El presidente de EE.UU. hace una propuesta para reducir los sueldos de los primeros ejecutivos de compañías rescatadas. Sin embargo, según informa el diario The New York Times todavía no está claro cómo definirá la ley el concepto de empresa rescatada.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama anunciará hoy una propuesta para reducir los sueldos de los primeros ejecutivos de los bancos o las empresas que estén rescatadas o participadas por el Gobierno.

Se espera que el texto fije una remuneración máxima de 500.000 dólares, sin retribución variable en efectivo y sin que puedan recibirse privilegios a cargo de la compañía, como el disfrute de aviones privados. El único ingreso extra que podrían obtener sería el del dividendo ordinario de las propias acciones de la entidad.Además, los primeros ejecutivos deberán tener más en cuenta la opinión de los accionistas sobre la retribución.

Sin embargo, según informa el diario The New York Times todavía no está claro cómo definirá la ley el concepto de empresa rescatada. Es decir, si el tope salarial afectará solamente a aquellas compañías que tengan que ser rescatadas de forma excepcional (tipo el banco de inversión Bear Stearns o la aseguradora AIG), o a todas las compañías que acepten dinero de los 800.000 millones de dólares del TARP (Programa de Rescate de Activos Problemáticos, conocido como Plan Paulson).

Primera dimisión, tercera baja

Obama afirmó ayer que mantener sus planes iniciales de nombrar a Tom Daschle como secretario de Salud, a pesar de detectarse que había impagado varios impuestos, fue un error y que se siente frustrado. Además, aseguró que las restricciones al comercio, incluidas en su plan de recuperación económica, deben eliminarse.

El demócrata indicó, en varias entrevistas de televisión, que la dimisión de Daschle era necesaria para evitar que el rechazo a su figura por parte de los republicanos le impidiera desarrollar la agenda sanitaria del Gobierno. Su salida del equipo de Obama, sin llegar a ser ratificado por el Senado, también obedece a que “fui nombrado presidente para cambiar la forma de hacer política. Y no se puede crear dos grupos, uno el de la gente responsable que paga sus impuestos y otro el de las personas que están en Washington y que no pagan”, indicó Obama.

El presidente de EEUU también se refirió a las críticas que ha despertado una cláusula incluida en el plan de recuperación económica por el que todas las infraestructuras que se construyan en el país tendrán que realizarse con acero y hierro fabricados en EEUU. Esta decisión ha sido rechazada por los defensores del libre comercio y por los socios comerciales del país, entre ellos Canadá y la Unión Europea. “No podemos enviar un mensaje proteccionista. Tengo que ver cómo conseguimos cambiar el proyecto de ley. Pero sería un error, en los tiempos actuales, cuando el comercio internacional está en declive, enviar un mensaje al resto del mundo de que estamos más preocupados por nosotros mismos que por el comercio mundial”, indicó el presidente a la cadena de televisión Fox.

En cualquier caso esta cláusula todavía no está en vigor ya que el plan de recuperación, aprobado por el Congreso, todavía debe ser ratificado por el Senado. Obama puede tener problemas para retirar la cláusula por la oposición de sus compañeros de partido, que pretenden ampliar la obligatoriedad de comprar productos Made in America a otras actividades, más allá de las infraestructuras.

La advertencia de Zapatero, por R. G. Pico y A. Ormaetxea

"No es el momento de grandes beneficios ni de salarios excesivos". Esta frase, pronunciada por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el programa Tengo una pregunta para usted, es una señal de que Zapatero está en sintonía algunos aspectos de la política económica de su homólogo estadounidense, Barack Obama.

El líder demócrata anunciará hoy que su Adminístración impondrá límites salariales a los directivos de las empresas que reciban nuevas ayudas económicas. En España, esto no se ha anunciado por el momento. Es más, se insiste en la idea de que las ayudas, como las que se han previsto en el caso de la banca, serán devueltas, para marcar distancias con la nacionalización, a la que han recurrido otros Gobiernos para hacer frente a la crisis económica.

Sin embargo, en pleno estallido de la crisis, en noviembre, los representantes de IU-ICV y ERC presentaron una proposición no de ley para poder crear una serie de medidas que limiten las remuneraciones excesivas de los altos ejecutivos en las empresas. Esto se produjo coincidiendo con la presentación de una encuesta elaborada por la multinacional de Recursos Humanos y Trabajo Temporal Kelly Services que indicaba que el 45% de los españoles cree que los altos ejecutivos cobran demasiado.La iniciativa no triunfó, por la oposición de PSOE y PP. Los socialistas votaron en contra; el PP, se abstuvo.

Eso sí, el Gobierno impuso la congelación salarial de los altos cargos. Está por ver si el Ejecutivo cambiará de opinión en lo que respecta a las compañías privadas. En los meses que han pasado desde que se votó la iniciativa, se ha comprobado que la crisis se agrava por momentos, y el Ejecutivo mantiene grandes diverencias con la banca a cuenta de la falta de crédito pese al plan de rescate. Esto podría llevar a Zapatero, que advirtió la semana pasada de la necesidad de moderación salarial, a seguir la estela de EEUU. Una iniciativa que ya puso en marcha Alemania. Berlín decidió en octubre limitar el sueldo de los ejecutivos de los bancos rescatados a 500.000 euros anuales. El mismo tope que, según los diarios estadounidenses, anunciará hoy Barack Obama.

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