Uno de cada cinco parados y uno de cada diez ocupados admite haber percibido ingresos en B, es decir, sin declarar a Hacienda ni a la Seguridad Social, según un estudio sobre el mercado laboral que también revela que el 36% de los encuestados en situación de desempleo aceptaría este tipo de remuneración.

 

La economía sumergida ha crecido en los años de crisis hasta situarse en el 24% del producto interior bruto (PIB) en el 2012. Entra dentro de lo previsible que el mercado del empleo refleje de una u otras forma esa actividad económica opaca. Así, un 19% de los trabajadores en busca de empleo reconocen haber trabajado o realizado algún proyecto cobrando en negro, según un estudio sobre el mercado del empleo realizado por Infojobs y Esade a partir de la información registrada en el portal de búsqueda de empleo en el 2014.

El análisis pone de manifiesto, además, que el 36% de los encuestados sin trabajo que no recibieron ingresos en negro reconocen que estarían dispuestos a aceptar este tipo de remuneración. Entre los ocupados, el 10,2% señala haber recibido ingresos en B, hasta un importe que les han supuesto casi una cuarta parte de su salario. A falta de una alternativa legal, a los trabajadores no les queda más remedio que aceptar pagos en negro. Dos de cada tres parados y ocupados que han cobrado dinero de forma opaca alegan que las empresas solo les ofrecieron esta opción y uno de cada cinco reconoce que aceptan sueldo en negro para completar su salario principal.

Menos sueldo

La crisis, por otra parte, se ha dejado notar en la percepción de una renta menor por parte de la población activa. El 63% aseguraran que su poder adquisitivo bajó durante el 2014. Entre ellos, tres de cada cuatro estaban en paro. Cuatro de cada 10 desempleados habían agotado o carecían de prestación por desempleo, motivo por el que se había reducido drásticamente su nivel económico. Entre los ocupados, más de la mitad argumenta que la congelación o incluso la reducción de su salario fue la principal causa de la pérdida de poder adquisitivo. Para Infojobs, la crudeza de la crisis se observa también en el hecho de que uno de cada tres encuestados han tenido que hacerse cargo económicamente de algún familiar.

Infojobs realiza su estudio anualmente en función de la oferta y la demanda registrada en el portal. A partir de esos parámetros se detecta una bajada de inscritos en todos los rangos salariales ofertados, salvo franjas salariales que van de 36.000 a 42.000 euros y de 42.000 a 50.000 euros. Pero las vacantes que atraen a más candidatos son las que se encuentran en el rango de salarios más bajo (12.000 euros), mientras que las que atraen a menos, al ser puestos más especializados, son las de más de 50.000 euros.

Formación

Cuanto mejor es la formación, mayor es la empleabilidad. El nivel de estudios marca la diferencia a nivel salarial. Las vacantes donde se solicitan estudios universitarios son las que ofrecen mejores salarios o salarios diferenciales, ya que en el resto de niveles formativos las diferencias son mínimas. Los estudios de Bachillerato y estudios básicos son los peor remunerados.

La categoría que ofrece los mejores sueldos es la de ingenieros y técnicos, con 29.094 euros de salario mínimo promedio. En la relación le sigue la de finanzas y banca, con 28.118 euros, e inmobiliaria y construcción, con 27.592 euros. Por contra, las categorías peor pagadas, como ya ocurría en el año anterior, son: venta al detalle y atención al cliente, que a duras penas superan los 16.000 euros de salario.

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