El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) ha aclarado hoy que debe permitirse que un trabajador cobre una indemnización por despido aunque haya cumplido ya los 65 años y por tanto tenga derecho a percibir una jubilación.

Los jueces consideran que es discriminatorio obligar a jubilarse a una persona si quiere seguir trabajando y la ley lo permite.

Los jueces se han pronunciado a partir del caso de un trabajador danés a quien la justicia de su país negó la percepción de una ayuda compensatoria por despido por haber alcanzado la edad de jubilación, explica la sentencia. Los daneses perciben una pensión compensatoria cuando son despedidos tras haber prestado sus servicios durante un tiempo superior a los doce años para garantizar la reinserción laboral, subsidio que se extingue si el trabajador ya tiene derecho a una pensión de jubilación.

El tribunal de la UE considera que la limitación de la edad para percibir esa indemnización "es excesiva", por lo que el trabajador con derecho ya a pensión de jubilación pero con voluntad de prolongar su vida laboral debería percibirla hasta encontrar un nuevo empleo.

Era el caso del conflicto laboral que ha provocado que se pronuncie el tribunal, el de un trabajador que se inscribió como demandante de empleo pese a poder jubilarse por edad. Los jueces han tenido en cuenta los objetivos que con esa limitación persigue la legislación danesa, esto es, que no se acumule la indemnización y una pensión de jubilación.

Caso alemán

No obstante, el tribunal de Luxemburgo considera que dicha limitación no tiene en cuenta que algunos trabajadores no quieren aún percibir una jubilación sino seguir trabajando. Así, los jueces consideran que es "una discriminación por razón de edad" no permitir renunciar temporalmente a la pensión de jubilación a los trabajadores de más de 65 años que quieren seguir en activo.

En la misma línea, el Tribunal de Luxemburgo se ha pronunciado a partir del caso de una trabajadora alemana que denunció a la justicia la extinción automática de su contrato de trabajo en una empresa de limpieza cuando cumplió los 65 años.

Para el tribunal, la normativa alemana por la que se rescinde el contrato de la trabajadora con motivo de haber alcanzado esa edad representa "no un régimen imperativo de jubilación forzosa, sino un modo de extinción de las relaciones laborales vinculado a la edad a la que se tiene derecho a una pensión de jubilación".

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