilidades para que los hombres cojan bajas de paternidad y asuman responsabilidades en el cuidado [de los hijos]. Esto beneficiaría a los niños y ayudará a que crezca la participación de la mujer en el mercado laboral, reduciendo las diferencias entre hombres y mujeres", dice el documento promocionado por los vicepresidentes Dombrovskis y Timmermans y las comisarias Thyssen y Jourová.

Los números empujan desde hace tiempo, pese a la indiferencia de muchos estados miembros. En 2015 había 11,6 puntos de diferencia entre la presencia de hombres y mujeres en el mercado de trabajo, pero subiendo hasta el 30% cuando las familias tienen hijos menores de seis años. "Uno de los factores que llevan a que la diferencia de sueldo fuera del 16,3% y la de las pensiones, hasta del 40%", según los datos de Bruselas.

La Comisión Europea propone una revisión importante de los términos actuales, algo que en algunos países no supondrá ningún cambio, pero que para otros supone una revolución. El actual marco legislativo europeo, por ejemplo, no contempla un permiso de paternidad a nivel continental. La directiva que se propone ahora, y que deberá superar la revisión del Parlamento Europeo y del Consejo si quiere ser aprobada, quiere implantar, en cambio, un permiso de 10 días laborables cuando nazca el bebé.

Que no sea una baja médica

Asimismo, la Comisión quiere que los 28 estados miembros lleven a sus legislaciones nacionales que la baja de maternidad y paternidad de cuatro meses, que sí está recogida ahora, sea remunerada. En la actualidad, los padres pueden pedirlo, pero sin recibir su sueldo, como si fuera una excedencia. Bruselas propone que esos cuatro meses sean remunerados al menos con las mismas condiciones que cuando se trata de una baja médica.

Y no sólo eso: que puedan disfrutarse hasta que los hijos tengan 12 años (ahora se sugiere hasta los ocho, pero depende de cada país) y que esos cuatro meses no puedan ser cedidos a la pareja. Un intento de involucrar más a los hombres en el cuidado de los hijos.

La Comisión espera que el torrente de números sea suficiente para convencer a los gobiernos más reacios a abordar el gender gap. El 31,5% de las mujeres tiene trabajos a tiempo parcial, por sólo el 8,2% de los hombres. Sólo un poco más del 50% de las mujeres trabaja a tiempo completo, frente al 71.2% de los hombres. El cuidado de los hijos explica casi el 20% de la inactividad de las mujeres, por sólo el 2% de los hombres.

En 2015, siempre según las cifras de la Comisión Europeo, la tasa de empleo de las mujeres con un hijo menor de seis años era casi nueve puntos inferior a las de las mujeres sin hijos, pero el porcentaje sube hasta el 30% en algunos estados miembros.

68 semanas en Suecia

En Suecia, por ejemplo, el permiso de maternidad es de 68 semanas. En Reino Unido, de 52. En España, de 16. El de paternidad, de hasta 18 semanas también en Suecia, el caso extremo, frente a las dos semanas o ninguna que tienen buena parte de los estados miembros.

Bruselas puede hacer cosas, pero el grueso de las competencias y los poderes está en las capitales. Si toda la legislación propuestas esta semana siguiera adelante, y no es muy probable, habría otras novedades, como el derecho a disfrutar de cinco días al año por trabajador, remunerados, para "cuidar de familiares dependientes o gravemente enfermos". O que los empleados puedan pedir flexibilidad laboral o reducción de jornada cuando tienen hijos de hasta 12 años, pero no sólo cuando vuelvan de un permiso de paternidad o maternidad.

La Unión Europea calcula que cada semana, de media, las mujeres dedican 22 horas no remuneradas al cuidado de los hijos, 12 más que los hombres. En el caso de los españoles, la brecha es de 13 horas: 12 de los hombres y 25 de las mujeres.

"Estando en el siglo XXI, necesitamos una actitud del siglo XXI hacia la vida y el trabajo, hacia las mujeres y los hombres. Nuestras hijas y nuestros hijos no debería seguir los modelos de nuestros abuelos", ha asegurado el vicepresidente primero, Frans Timmermans.

"La Comisión Europea llega tarde y se queda corta en su propuesta de permiso de paternidad. Establecer un mínimo obligatorio de 10 días de permiso es ridículo, así los países con peores condiciones nunca podrán alcanzar los derechos de los más avanzados. Tenemos que ser más ambiciosos", ha lamentado la eurodiputada Beatriz Becerra (independiente, integrada en ALDE).

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