El primer ministro japonés manifiesta su intención de prohibir la práctica del amakudari, costumbre que lleva a que ministerios y agencias públicas medien para que altos funcionarios obtengan puestos en empresas privadas tras su jubilación.

El Parlamento japonés iniciará una reforma de la función pública con la que pretende eliminar la costumbre de que ministerios y agencias públicas medien para que funcionarios de alto rango obtengan puestos en empresas privadas tras su jubilación.

La práctica conocida como amakudari, que significa "caído del cielo", es ampliamente conocida, aunque es una fuente de corrupción y de interrelación de intereses entre sector público y privado, pero el primer ministro, Taro Aso, expresó ayer en el diario Yomiuri su intención de prohibir esta práctica, para lo que reformará la legislación de la Función Pública antes de fin el año.

Aso dijo abiertamente que no autorizará que los ministerios animen a que los servidores públicos obtengan la prejubilación para que puedan llegar a acuerdos con compañías privadas que trabajan con las instituciones niponas, lo que se conoce como watari, según la agencia local Kyodo. No obstante, el Gobierno prevé un período de transición de tres años hasta eliminar totalmente esta práctica.

Los partidos de la oposición criticaron la propuesta del gubernamental Partido Liberal Demócrata (PLD) para la reforma de la Autoridad de la Función Pública, pues opinan que no conseguirá eliminar estas prácticas.

Muchas de las grandes empresas japonesas cuentan entre sus filas directivas con ex funcionarios de alto rango, que en algunos casos se han convertido en centro de las críticas por casos de corrupción y manejo de información privilegiada, informa EFE.

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.