Un informe elaborado por la ONU denuncia la representación femenina en la gerencia de empresa y alto funcionariado, así como la lentitud en la equiparación en los puestos de gobierno, pues actualmente sólo 15 mujeres ejercen el máximo cargo en sus naciones.


La cuenta sale a partir de los números de las Naciones Unidas. El sueño de la equiparación por sexos en la cúpula del poder planetario se sitúa actualmente a más de dos siglos de distancia. Mucho más lejos que Marte.

Si bien en este asunto las matemáticas no son exactas, sirven como ilustración de la perenne discriminación entre sexos a la hora de liderar. "En la mayoría de las sociedades del mundo, las mujeres siguen sin tener las mismas posibilidades de hacerse escuchar que los hombres tanto en la esfera pública como la privada".

Así lo señala el The world's women report (las mujeres en el mundo), que cada cinco años elabora el departamento de estadística de asuntos económicos de la ONU. El documento, presentado ayer en la sede de Nueva York en su sexta edición, apostilla: "El número de mujeres que son jefas de Estado o de Gobierno sigue siendo la excepción".

De los 194 países que integran las Naciones Unidas, hoy sólo 15 mujeres (19 en el momento de hacer el informe) ejercen el máximo cargo en sus naciones. Pese a todo –observan sus autores– ha habido una "ligera mejoría en comparación con las 12 mujeres que ocupaban el poder en 1995". Entonces se firmó la declaración de Pekín, que fijó el marco para eliminar los obstáculos que dificultan una participación igual a la masculina.

A la vista de este ritmo de siete conquistas cada dos décadas, el reparto en la cima del pregonado 50% se extiende a más de 200 años vista. "La desigualdad tiende a ser severa y muy visible en el poder y en el terreno de la toma de decisiones", se dice. De modo similar, pero algo mejor, el 22% de los parlamentarios –una de cada cinco– y el 18% de los ministros son mujeres.

Tampoco en la esfera privada las cosas están para lanzar cohetes. La representación femenina en la gerencia de empresa y alto funcionariado también sigue siendo baja, sin que país alguno haya alcanzado o superado la paridad. La mitad de los países registran, sólo de forma aproximada, una representación del 30% o algo más.

"Este informe confirma que las vidas de las mujeres han mejorado en numerosas áreas en los últimos veinte años, aunque el ritmo ha sido lento y desigual", afirma en el prefacio Ban Ki Mun, secretario general de la ONU.

Quedan los déficits. Sólo el 50% de las mujeres en edad de trabajar integra la fuerza laboral, en comparación con el 70% de los hombres. Las mujeres se concentran en ocupaciones mal remuneradas. Ganan entre el 70% y el 90% del sueldo de los hombres.

Además, ellas dedican como promedio tres horas más al día que los hombres a tareas domésticas y al cuidado de familiares en los países en desarrollo, y dos horas más al día que los hombres en los países desarrollados. Estas diferencias hacen que las mujeres con­tinúen dependiendo de sus cón­yuges en muchos países.

La vulnerabilidad se hace más palpable en el caso de las madres solteras. En todos los países, debido a un incremento de la fecundidad extramarital y a los divorcios, los hogares monoparentales han ido al alza. Las madres solteras con hijos constituyen el 75% de los hogares monoparentales y sufren tasas de pobreza más altas que las de los padres solteros o los hogares biparentales.

Perduran las lacras. Más de un tercio de las mujeres en todo el mundo ha sufrido violencia física o sexual en algún momento. En los sucesos más extremos, la violencia contra la mujer puede provocar la muerte: las mujeres representan alrededor de las dos terceras partes de las víctimas de homicidios cometidos por la pareja o en el entorno familiar.

En un buen número de países, tanto hombres como mujeres creen que es aceptable en ciertas circunstancias que un marido golpee a su esposa, sostiene el documento. Sin embargo, empiezan a cambiar las actitudes, según matiza el informe, hacia esta violencia. Tanto los hombres como las mujeres la consideran ahora menos aceptable. Pero el 60% de las mujeres víctimas de la violencia siguen sin denunciarla ni solicitan algún tipo de ayuda.

