Las marchas que durarán toda la semana denuncian el empobrecimiento que genera la inflación frente al nulo crecimiento de los salarios y pensiones. Los sindicatos han exigido la derogación de la reforma laboral y Josep Maria Àlvarez (UGT) ha criticado de nuevo las propuestas del gobernador del Banco de España, Luis María Linde, de elevar la edad de jubilación.

Los sindicatos han vuelto a salir a la calle para exigir al Gobierno y a las patronales el fin de la precariedad laboral, y unos empleos, salarios y pensiones dignas. UGT y CCOO han realizado este domingo la principal de sus manifestaciones de la jornada en Madrid, en una marcha encabezada por los secretarios generales de ambos sindicatos, Josep Maria Àlvarez e Ignacio Fernández Toxo, a la que seguirán otras movilizaciones en 40 ciudades hasta el día 23 y en todas se insistirá en que hay que desbloquear la negociación colectiva en el sector privado y público.

Bajo el lema «Stop al encarecimiento de la vida. Empleo y salarios dignos», las marchas han sido convocadas en protesta por el empobrecimiento que genera la inflación desbocada en los últimos meses. La manifestación de Madrid ha transcurrido esta mañana desde la Plaza de Neptuno hasta la céntrica Puerta del Sol, y en la que destacaban pancartas en las que se leía: «no a los recortes en servicios sociales. Las personas primero»; «los jubilados estamos indignados»; «pensiones en peligro de extinción»; «las políticas del PP nos llevan a la ruina», entre otras.

Álvarez ha reivindicado la necesidad de luchar contra la pobreza y las causas que la generan. «Exigimos cambios al Gobierno, al Parlamento, porque las personas no tienen espera. La subida de los precios ha hecho un daño muy importante a estas familias», ha dicho. «Hemos dejado la recesión, pero estamos muy lejos de dejar atrás la crisis», ha recalcado Toxo, que ha insistido en que ahora la sociedad española es mucho más desigual que antes de la crisis.

Los sindicatos han exigido la derogación de la reforma laboral y la subida de salarios. «Los beneficios se tienen que repartir», ha dicho Álvarez. «Las pensiones se tienen que revalorizar» ha dicho y ha criticado de nuevo las propuestas del gobernador del Banco de España, Luis María Linde, de elevar la edad de jubilación: «Hace gala de una insensibilidad absoluta, hay que tener vergüenza».

El anuncio de un invierno caliente que hicieron los líderes de CCOO y UGT después de reunirse con Mariano Rajoy se está cumpliendo. Tras el inicio de las movilizaciones el pasado 18 de diciembre, CCOO y UGT han planificado una nueva tanda de protestas entre este domingo y el próximo jueves día 23. El colofón, por ahora, lo pondrá Barcelona con una asamblea de CCOO y UGT el jueves. Con el explícito lema ‘A la calle’, con esta nueva campaña de movilizaciones, las centrales quieren mantener la presión sobre el Gobierno y, como novedad, también sobre la patronal para dar un impulso a los salarios y las pensiones que permita contrarrestar el empobrecimiento de trabajadores y jubilados debido a una moderación salarial que se ha visto desbordada ampliamente por la escalada de la inflación.

Inflación disparada

Con un índice de precios de consumo (IPC) interanual en enero pasado del 3%, el nivel más alto desde octubre del 2012, los sindicatos consideran urgente dar un salto en la negociación colectiva para que los convenios empiecen a recoger unos aumentos de los sueldos con una horquilla entre el 1,8% y el 3%. Tratan así de evitar una pérdida de poder adquisitivo que ya se produjo en el 2016, en el que los salarios crecieron de media seis décimas menos que los precios.

Una situación que empeora este año en el que, de momento, el 3% de inflación registrada en enero contrasta con una subida salarial pactada en los convenios del 1,19%, muy similar al promedio del año anterior.

A la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores en activo se une el empobrecimiento de los pensionistas, que han visto cómo su paga perdió 1,35 puntos en el 2016 por la diferencia entre el aumento del 0,25% que recibieron por parte de la Seguridad Social y el IPC del 1,6%, y que este año puede ser peor ya que solo se ha previsto un aumento del 0,25%.

CCOO y UGT apuntan a la responsabilidad del Ejecutivo de Rajoy en la subida rápida y «descontrolada» de los precios por el encarecimiento de servicios básicos como la electricidad, el gas, el combustible y la calefacción. Además, consideran insuficiente la subida del salario mínimo en un 8%, hasta 708 euros, que pactaron el PP y el PSOE desoyendo el aumento que defendían los sindicatos del 22% hasta llegar a los 800 euros mensuales como forma de presionar al alza a los convenios colectivos.

Las nuevas protestas también quieren presionar a la CEOE para que se mueva de su última propuesta de una recomendación de una subida salarial que se queda claramente por debajo del IPC.

Las movilizaciones de esta semana no son las primeras que realizan los sindicatos contra la precariedad. El pasado mes de diciembre, las centrales sindicales convocaron una gran manifestación para mejorar la calidad del empleo, los salarios y las pensiones.

Justo cuando se cumplen ahora cinco años después de la reforma laboral del PP (febrero del 2012) los datos confirman que la mayor parte de los casi 1,4 millones de empleos creados en los tres últimos años (2014, 2015 y 2016) se debió al crecimiento económico; pero también revelan que alrededor de un tercio del nuevo empleo se debió a que el conjunto de los ocupados trabajan ahora menos horas y con salarios más bajos.

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