El sueldo medio catalán es de 1.725 euros, un 13% inferior a la media europea. Catalunya, al igual que España (con 1.640 euros) se sitúa en una zona intermedia: hay 15 países cuyos salarios son inferiores al catalán, mientras que los restantes 12 tienen remuneraciones mayores.

La segunda entrega del IV Monitor Anual Adecco sobre salarios, elaborado en colaboración con los investigadores de Barceló y Asociados, pone el acento en los aspectos comparativos, señalando las diferencias entre lo que perciben de media los asalariados catalanes y españoles y lo que ingresan los empleados de los países de la Unión Europea (UE).

En este contexto, la situación no es especialmente negativa, ya que si bien el salario medio ordinario bruto español está alejado de los más elevados de la UE, también está a distancia de los países menos favorecidos. En los 28 países de la Unión la remuneración es de 1.995 euros mensuales y la catalana llega a los 1.725 euros, un 13,5% menos. En términos absolutos la diferencia es de 270 euros mensuales. Catalunya, al igual que España (con 1.640 euros) se sitúa en una zona intermedia: hay 15 países cuyos salarios son inferiores al catalán, mientras que los restantes 12 tienen remuneraciones mayores.

Dentro de la Unión Europea, hay tres niveles salariales. El primer grupo está integrado por 11 países con un salario medio inferior a 1.000 euros por mes. Excepto Portugal (986 euros/mes), todos ellos son de Europa del Este: Bulgaria (357),Rumanía (453), Lituania (527), Hungría (543), Letonia (601), Polonia (686), República Checa (758), Eslovaquia (774), Croacia (782) y Estonia (798).

Entre 1.000 y 2.500 euros

El segundo nivel está formado por ocho países cuya remuneración media mensual está entre los 1.000 y los 2.500 euros, y ahí es donde se sitúan los salarios catalanes y españoles. En este grupo también aparecen Grecia (1.011), Eslovenia (1.142), Malta (1.168), Chipre (1.256), Italia (2.017),Francia (2.255) y Austria (2.382). Las diferencias internas en este grupo intermedio son elevadas, pues los salarios de países más afortunados, como Austria y Francia duplican a los de Grecia, Eslovenia y Malta.

En el nivel superior, el de las remuneraciones mensuales medias superiores a 2.500 euros, aparecen Alemania (2.515), Suecia (2.541), Finlandia (2.555), Holanda (2.2575), Irlanda (2.592), Bélgica (2.619), Reino Unido (2.742), Luxemburgo (2.994) y Dinamarca (3.553).

Estos datos son relevantes en la medida en que no sólo afectan al poder adquisitivo de gran parte de la población de un país, sino que también ejercen como referente a la hora de atraer inversión extranjera.

En este sentido, según señala Diego Barceló, investigador de Addeco y de Barcelo Asociados, el hecho de que Catalunya y España estén en el nivel intermedio, en sí mismo, no nos beneficia ni nos perjudica.

“En una economía sana, los salarios son coherentes con la productividad. No es el nivel del salario el que lo hace o no competitivo, sino su relación con la productividad. Por lo tanto, en la medida en que el trabajo sea más productivo (por ejemplo, por mayor inversión en maquinaria, capacitación o lo que fuere), los salarios pueden aumentar sin dañar la competitividad”.

Mano de obra preparada

Así, el atractivo para los inversores de los salarios bajos de Europa del Este, puede compensarse fácilmente, porque nuestra mano de obra está preparada y opera en un contexto en el que la oferta incluye otros aspectos. “El trabajador catalán o español puede cobrar más que el búlgaro o el rumano porque son más productivos. Eso no significa que haya diferencias en las cualidades personales de unos y otros, sino que la cantidad de capital (maquinaria, infraestructuras, etc.) que hay invertido en promedio por cada trabajador es más alta en Catalunya/España que en Bulgaria o Rumanía”.


Disparidad notable

Los datos revelan notables diferencias dentro de la UE, con países que multiplican por diez los salarios de los territorios menos afortunados. El caso extremo es el que surge de comparar la remuneración media de Dinamarca (3.553 euros/mes) con la de Bulgaria (357 euros/mes). Si se analizan sólo los 19 países que utilizan el euro como moneda, las diferencias son menos marcadas, pero aun así resultan muy amplias. El salario medio de Luxemburgo (2.994 euros), el mayor dentro de la Eurozona, es casi seis veces más grande que el de Lituania (527 euros), que es el más bajo del área.

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