La ONU insiste en denunciar prácticas como la mutilación genital femenina, que han sufrido más de 125 millones de mujeres y niñas en África y Oriente Medio.

A pesar de todo, se remarca que la vida de las mujeres y las niñas ha mejorado en diversos ámbitos. Faltarías más, cabría decir. La esperanza de vida sigue al alza a escala mundial: 72 años para las mujeres y 68 para los hombres. Las defunciones maternas disminuyeron un 45% de 1990 a 2013.

"No podemos cumplir la Agenda del 2030 para el Desarrollo Sostenible sin que la mitad de la población mundial ejerza sus derechos plenamente y en condiciones de igualdad, en el derecho y en la práctica", declaró Ban Ki Mun a finales del pasado mes en un acto conmemorativo de los 20 años de Pekín. En ese mismo escenario se demostraron las carencias.

De los cinco copresidentes de un acto por y para las mujeres, sólo uno era mujer.


Las quince de los 194 países

Alemania. La canciller Angela Merkel (1954) comenzó su tercer mandato en el 2014.

Noruega. La socióloga Erna Solberg (1961) es primera ministra desde el 2013, con un gobierno paritario.

Polonia. Ewa Kopacz (1956) asumió el cargo de primera ministra en el 2014.

Lituania. Daila Grybauskaite (1956) es la presidenta del país desde el 2009.

Malta. Desde el 2014, Marie-Louise Coleiro (1958) es presidenta del país.

Croacia. Kolinda Grabar-Kitarovic (1968), del partido conservador, es presidenta desde diciembre de este año.

Suiza
. Simonetta Sommaruga (1960) preside el país este año en un cargo rotatorio.

Argentina
. Casi nueve años lleva Cristina Fernández de Kirchner (1953) presidiendo Argentina.

Brasil. La economista y política Dilma Rousseff (1947) es presidenta desde el 2011.

Chile. Michelle Bachelet (1951) regresó a la presidencia en el 2014, cargo que había ocupado ya en el periodo 2006-2010.

Jamaica. La primera ministra es Portia Simpson-Miller (1945), que ya había ocupado anteriormente el cargo.

Liberia. La premio Nobel de la Paz Ellen Johnson (1938) es la presidenta desde el 2005.

Rep. Centroafricana
. Catherine Samba (1954) ocupa la presidencia desde el 2014, cargo creado tras el golpe de Estado del 2013.

Corea del Sur.
Park Genn-Hye (1952) es la primera presidenta coreana y fue elegida en el 2012.

Bangladesh. Sheik Hasina (1947) ejerce el cargo más importante del país desde el 2009.


Los hombres, unos descerebrados

"Las conductas de riesgo y la imagen de masculinidad tienen un efecto dañino en los adolescentes y hombres jóvenes, que corren mayor riesgo de morir de lesiones resultantes de accidentes viales y de heridas autoinfligidas. Los hombres fuman y consumen alcohol en mucho mayor grado que las mujeres, lo que también contribuye a que sus tasas de mortalidad sean más elevadas". Es lo que dice el informe de la ONU y la razón que explica una aparente contradicción. En todo el mundo –la población es de 7.300 millones de habitantes– hay 62 millones más de hombres que de mujeres. Nacen más varones que niñas: 105 por cada 100. La ventaja masculina va desapareciendo por una mortalidad masculina superior. A partir de los 50, las mujeres superan a los hombres. Representan el 54% de la población que ha cumplido los 60 o más. Ellas se casan a los 25 y ellos a los 29, un año más mayores en cada sexo comparado con 1995. La tasa de fecundidad mundial se sitúa en 2,5 entre 2010 y 2015, en relación con los tres hijos de 1990-1995. Pese a seguir siendo un asunto grave en Asia meridional y África subsahariana, el matrimonio infantil ha disminuido del 31% en 1995 al 26% en 2010.

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