Hay que matizar muy mucho el impacto que podría tener en la hostelería un cambio de uso horario en España. Si se hiciera, para el sector sería catastrófico porque el consumidor haría un efecto repliegue de los bares hacia el hogar, señalan representantes del sector. Una bajada de la facturacíon tendría un impacto directo en el empleo.

La restauración española ha consolidado su recuperación en 2016 al facturar un 2% más que un año antes y generar 47.000 nuevos puestos de trabajo. Sin embargo, el sector no termina de cantar victoria.

Pese a las buenas previsiones que tiene para este año, según la consultora NPD la restauración española crecerá un 1,6% en 2017- existen varios riesgos que podrían lastrar sus cifras.

Uno de ellos es el cambio de uso horario que el Gobierno de Mariano Rajoy ha planteado. De ser así "la restauración española podría perder fácilmente hasta 1.500 millones de euros" en sus ventas, según Octavio Llamas, presidente de Marcas de Restauración, quien también advierte que "si se pierde facturación, se pierde empleo".

"Hay que matizar muy mucho el impacto que podría tener en la hostelería un cambio de uso horario en España. Si se hiciera, para el sector sería catastrófico porque el consumidor haría un efecto repliegue de los bares hacia el hogar", sostiene Llamas. Algo que, a su juicio, afectaría especialmente al momento de consumo de la tarde.

Impacto similar al de la Ley Antitabaco

En la misma línea, Vicente Montesinos, director para el Sur de Europa de NPD Group, sostiene que el impacto que un cambio de uso horario en España tendría en la restauración sería "al menos similar al que tuvo en 2011 la ley antitabaco".

En aquel momento, la hostelería perdió entre cinco y seis puntos sobre el total de la facturación del mercado. Ahora, Montesinos calcula que la pérdida podría llegar a situarse entre los ocho y diez puntos de la facturación del sector.

Para verificar sus cálculos, Marcas de Restauración está elaborando un informe con los datos de impacto que dicho cambio horario podrá tener en la hostelería española. Datos que, según Octavio Llamas, estarán disponibles el próximo mes de marzo.

Además de la del uso horario, otra de las preocupaciones del sector es una posible subida de impuestos, como el IVA o los llamados impuestos verdes. Según las cifras de NPD cada punto de subida que se hiciera en el IVA repercutiría en una pérdida del 2,5% en la facturación de la restauración. Un sector del que están tirando especialmente las cadenas.

Tirón de las cadenas

Si la restauración española subió un 2% sus ventas en 2016, las marcas agrupadas en Marcas de Restauración mejoraron un 7,8% sus ventas respecto al año anterior, y crearon un tercio -15.000 empleos- del total generado por el sector el último ejercicio.

Para 2017, las enseñas agrupadas en Marcas de Restauración tienen previsto invertir 75 millones de euros, abrir unos 450 locales (siguiendo con la estela marcada en los últimos tres años) y generar en torno a 15.000 empleos nuevos.

Al mismo tiempo, las cadenas de Marcas de Restauración seguirán trabajando para mejorar sus servicios de delivery (envío de comida a domicilio). Un servicio que según Octavio Llamas podría representar dentro de cinco años el 10% de la facturación de las enseñas agrupadas en Marcas de Restauración.

En la restauración en general, el delivery representa sólo un 3% de las ventas, pero su penetración en el mercado explica la caída del take away (comida para llevar).

Los datos de NPD también indican que el gasto medio por persona en la restauración española es de 4,82 euros y que donde más ha crecido el sector en el último año ha sido en la zona catalanobalear.

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.