En un mundo cada vez más competitivo, los videojuegos se han convertido en uno de los métodos de selección que usan las empresas para reclutar el mejor talento. Compañías tan conocidas como L'Oréal, cadenas hoteleras como Marriot, gigantes de la finanzas como Barclays o de la tecnología como Google son sólo algunas de las empresas que recurren a esta estrategia de selección para fichar a sus futuros trabajadores.

Se mira por última vez al espejo, cierra la puerta al salir y repasa mentalmente las respuestas que lleva preparando varios días. Pero cuando se sienta frente al entrevistador, su cuestión lo deja desconcertado. Lo último que esperaba oír es que le preguntaran si le gustan los videojuegos. «¿Aceptas el desafío?», le espeta el seleccionador.

En un mundo cada vez más competitivo, la 'gamificación' (o el uso de juegos) se ha convertido en uno de los métodos de selección que usan las empresas para reclutar al mejor talento. A través del juego, logran conocer mejor a sus candidatos de lo que lo harían con una tradicional entrevista laboral.

«Las técnicas de reclutamiento estaban demasiado ancladas en la entrevista personal, los test y las dinámicas de grupo. Había una cierta previsibilidad en los resultados de los candidatos, y se optó por incorporar otras técnicas que aportaran frescura y un componente imprevisible», explica Andrés Ríos, socio director de Marketing de la consultora Overlap.

Los reclutadores ya no se fijan tanto en los títulos o los expedientes académicos, lo que importa ahora son las competencias. Y los videojuegos ayudan y mucho a descubrir las habilidades de los potenciales trabajadores. ¿De qué manera? Pues retándolos, haciendo que saquen lo mejor de sí mismos y lo demuestren.

«La 'gamificación' permite averiguar rasgos personales ligados con la competitividad y el 'fair play', con la rapidez de reflejos, la competencia digital y, por supuesto, con la colaboración y el trabajo en equipo», señala Ríos.

Empresas tan conocidas como L'Oréal, cadenas hoteleras como Marriot, gigantes de la finanzas como Barclays o de la tecnología como Google son sólo algunas de las compañías que recurren a esta estrategia de selección para fichar a sus futuros trabajadores.

Conocer mejor al candidato

A través de juegos de codificación, gymkanas, retos de diseño o de simulación, role-plays... el reclutador puede conocer si el candidato encaja para un determinado puesto o lo haría mejor en otro departamento; si es creativo y tiene facilidad para la resolución de problemas, etc. A su vez, el potencial trabajador puede demostrar sus destrezas en un entorno más desenfadado y sin la presión que supone sentarse frente a un reclutador.

La firma de cosméticos L'Oréal fue una de las empresas pioneras en el uso de la 'gamificación'. Hace 25 años lanzó la primera edición de Brandstorm, su juego de reclutamiento. Cada año, entre 150 y 200 estudiantes se incorporan a la compañía a través de este método. Aunque, en principio, se dirigió a perfiles de marketing, en la actualidad se ha ampliado a todas las áreas de negocio, y se ha reforzado la participación de estudiante de carreras ligadas a a la Ciencia, la Tecnología la Ingeniería y las Matemáticas.

«Brandstorm nos sirve para conocer mejor a los candidatos de lo que lo haríamos con una entrevista. Podemos evaluar su trabajo durante meses, ver cómo despliegan sus capacidades de trabajo en equipo, de creatividad y de innovación, de exposición en público, de capacidad de respuesta o de nivel de inglés, ya que el concurso es al completo en este idioma. Además, tienen que diseñar un plan escalable a nivel internacional, por lo que también medimos su visión estratégica», sostiene Mireia Vidal, directora de Recursos Humanos de L'Oréal España.

Juegos de codificación, desafíos matemáticos

¿En qué consiste Brandstorm? Cada año, L'Oréal plantea a los jugadores un nuevo reto. En esta ocasión, los casi 500 participantes han tenido el desafío de transformar la forma en la que los hombres se cuidan creando propuestas innovadoras dirigidas a 'millennials' de entre 18 y 25 años. «Se han planteado dos proyectos: una innovación de producto/negocio para los estudiantes de negocio y otra innovación tecnológica para ingenieros y perfiles más tecnológicos. Además, en ambos retos se otorgará un premio adicional a aquellos que aporten la idea más sostenible», explica Vidal.

Los ganadores no sólo tienen la posibilidad de entrar a trabajar en L'Oréal, también obtienen un premio en metálico: 10.000 euros para el mejor proyecto en cada categoría, y 5.000 para la mejor idea de Responsabilidad Social Corporativa (RCS) integrada en cada uno de los retos.

Pero L'Oréal no es un caso aislado. Marriot también fue una de las primeras compañías en apostar por los videojuegos. Hace unos años, lanzó una aplicación en la que animaba a los interesados en trabajar en la popular cadena de hoteles a jugar. Los participantes tenían que enfrentarse a distintas situaciones que se pueden producir en el entorno de un hotel y pasar por diferentes áreas o departamentos.

Barclays también ha recurrido a los videojuegos para captar potenciales trabajadores. Y lo ha hecho a través de Stockfuse, un simulador bursátil con una cartera virtual de 100 dólares y títulos y fondos que fluctúan según las cotizaciones reales de Wall Street.

Y, por supuesto, en esta lista no podía faltar Google. El gigante de la tecnología también ha recurrido a la gamificación lanzando desafíos matemáticos complejos. Sólo a aquel que los resolvía se le ofrecían más detalles de la vacante y se le daba la posibilidad de presentar su candidatura.

Así que ya sabe, la próxima vez que vaya a una entrevista, prepárese jugar y pasar de nivel. Puede que su pericia, le sirva para lograr un contrato.

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