El bienestar laboral importa: los estudios confirman que aumenta el rendimiento. El gran desafío es que exista una relación real entre lo que demandan los empleados y lo que imponen las empresas.

 

Sólo uno de cada cuatro españoles califica como muy buena su salud y bienestar en el trabajo. Lo peor es que el 71% cree que la situación no mejorará el año que viene. Cigna ha entrevistado a más de 1.000 trabajadores en España para llegar a esta y otras conclusiones en su último informe: Cigna 360 Wellbeing Score. Spain Report. Aunque la situación laboral remonta -el barómetro de Edenred confirma que el 70% de los empleados confía en el futuro de su empresa, frente al 64,9% de 2015-, todavía quedan cabos sueltos. El desafío es que las medidas que desarrollan las empresas para mejorar el bienestar de sus trabajadores en el puesto se adapten a las necesidades de su plantilla, porque de ello depende su impacto. Según las investigaciones de Mia Mends, CEO de Beneficios e Incentivos de Sodexo en EEUU, estas medidas aumentan las puntuaciones de compromiso en un 20%.

"Para incorporar el bienestar es necesario medirlo antes. Es un dato que varía mucho en cada empresa. Después de cada análisis hay que volver avaluar de nuevo para comprobar que se han logrado los objetivos. Lo que en una empresa es estrés en otra es falta de sueño; en unas es un problema de alimentación y en otras es el sedentarismo. Es necesario hacer un análisis antes", explica Fernando Campos, director comercial de Cigna, quien recomienda segmentar por colectivos o individualmente. Entre lo más atractivo para los empleados, según el informe de Cigna, están el horario flexible, ayuda para los estudios relacionados con el trabajo y el masaje/fisioterapia. Pero hay otros factores. Con el apoyo de Sodexo, la OCDE creó un índice para una vida mejor que permite comparar el bienestar en todos los países miembros de acuerdo con 11 temas esenciales para las condiciones materiales de vida y la calidad de vida: vivienda, ingresos, empleo, comunidad, educación, medio ambiente, compromiso cívico, salud, satisfacción, seguridad y equilibrio vida/trabajo.

Para Christophe Launay, director general de Psya Asistencia, lo más importante para iniciar un programa que mejore el estado de la plantilla es "partir de los resultados disponibles en un estudio de riesgos psicosocial y de los estudios epidemiológicos; junto con una encuesta de hábitos saludables para completar el diagnóstico".

Manuel Asla, director de márketing y comunicación de Edenred, identifica cuatro factores para determinar el bienestar de la plantilla: "El entorno, es decir, contar con los medios necesarios para trabajar, sé qué se espera de mí y puedo contar con mis compañeros. En segundo lugar el cuidado: me siento respetado por mi equipo y por mis jefes. Y por último, la emoción de ir a trabajar motivado, y la conciliación". Advierte Asla que "aunque las encuestas son el mejor indicador de estos factores son las conversaciones con los managers lo que más aporta a la hora de realizar estos estudios. Ellos son los que mejor perciben el estado de ánimo de los profesionales". Campos también considera las entrevistas de salida como una buena fuente de información.

Pero no hace falta esperar al despido. La comunicación de todas las medidas es básica. Launay dice que hay que ponerlas en valor: "Explicar el para qué, el qué y el cómo. Sólo si se diseña una campaña de comunicación inteligente y constante en el tiempo, la empresa conseguirá la necesaria adhesión y apoyo de la plantilla". El café para todos no es válido en gestión de personas, y menos cuando se trata del bienestar. Miriam Martín, directora de márketing de Sodexo BI, explica que por eso su visión ha avanzado: "Ponemos a disposición del empleado servicios que él mismo customiza según sus demandas: cheque de guardería, en la que él elija; ayuda en la comida, dónde él quiera; e incentivos para la formación, pero la que él necesite".


Los espacios también ganan puntos

Si trabajas a gusto estás más comprometido. Aunque pueda parecer una perogrullada, disponer de un espacio para trabajar adecuado tiene un impacto directo en la satisfacción del empleado. Alejandro Pociña, presidente de Steelcase España y Portugal, explica las conclusiones de su último estudio 'Compromiso y espacio de trabajo global': "Existe una relación directa entre la satisfacción y espacio de trabajo y el compromiso. A mayor satisfacción, mayor compromiso y viceversa". Se lamenta Pociña de que en España, "el nivel de compromiso y satisfacción de los profesionales respecto al espacio de trabajo es de los más bajos, sólo Francia se encuentra por debajo: un 7%, mientras que el dato global es del 13%". Añade que también estar a gusto en el entorno laboral "se traduce en una mayor capacidad de concentración (un 37% de los trabajadores españoles no logra concentrarse en el trabajo), un aumento de la productividad (las empresas con un elevado compromiso mejoran sus ingresos en un 19%) o más innovación (el 70% de las ideas surgen del trabajo en equipo)". La clave para aumentar el bienestar de los empleados pasa, según Pociña, por "transformar las oficinas en destinos, en lugares a los que las personas acuden porque se sienten cómodas, porque tienen opciones y control sobre el espacio, acceso a unas tecnologías que les facilitan su actividad, se pueden concentrar y, porque llegado el caso, disponen de un espacio adecuado para la privacidad".

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