El Gobierno británico ha anunciado la próxima entrada en vigor del granny leave, que permitirá que padres y madres puedan compartir la baja con los abuelos que todavía trabajen. Esta medida, que es una copia de una promesa del Partido Laborista, pretende dar libertad a las familias para que elijan aquella opción que mejor se adapte a sus necesidades.


Los abuelos británicos podrán compartir con sus hijos los permisos de maternidad y paternidad para cuidar de su nietos. El Gobierno de David Cameron ha ofrecido la novedosa medida como caramelo en el arranque de la conferencia del Partido Conservador en Machester, cuando, en realidad, de trata de una promesa electoral contenida en el Manifiesto del Partido Laborista en las elecciones del 2015, abrazada semanas después por el premier.

Sin citar la paternidad o maternidad de la idea -y enterrando, de paso, la polémica por el grave impacto que los nuevos recortes de las exenciones fiscales van a tener en la familias británicas de clase media-, el ministro de Economía, George Osborne, ha ofrecido el granny leave (textualmente, el "permiso de la abuela") como la gran propuesta conservadora de la temporada otoño/invierno.

"Se trata de una idea moderna de los conservadores en apoyo a las familias trabajadoras y para darles la libertad de elegir la mejor opción", ha dicho Osborne, procurando hacer todo el ruido posible (la "primicia" la adelantó en portada el tabloide conservador The Mail on Sunday).

"Más de la mitad de la madres dependen de los abuelos para el cuidado de los niños en cuanto se reincorporan al trabajo", agregó Osborne, que el lunes acabará de concretar la propuesta. "En mucha familias, los abuelos desempeñan un papel central en el cuidado de sus nietos y de paso contribuyen a aliviar el presupuesto familiar".

"Pero muchos abuelos quieren también seguir en sus trabajos", corrigió el ministro de Economía. "Según una investigación reciente, hasta dos millones de abuelos han dejado su empleo o han reducido su jornada laboral para cuidar de sus nietos. Dejarles que compartan legalmente los permisos de maternidad va a permitirles seguir en sus puestos y va a ser bueno en última instancia para nuestra economía".

Otros estudios revelan que hasta siete millones de abuelos británicos participan activamente en los cuidados infantiles y dos tercios de los abuelos con nietos menores de 16 años contribuyen de algún modo. Por lo general, los abuelos son la "primera opción" de las madres en cuanto se reincorporan al trabajo, principalmente por razones económicas (el altísimo precio de las guarderías en el Reino Unido) y también por motivos "personales" o "emocionales" (la preferencia de dejar a los niños en manos de alguien de la familia hasta que cumplan al menos un año).

El granny leave entrará previsiblemente en vigor a partir del próximo año, superado un periodo de rodaje de los primeros seis meses. La medida permitirá a madres, padres, abuelos y abuelas repartirse un total de 50 semanas de baja durante el primer año de crianza de los niños (37 de ellas "remuneradas" con un máximo de 139 libras semanales, unos 190 euros).

En el Reino Unido, el permiso de maternidad pagada es de 18 semanas. Esta medida, en concreto, afecta a los permisos extendidos, que duran hasta 50 semanas; es decir, prácticamente todo el primer año de vida del niño.

Desde el pasado mes de abril, los permisos "compartidos" permitían a padres y madres repartirse las bajas laborales. Según Osborne, la nueva medida es "una extensión lógica" de la política actual: "No supondrá un aumento del tiempo real para cuidar a los niños, pero sí dará una mayor flexibilidad para que los miembros de la familias decidan quién asume los cuidados infantiles en cada momento".

La noticia fue acogida por los británicos con una mezcla de alivio y escepticismo: no sería la primera vez que los tories prometen medidas de alcance social en sus conferencias anuales , con la manifiesta intención de subir su tirón electoral entre las familias "trabajadoras".

En este caso, además, la idea original proceso del manifiesto electoral del 2015 del Partido Laborista que tan pobres resultados le dieron en las urnas al ex líder Ed Miliband. El granny leave -dirigido sobre todo a la abuelas- fue la piedra angular del Manifiesto de las Mujeres, presentado por todo lo alto durante la campaña electoral por Harriet Harman (que luego asumió el liderazgo temporal del partido).

"Vamos a impulsar una nueva política que va a ser increíblemente importante para la igualdad de género", aseguró entonces Harriet Harman. "Vamos a reconocer cuántas familias dependen principalmente de los abuelos, y sobre todo de las abuelas, para que los padres puedan seguir trabajando. Y vamos a reconocer los derechos de los abuelos, que no sólo no están jubilados, sino que en la mayoría de los casos siguen trabajando y en jornadas incluso más largas".

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