Entrevista de La Vanguardia a Fernando G. Benavides, doctor en medicina y cirugía, especializado en investigación en salud laboral: "Un país como el nuestro, desarrollado y que quiere ser del G-20 no se puede permitir las tasas de accidentes que tiene."

Fernando G. Benavides (Utrera, Sevilla, 1954) es doctor en medicina y cirugía. Especializado en investigación en salud laboral dirige desde su reciente inauguración el Centre d 'Investigació en Salut laboral (CISAL), ubicado en el Parc de Recerca Biomèdica, que viene a consolidar una década de trabajo como unidad de investigación. Unas 20 personas forman en la actualidad el equipo del Dr. Benavides en un centro único en nuestro país. Su finalidad, seguir muy de cerca la salud en el trabajo en España que según Benavides mejoró gracias a la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Pero esta tendencia se podría empezar a torcer ahora, en tiempos de crisis. Por eso, desde el CISAL están expectantes a la realidad que temen que se avecina: que los empresarios intenten reducir costes en detrimento de la protección de la salud de sus empleados.

¿Qué salud tiene el trabajo en España?

Ha estado mejorando en los últimos 15 años, sobre todo desde la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales de 1995. Pero lo que nos da miedo, lo que nos preocupa es que ahora con la crisis en la que estamos inmersos uno de los grandes pagadores sea la protección de la salud de los trabajadores.

¿Cree que la crisis puede mermarla?

Es una gran tentación que las empresas consideren que el esfuerzo en prevención y seguridad sea un gasto que se puede suprimir. Esperamos que las administraciones como garante del cumplimiento de las normas no cedan y se mantengan los niveles de protección alcanzados hasta ahora. Pero el gran peligro es que haya un empeoramiento de las condiciones de trabajo.

¿Han detectado ya algo en este sentido?

No. Pero estamos atentos y vamos a seguir de manera cercana e intensa la evolución de las cifras de accidentes, enfermedades e incapacidades que son los tres grupos indicadores para ver si empeora o se mantienen como hasta ahora, bajando.

¿Y en Catalunya la situación de salud laboral es parecida a la de España?

En líneas generales estamos en unos niveles muy similares.

Si tuviéramos que puntuar la salud laboral española ¿Aprobaríamos?

La nota es un valor relativo y depende un poco de cómo estén los demás alumnos. Si los alumnos son la Unión Europea de los 15, estamos con un aprobado muy justo. En la Europa de los 27 tenemos un aprobado alto-notable.

¿Podemos tomar nota de algún país?

Todos tenemos cosas que enseñar y aprender pero los países a los que hay que mirar con más frecuencia son los nórdicos: Finlandia, Dinamarca, Noruega, Suecia…

Acaban de inaugurar el Centro de Investigación en Salud laboral (CISAL) ¿en qué consiste su tarea?

Producir conocimiento que sea útil para proteger la salud de los trabajadores. Transferir ese conocimiento de manera proactiva a los que tienen la responsabilidad de tomar las decisiones (administración, empresas y agentes sociales). Y la tercera finalidad es formar investigadores. La investigación en salud laboral es muy escasa en España, de hecho lamentablemente somos el único grupo que hay de estas características, y es importante que seamos capaces de formar doctores e investigadores que a su vez sean capaces de generar más grupos de investigación.

¿Hay alguna área a la que se dediquen más esfuerzos?

Claro. Nos centramos en los factores psicosociales. El 70% de las empresas en España y en Catalunya son de servicios y los problemas en estos puestos de trabajo son de tipo psicosocial: de estrés, de relación con el jefe o con los compañeros, de conciliación o los derivados de la precariedad laboral. También evaluamos qué hace la Administración y qué hacen las empresas para prevenir esos problemas. Y un tercer grupo de tareas que nos interesa es mejorar los sistemas de información. Mejorar la cantidad pero sobre todo la calidad de información que necesitamos para conocer la salud laboral de las empresas.

¿Y la Administración hace caso a sus recomendaciones?

En algunas cosas nos hacen caso y otras nos gustaría que nos hiciesen más…

¿En qué?

