El Acuerdo Interprofesional de Cataluña 2015-2017, que tienen previsto firmar a finales de noviembre sindicatos y patronales, aboga por intensificar la flexibilidad laboral en las empresas y defiende una mejora de los salarios similar a la pactada en el conjunto de España (1,5% en 2016), pero condicionada a la marcha de cada empresa y sector y fijada en función del consumo interno, la productividad y la competitividad.


Los sindicatos mayoritarios, CC OO y UGT, y las patronales Fomento del Trabajo, Fepime y Pimec prevén firmar este mes el Acuerdo Interprofesional de Cataluña (AIC) para el periodo 2015-2017. El documento, que servirá de referencia para la negociación colectiva los dos próximos años, aboga por intensificar la flexibilidad laboral en las empresas y defiende una mejora de los salarios similar a la pactada en el conjunto de España (1,5% en 2016), pero condicionada a la marcha de cada empresa y sector y fijada en función del consumo interno, la productividad y la competitividad. El documento también incluye referencias a extender las retribuciones variables en las empresas.

La fecha que se baraja para la firma del pacto definitivo es el 27 de noviembre, aunque fuentes cercanas al proceso insistieron en que no existe una fecha cerrada. Solo faltan flecos formales y la redacción de la introducción del acuerdo, una pretendida hoja de ruta laboral que fije las condiciones para salir de la crisis y en la que las centrales sindicales querían compromisos para recuperar condiciones perdidas en los últimos ochos años. Las asambleas de los sindicatos darán el visto bueno al documento la próxima semana.

Según avanzó este jueves TV3, un borrador fechado el pasado 6 de noviembre profundizaba “mucho en la flexibilidad pactada de las jornadas de trabajo”, ya que contemplaba la posibilidad de que los convenios de empresa establezcan un cómputo anual de horas y las distribuyan de forma “irregular al efecto de contribuir a racionalizar la gestión del tiempo de trabajo” y su “flexibilidad”.

Según el documento, esto permitirá “mejorar la eficiencia de la actividad productiva”, pues se aumentarán o reducirán las jornadas según la “intensidad de actividad y las fluctuaciones de la demanda”, tal y como sucede en algunos convenios de empresas de automoción. Los sindicatos han accedido a esas medidas de mayor flexibilidad para evitar que las compañías confíen sus necesidades de producción a “ajustes externos y traumáticos”.

Durante los próximos dos años, la mejora salarial será moderada, en línea con lo acordado por patronales y sindicatos en el conjunto de España, que prevé mejoras de un 1,5% en 2016. Pero el AIC considera que esas mejoras se ajustarán a la coyuntura de cada empresa y sector, a la evolución del consumo interno y a la de la productividad y la competitividad. Es en ese punto en el que el documento hace referencia a la necesidad de cambiar fórmulas de retribución anticuadas y pide generalizar las retribuciones variables, que se fijarían de acuerdo a parámetros concretos, como la productividad. En contra se apuesta por acabar con algunos complementos como los de antigüedad.

Patronales y sindicatos han acordado la creación de una comisión para luchar contra el absentismo laboral e intentan poner soluciones al problema de la ultraactividad de los convenios.

 

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.