En la reciente IESE Global Alumni Reunion, celebrada en Múnich, y que contó con la asistencia de un millar de exantiguos alumnos de la escuela de negocios se habló del adiós a la industria convencional y de la bienvenida a la fabricación 4.0, revolucionaria manera de entender los procesos industriales, que requerirá de nuevos perfiles profesionales y abrirá nuevas posibilidades.

 

Adiós a la industria convencional, llega la fabricación 4.0, revolucionaria manera de entender los procesos industriales, que requerirá de nuevos perfiles profesionales y abrirá nuevas posibilidades. Porque “la libertad a la hora de diseñar no se puede hacer con fabricación tradicional; en cambio, la fabricación 3D ofrece muchas oportunidades”, explica Michael Heinz, miembro del consejo ejecutivo de la empresa química BASF para Europa, quien recordó que hace unas décadas se contrataba a mucho personal porque se necesitaba en planta. “Había muchos oficios, eran tareas más sencillas, pero el futuro va a requerir de nuevas capacidades, gente que sepa hacer muchas más cosas, con más preparación, todo será mucho más sofisticado”, afirma este ejecutivo, que este fin de semana participó en la IESE Global Alumni Reunion, celebrada en Múnich, y que contó con la asistencia de un millar de exantiguos alumnos.

A los nuevos perfiles también se refirió Hans J. Langer, fundador y consejero delegado de EOS, una empresa pionera en soluciones médicas y de óptica. ¨Las empresas del futuro no serán las clásicas, serán de fabricación avanzada, para las que se necesitarán menos manos y más cerebro”, explicó, además de alabar la mentalidad estadounidense para hacer frente a estos cambios, y criticar los temores de Europa a innovar y apostar por este nuevo cambio, que pasa por que cada producto sea la solución. En el valor añadido está la clave de ese éxito. “Cuando empezamos a vender en China nos copiaban, pero no entendían lo que hacíamos, por eso lo que tenemos que vender son soluciones al cliente”, añadió.

La innovación en esta nueva era es el pilar sobre el que se sostendrán las empresas, pero esa investigación tiene que tener un equilibrio entre la creatividad y el negocio. “Tenemos más de 3.000 proyectos en curso y eso implica que los equipos han de ser multidisciplinares para que toda esa innovación esté relacionada con la parte del negocio”, señaló el directivo de BASF, para quien es importante estimular una cultura creativa basada en valores y en responsabilidad.

En esto también coincidió el fundador de EOS, quien defendió la idea de buscar y asentarse donde haya gente creativa. “Tenemos 20 empresas en red, gente con ideas, pero no permito que un ingeniero haga algo por lo que no se pague, hay que diseñar algo que el cliente necesite”. Y recomendó a las empresas que centren el 70% de los recursos a la liquidez, el 20% a algo que no tenga que ver con el mismo negocio y el 10% a algo revolucionario. “Solo puedes triunfar si eres el mejor, y para ser un campeón hay que esforzarse y gestionar las oportunidades. Esto no tiene que ver con ser jóvenes”, señaló Hans J. Langer.

En los últimos siete años, con la crisis golpeando fuerte, el 70% del presupuesto tecnológico de las empresas se destinó a mantener las instalaciones que ya existían y el 30% restante, a innovación. “Solo importa la tecnología si tiene mucho impacto en la cuenta de resultados”, explicó la vicepresidenta de soluciones empresariales de Microsoft, María Garaña. Porque el futuro de las empresas pasa por la gestión de datos. Y citó el ejemplo del Real Madrid, que cuenta con cuatro millones de seguidores en internet, y decidió aprovechar este dato para montar un estadio virtual, donde también se podía escuchar la música que los jugadores tenían en su autobús. “Se trata de monetizar los activos”.


¿Puedes dormir por las noches?

“Cuando le decía a alguien que me dedicaba a la banca, la siguiente pregunta era: ¿puedes dormir por las noches?”, contó el presidente del consejo de BNP Paribas Fortis, Herman Daems, en relación a la pérdida del prestigio del sector. “Antes la banca era un sector interesante pero ahora hemos perdido credibilidad”. Entre los retos que se deben plantear en cuanto a gobierno corporativo, con el fin de mejorar la gobernanza corporativa, destacó la importancia de las personas, así como rebajar el exceso de reglas, procedimientos y burocracia. “Existe demasiada regulación, “cada paso que das hablar hay que hablar con abogados...”, afirmó Daems, que destacó la importancia de que los consejos busquen una nueva identidad.

“La buena gobernanza debe centrarse en las personas, no tanto en las estructuras sino en la gente que tenemos en los consejos, hay que hablar más de conductas”, señaló.

En cuanto al papel y perfil que deben tener los consejeros independientes fue tajante: “Si no se sabe del negocio, es una estupidez, se necesita de gente que entienda el sector”.

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