Tener un currículum brillante no es siempre garantía de éxito, pues en la selección pesan también los intangibles. La solución es autodiagnosticarse para conocer los talentos que nos diferencian del resto y también nuestros puntos débiles. Esta es una de las múltiples enseñanzas que pudieron aprender los más de 800 jóvenes que asistieron al Fórum Impulsa de Girona.

 

La manera de encontrar trabajo ha cambiado y los modos de selección, también. “¿Por qué no debería contratarte?”. Con esta pregunta, que podría dejar fuera de juego a cualquier candidato durante una entrevista, el director general del portal laboral Infojobs, Jaume Gurt, sabe si sus interlocutores conocen o no sus debilidades. Y no sólo eso. La pregunta permite a la empresa encargarle al trabajador los proyectos que más se ajustan a sus capacidades y evitar así fracasos. El mantra es el que sigue: no valemos para todo y, además, todos tenemos puntos fuertes y débiles aunque muchas veces no los sepamos verbalizar o diagnosticar.

Esta es una de las múltiples enseñanzas que ayer surgieron de las ponencias del Fórum Impulsa de Girona, al que asistieron más de 800 jóvenes de entre 16 y 35 años interesados en aprender y emprender. La directora de recursos humanos de la empresa alimentaria Frit Ravich, María Saló, habló sin tapujos: dijo estar cansada de oír siempre lo mismo en las entrevistas. Todos los aspirantes a un empleo, aseguró, se declaran responsables, “pero como eso ya se presupone, entonces no hace falta ni nombrarlo”. “Ser tozudo o perfeccionista son algunos de los puntos débiles más socorridos”, explicó Saló.

¿El consejo? “Autodiagnosticarse” para conocer aquellos talentos que te diferencian del resto y también tus flaquezas. Saló recomendó preguntar a los amigos, hermanos o padres qué es aquello que “nos hace mejores y peores”. Los expertos llaman a esto “autoconocerse” y es una de las claves para presentarse con garantías de éxito a una entrevista de trabajo. Pero no la única.

En un mundo cada vez más competitivo y con cientos de candidatos excelentemente formados y preparados por ocupar un puesto, las empresas se fijan en pequeños detalles. “Ante la disyuntiva de tener que elegir entre muchos currículos brillantes, el empresario decide con qué candidatos se queda por intangibles”, explicó el director de recursos humanos del Grupo Iberdrola, Ramón Castresana. Y forman parte de esos intangibles toda aquella información cualitativa que explica cómo es la persona, mucho más allá de sus logros académicos. “Nuestros hobbies o pasiones, por ejemplo, hablan mucho de nuestra capacidades”, explicó Gurt. La ilusión con que uno va a una entrevista y la inteligencia emocional son otras de las cualidades que valoran mucho los seleccionadores. “Una persona a quien le gustan los demás tendrá éxito hoy y mañana”, destacó la directora de recursos del grupo hotelero Accor, Arantxa Balsón.

Si el contenido del currículum es importante a la hora de venderse ante una empresa, no lo es menos el continente. “Sed creativos en la manera de documentar vuestro currículum. Cómo exponemos nuestra marca personal es muy importante”, advirtió el responsable de la marca Google en España y Portugal, Luís Marqués.

Micropáginas como Flavours.me o Re.vu permiten hoy en día hacer currículos que captan la atención del destinatario. Hace tiempo que las redes sociales vienen ejerciendo un papel destacado tanto para lo bueno como para lo malo cuando de lo que se trata es de buscar un empleo. “Existen empresas que tienen a personal rastreando ocho horas al día en las redes; hay gente que se cae de los procesos de selección por lo que tiene colgado en ellas. Evitad comentarios políticos y religiosos”, aconsejó Álex López especialista en Linkedin, una red de contactos profesionales, que tiene unos 364 millones de usuarios. Se calcula que el 40% de la población activa en España tiene un perfil en esta red. La gente en España encuentra el 69% de las ofertas laborales en internet. Algo está cambiando.



La marca personal: somos lo que comunicamos


Laura se presenta. Tiene 21 años y estudia información y documentación. Quiere crear su propia empresa, una plataforma editorial para fomentar la lectura. Pero el público pasa de ella: unos miran el móvil, otros hablan... Bosco Soler, un joven arquitecto valenciano, diseñador gráfico y nómada digital, cuenta que tras graduarse en plena crisis inmobiliaria se puso a hacer un máster alternativo: viajar nueve meses por Asia y Oceanía mientras lo iba contando en su blog.

El auditorio responde con grandes aplausos. Se trata de un ejercicio práctico por el que pasaron una treintena de participantes al Fórum Impulsa en la sesión “Sin vergüenza, hablar en público”, de Mercedes Pescador, directora general de Medialuna, reconocida empresa madrileña dedicada a la comunicación. Los presentadores voluntarios pusieron a prueba sus dotes comunicativas ante unos espectadores desconcertantes, cuya reacción había sido pactada antes de que empezaran su discurso y sin que ellos lo supieran.

¿Sintieron vergüenza, miedo...? Pescador asegura que es algo natural ante las posibles críticas e invitó a los asistentes a comunicar su propio yo como marca personal. “¿Quién soy, qué hago, a quién sirvo, qué he creado? En estas cuatro preguntas está la llave. Conocerse y darse permiso para ser como uno es. Somos lo que comunicamos”, recalcó. B. Julbe

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