Entrevista de El Mundo a Henry F. de Sio, ex jefe de operaciones de la campaña de Obama: "El nuevo mundo es interactivo y en él la empatía será muy necesaria. Además, las normas no van a poder seguir el ritmo de los cambios, y eso va a hacer que la vida y la ética conviertan esa capacidad de compartir sentimientos en el pilar de la colaboración [...]"

 

Si ha dejado de creer en las organizaciones políticas verticales, en las estructuras empresariales rancias, en los falsos gurús, en los jefes muy jefes, en las parejas donde sólo uno de los dos lleva las riendas... siga leyendo.

Este cuento arranca en 2007, cuando Henry F. de Sio entra en contacto con Barack Obama, por aquel entonces senador de Illinois. De Sio aceptó el encargo de convertirse en su jefe de operaciones para la campaña electoral y a partir de ahí las agujas del reloj comenzaron a ir al revés. Apartaron los manuales y empezaron a construir de otra forma para llegar a encumbrar al político demócrata: "Tuvimos que romper barreras y dejar que cada persona fuera un líder con su propio espacio. Todo el mundo era grande".

El magnetismo de Obama, su mensaje, su cercanía, todo ello amplificado por las redes sociales que manejaban Henry F. de Sio y su entregado ejército de líderes hizo que ganaran las elecciones en 2008. Pero eso ya es historia. Historia de la que se puede aprender.

De Sio siguió la estela del presidente y se convirtió en uno de sus asesores en la Casa Blanca, una de las organizaciones más burocráticas y compartimentadas que se conocen. Viejas reglas frente a una nueva forma de entender la sociedad del siglo XXI.

En julio de 2011, Henry F. de Sio abandonó la fortificada colina de Washington y desde entonces se dedica a agitar conciencias y a educar para despertar el liderazgo que todos llevamos dentro. Éste es un pequeño extracto de la entrevista realizada en Madrid de la mano de Ashoka, organización sin ánimo de lucro que se dedica a fomentar el "emprendimiento social" como vía para solucionar los problemas que nos asfixian.

¿Se puede implantar su sistema abierto de gestión en una gran empresa? Parece imposible.
Cuando salí de la burbuja de la Casa Blanca, empecé a ver el mundo con ojos nuevos; las personas tenían voluntad de cambio y contaban con la ayuda de las redes sociales. Ahí pensé que nuestro modelo de campaña era aplicable a la sociedad: el cambio se acelera en un sistema donde todo el mundo es un líder, y la razón es que los líderes provocan cambios.

La educación es la mejor herramienta del cambio, ¿cómo cree que los colegios pueden formar a niños y niñas líderes?
En este nuevo mundo de cambios dinámicos, nadie sabe cómo va a ser el futuro después de la escuela. Antes los colegios enseñaban por el sistema de repetición y su objetivo era que el alumno consiguiera un trabajo tras su paso por las aulas. Ashoka ha analizado los patrones de los emprendedores. Primero, las personas que cambiarán el mundo dejan que la empatía (capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos) influya en sus decisiones. Segundo, trabajan en equipos fluidos dentro de estructuras mucho más grandes. Y tercero, usan sus talentos para beneficiar al resto de los ciudadanos. Ahora, estoy trabajando para dar nuevas experiencias a los niños, preparándoles para ser líderes. Tenemos que darles esa oportunidad.

Usted habla siempre del nuevo paradigma. ¿En qué consiste?
Es la evolución hacia un mundo que estará en permanente cambio. Ahora hay un nuevo ideal social que todos queremos alcanzar y que pasa por gente con una mente innovadora, corazón de servicio, espíritu empresarial y perspectiva colaborativa. Vivimos una vida de cambios y de personas que promueven esas reformas. Hemos pasado del mundo de la repetición, donde quienes tenían el poder decían a los demás lo que debían hacer, al mundo del cambio.

Tanto movimiento asusta.
Sólo debes tener miedo si no puedes ver o acabar de entender el nuevo sistema. Es un cambio revolucionario. Acuérdese, yo tuve que salir de la burbuja de la Casa Blanca para encajarlo. Todos juntos podemos asumir ese reto: "Yes, we can" ("Sí, nosotros podemos", el famoso lema de Barack Obama).

Cuando pienso en un ejecutivo o un político, los visualizo como alguien que no expresa sus emociones porque considera que es una debilidad. ¿Cree que los futuros líderes serán buenas personas?
El nuevo mundo es interactivo y en él la empatía será muy necesaria. Además, las normas no van a poder seguir el ritmo de los cambios, y eso va a hacer que la vida y la ética conviertan esa capacidad de compartir sentimientos en el pilar de la colaboración. En el nuevo juego, los líderes deberán tener la habilidad necesaria para que la gente baje sus defensas y colabore con los demás. Nadie podrá ser un individuo pasivo.

¿Cree que los profesores están preparados para acelerar este cambio de mentalidad?
Si vemos a los profesores como a los generadores de los creadores del cambio, hay que imaginar sus clases como conversaciones abiertas, con diálogo y cultura del "se puede". Los maestros están haciendo un trabajo estupendo, pero debe ser prioritario para ellos, y para el resto de los adultos, que los niños aprendan y dominen la empatía. La educación debe fomentar la empatía como gran herramienta para que las personas colaboren y superen los retos del siglo XXI.

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