Las empresas demandan empleados capaces de construir lazos operativos sólidos con personas de diversos ámbitos y que cuenten con ‘backgrounds’ diferentes. La capacidad resolutiva, relacional y flexibilidad son también decisivas en el trabajo.

 

Cuando se pregunta por el camino más sencillo para conseguir una trayectoria profesional exitosa, la contestación suele ser uniforme: una buena formación en STEM (acrónimo inglés de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) garantiza, en un contexto como el presente, no quedarse fuera del mercado laboral y asegura una carrera profesional ascendente si se saben aprovechar las oportunidades.

Sin embargo, un reciente informe del think tank CED Committee for econonomic development, para el que fueron preguntados un conjunto de directivos acerca de las cualidades que más valoraban a la hora de contratar a sus empleados, llega a conclusiones muy diferentes.

Las habilidades técnicas y las derivadas de los conocimientos matemáticos aparecían en los escalones inferiores de la lista, superadas de largo por otras como la capacidad de colaborar y trabajar en equipo, ser capazde construir lazos operativos sólidos con personas que cuentan con backgrounds diferentes y la competencia a lahora de resolver problemas que no se habían afrontado antes. Lo más peculiar es que, preguntados por los puestos que más dificultades tenían en cubrir en sus empresas, aquellos que tenían que ver con STEMS, con un conocimiento técnico específico y con la creatividad sí estaban situados en los primeros puestos.

El informe explicaba esta paradoja señalando que las habilidades relacionales y de solución de problemas son valores que cotizan a medio y largo plazo, y que las competencias matemáticas y técnicas estaban siendo muy importantes a corto.

Por más que las dimensiones actuales de las empresas sean globales, en España, las cosas funcionan de otra manera,y se priorizan otras cualidades, pero eso no significa que las skills, ese cúmulo de habilidades y competencias que se salen de lo técnico tengan una validez reducida. Más al contrario, como señala Esther Carrera, directora de Michael Page, cuentan y mucho. En especial, la flexibilidad, que no es otra cosa que la capacidad de adaptación al entorno. “Hay candidatos que han tenido mucho éxito en una compañía, y cuando llegan auna nueva no encajan, quizá porque no se dan cuenta de las cosas que tienen que cambiar respecto de su trabajo anterior”. No todo el mundo consigue adecuarse ni a nuevas aventuras ni a nuevas circunstancias, y eso puede convertirse en un problema notable: “La flexibilidad es importante para saber actuar de maneras distintas según el contexto, porque cuando el mercado es adverso no valen las mismas cosas que en una época de crecimiento”.

Capacidad resolutiva

La otra gran habilidad que se tiene en cuenta es la capacidad resolutiva. “A nivel de alta dirección se determina la estrategia, pero luego hay que llevarla a la práctica.Y saber resolver los problemas que te encuentras es muy importante en los directivos, ser capaz de hacer que las cosas sucedan”.

La pregunta es si el valor que se conceden a las skills en la teoría tiene un reflejo palpable en la práctica, si esa necesidad subrayada por Recursos Humanos es realmente tenida en cuenta a la hora de analizar perfiles y candidatos. Según Carrera, su valía es indudable: “Pesan en igual medida el componente técnico que el relacional. Sin duda, si buscas un director financiero los conocimientos son muy importantes, pero se analiza en paralelo, y con la misma relevancia, los aspectos que hacen que pueda encajarono en el puesto”.

Suele pensarse que las habilidades y competencias poseen un componente innato, que al contrario que los conocimientos es algo que resulta complicado de aprender. No es exactamente así, señala Carrera, porque también existen talleres, cursos y coaching que pueden ayudar a generar esas habilidades, pero lo decisivo es la actitud personal: “Hay quienes tienen un carácter más complicado y otros que son más positivos y críticos. En general, los grandes líderes traen las competencias de casa pero a lo largo de su carrera las desarrollan exponencialmente”.


Tener recursos propios

Según el informe del CED, las habilidades que más importantes serán en el futuro son aquellas que, como el critical thinking y el problem solving, permite contar con recursos propios para solventar asuntos cruciales en las empresas, skills que no son fáciles de encontrar y que pueden otorgar una clara ventaja competitiva. Para Carrera, esas competencias sonmuy relevantes en algunas posiciones, como las directivas encargadas de diseñar la estrategia y menos con las que tienen que ver con la ejecución. Sin embargo, algunas competencias, como “las que posibilitan el trabajo el equipo, las que permiten el entendimiento con personas de tu entorno y de áreas alejadas de la tuya, y las que tienen que ver con la empatía, siempre van a ser un básico. Las habilidades relacionales seguirán siendo fundamentales en el futuro, porque siempre nos moveremos en un entorno de personas”.


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