Por ejemplo, en la mejora de la calidad de la información. Sin información no se puede evaluar las políticas de prevención. Quien tiene que hacer la prevención y poner los medios para que el trabajador no pierda la salud es la empresa. Luego la Administración tiene que garantizar que eso se hace. Y sabemos muy poco de lo que se está haciendo dentro de las empresas. En España hay 1.200.000 empresas, el 80% de menos de seis trabajadores, y el esfuerzo más útil que posiblemente puede hacer la Administración a la sociedad es saber qué está pasando en ellas. Si además puede intervenir, mejor.

¿La Administración sabe qué pasa?

No. Sabe muy poco. Las tiendas del Eixample, las peluquerías… hay que saber qué pasa en esas pequeñas empresas. ¿Qué pasa con las personas que trabajan sin contrato 10-15 horas al día?

La construcción es la que genera más lesiones y muertes en nuestro país ¿Es la lacra laboral de España?

Es la asignatura pendiente. Un país como el nuestro, desarrollado y que quiere estar en el G-20 no se puede permitir las tasas de accidentes que tiene. Hay dos veces más riesgo de tener un accidente en España que en Alemania.

¿Hay que concienciar de los riesgos más a los trabajadores o a los empresarios?

A los empresarios. Son los que tienen la responsabilidad fundamental de incluso que los empleados sean responsables. Es una relación asimétrica porque el poder lo tiene el empresario.

¿Y la ley es rigurosa con éstos últimos?

La letra de la ley sí (sonríe). El derecho del trabajo en España es muy potente. El problema es que hay que cumplirlo. Hay un porcentaje de incumplimiento de la ley alto.

¿Cómo debe ser una empresa saludable?

Una empresa que cumpla las normas ya es altamente saludable. Si además quiere ir más allá y asumir su responsabilidad social pueden hacer mucho más en la mejora del medio ambiente, clima laboral… Eso da como resultado un incremento de la productividad. Un hospital, por ejemplo, no puede funcionar si sus médicos, enfermeras, etc. no están satisfechos, porque el capital fundamental es el conocimiento que tienen esos profesionales.

La ley española dice que se debe trabajar para prevenir enfermedades en el trabajo. Sin embargo, en el ámbito laboral hay una alta incidencia de casos de cáncer. Es un dato bastante alarmante.

Parece que no se están tomando las medidas necesarias, si no muchos de estos casos no aparecerían. El problema de los cánceres y otras enfermedades profesionales es que no se reconocen como enfermedad profesional.

El 64% de las enfermedades provocadas en el trabajo no se reconocen…

Cánceres prácticamente no se reconoce ninguno. En todos los países hay cánceres que no se reconocen porque en muchos casos aparece cuando el trabajador ya está jubilado. Y no es fácil establecer la relación causal entre un cáncer y una exposición laboral. Además, en muchos casos el tabaco puede estar por en medio… Pero de los cánceres de pleura (mesoteliomas), que no aparecen si no ha habido amianto, no se reconoce ninguno. Tenemos un sistema de notificación de enfermedades profesionales que no funciona bien. Y el enfermo se siente maltratado. El 80% de las enfermedades profesionales que se contemplan son músculo esqueléticas: lumbalgias, artritis… que son enfermedades menores. Las graves no se reconocen.

3 millones de trabajadores están en riesgo laboral: contacto con químicos, cargas, malas posturas ante el ordenador… ¿Podemos valorar que estamos en peligro?

Sí. Los trabajadores por ley deben tener formación sobre los riesgos que hay en su puesto de trabajo y cómo poder prevenirlos. Cuando el trabajador se incorpora al puesto o cuando hay algún cambio, la empresa tiene la responsabilidad ineludible de formarlo de manera directa y no a través del ordenador. Por tanto, el empleado debería tener capacidad para identificar y conocer los riesgos que hay en su puesto de trabajo. ¿Tiene esa información? Posiblemente algunos trabajadores sí y otros no. Depende de si en la empresa hay un servicio de prevención adecuado.

¿En los últimos años han detectado enfermedades nuevas?

Están incrementando las enfermedades mentales, que son las menos visibles. Insomnio, angustia, ansiedad, depresión… El problema es que éstas no pueden ser reconocidas cómo enfermedades profesionales.

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