Durante la manifestación del Primero de Mayo los líderes sindicales han pedido al Gobierno central que redistribuya la riqueza y que se aproveche el ciclo electoral para reclamar mejoras para los trabajadores centrándose en salario digno y en protección social.

 

Los sindicatos CC.OO. y UGT salieron ayer a la calle en decenas de ciudades del país para reclamar que la recuperación de la economía llegue a los trabajadores. Fue una petición reiterada en las manifestaciones de celebración del Primero de Mayo en España que ayer cumplió el 125 aniversario. Los representantes de los trabajadores comienzan a aceptar que las grandes cifras macroeconómica apuntan hacia una recuperación pero consideran que aún no ha llegado a los trabajadores ni a la mayoría de la ciudadanía y recuerdan los 5,4 millones de parados.

La de Barcelona fue una de las manifestaciones más numerosas con 56.000 asistentes. según los organizadores, una cifra inferior a la del año anterior. La Guardia Urbana, en cambio, rebajó la cifra hasta las 10.000 personas, la misma que el año anterior.

La manifestación transcurrió de forma pacífica desde la Plaza Urquinaona de Barcelona hasta la Plaza de la Catedral. Antes de comenzar, el secretario general de CC.OO. Catalunya, Joan Carles Gallego, dijo que "la mejora de los datos macroeconómicos no se refleja en las personas. Los Gobiernos ha de administrar lo 'micro' y redistribuir la riqueza".

El lema de la marcha de ayer fue "Precariedad es explotación". El secretario general de UGT, Josep Maria Álvarez, criticó en su discurso la propuesta del Gobierno central de crear 500.000 empleos este año y se preguntó "¿En qué sectores y con qué tipo de contrato? ¿Qué se han creído, que hemos de trabajar como esclavos?".

Gallego en su turno de intervención tuvo un recuerdo para empresas en crisis como Gas Gas, los trabajadores de la red pública de sanidad XHUP y especialmente con los empleados de BBVA y Catalunya Banc. El líder de CC.OO. criticó que "el BBVA al mismo tiempo que gana 1.500 millones despide a trabajadores". El plan de la entidad una vez integrada Catalunya Banc es recortar más de 1.600 empleos con medidas no traumáticas.

En la manifestación de Barcelona hubo una nutrida representación de políticos tanto candidatos a la alcaldía de Barcelona (como Jaume Collboni del PSC, Aldred Bosch de ERC o Ada Colau de Barcelona en comú) y otros líderes políticos como Oriol Junqueras (ERC) o Joan Herrera y Joan Coscubiela (ICV). También participaron personalidades de la sociedad civil como Carme Forcadell (ANC) y Muriel Casals (Òmnium). La política estuvo muy presente en las discursos finales ya que los dos líderes sindicales pidieron que se aproveche el ciclo electoral para reclamar mejoras a los trabajadores centrándose en salario digno y en protección social. Álvarez indicó que las elecciones deben servir para "exigir un cambio político" y aseguró que la primera medida que debería aprobar el nuevo congreso debe ser la derogación de la reforma laboral.

Sobre los recortes, Gallego dijo que los ajustes "hacen que aumente la siniestralidad". El sindicalista tuvo también unas palabras en recuerdo al profesor Albel Martínez fallecido por el ataque de un alumno en Barcelona "que murió mientras trabajaba".

La parte final de la intervención de los líderes de UGT y CC.OO. coincidió con una protesta en la Plaça de la Catedral de una treintena de trabajadores de filiales de Movistar que están en huelga indefinida desde hace 25 días y que se mostraron críticos con los dos grandes sindicatos.

Como es costumbre, en Barcelona no fue posible una sola manifestación unitaria y los sindicatos más pequeños hicieron las suya propia como la USOC que concentró a unas 1.500 personas, según los organizadores. La secretaria general de USOC. María Recuero, señaló "la necesidad de una regeneración democrática". CGT y Intersindical-CSC también llevaron a cabo sus manifestaciones con varios centenares de asistentes en cada una de ellas.

En Catalunya también se celebraron manifestaciones en Girona, Tarragona y Tàrrega (Lleida), con el ismo lema que en la de la capital catalana.

 


125 años del Primero de Mayo

“Desde las primeras horas de la mañana, por las calles y por las ramblas se notaba bastante animación, pero el aspecto de todo el mundo era de tranquilidad”, así comienza la crónica de La Vanguardia del 2 demayo de 1890, hace hoy 125 años, donde se informa de la primera manifestación del Primero de Mayo en Barcelona que arrancó con una reunión en el teatro Tívoli y una manifestación posterior en la que se reclamaba, entre otras peticiones, la jornada de ocho horas. Durante aquel 1 demayo de 1890 se produjeron también algunos incidentes. Ayer muy cerca de donde arrancó aquella manifestación, los líderes sindicales actuales siguieron reclamando mejoras como salarios más dignos y un cambio político profundo. En la información de La Vanguardia de hace 125 año se daba cuenta también de la manifestación que se celebró en Madrid.

 


CCOO y UGT animan a forzar un cambio de políticas en las urnas
Alicia Rodríguez de Paz

Cambio. Eso es lo que reclamaron los sindicatos mayoritarios en la manifestación del 1 de mayo, que recorrió ayer el centro de Madrid.Con la vista puesta en las próximas citas electorales, CCOO y UGT exhortaron a los trabajadores a reclamar en las urnas la restitución de los derechos laborales y sociales perdidos durante los años de la crisis. “Necesitamos un cambio de actores, pero sobre todo un cambio de políticas”, aseguró el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo.

Durante los discursos con que se puso fin a la protesta, los irigentes sindicales animaron a los millares de asistentes a apoyar con su voto a aquellos partidos políticos que reflejen en sus programas electorales medidas dirigidas a recuperar la calidad del empleo, la ultraactividad de los convenios –prorrogar las condiciones mientras se negocia uno nuevo–, la inversión pública... Además de la mejora del mercado laboral, con una recuperación de los salarios, y del Estado del Bienestar –educación, la sanidad, la dependencia–, la implantación de una renta mínima para las familias sin recursos centró las reclamaciones de las organizaciones sindicales. “Este año debe ser el año del cambio”, reclamó el secretario general de UGT,Cándido Méndez.

El innegable ambiente electoral se notó también en la cabecera de la manifestación. Además de los principales dirigentes de CCOO y UGT, con Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez al frente,en esta ocasión la representación de políticos de partidos de izquierda fue más nutrida que en años anteriores.Junto a la pancarta principal, donde figuraba el lema de la marcha, “Así no se sale de la crisis”, se pudieron ver, entre otros, a los candidatos al gobierno de la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo (PSOE) y Luis García Montero (IU).

En los discursos y en las pancartas, abundaron las andanadas contra el Gobierno de Mariano Rajoy y su credibilidad. Arreciaron especialmente las críticas contra el cuadro macroeconómico presentado el jueves por la noche por el Ejecutivo, que habla de la creación de 600.000 puestos de trabajo al finalizar el año, para llegara una tasa de paro porencima del 21%. Unas estimaciones de ocupación consideradas “raquíticas” por los sindicatos. “¿Cómo se puede decir que las cosas van bien?”, se quejó el líder de UGT, quien atribuyó el “optimismo” del Gobierno al año electoral. “Pretenden que las políticas de recuperación sean la continuación de las políticas de austeridad”.

Méndez puso el acento en ir más allá de las grandes cifras que contiene el nuevo Programa de Estabilidad. “Ya no vale hablar de empleo en términos cuantitativos. Hay que plantearse: ¿de qué empleos hablamos?, ¿qué salarios tienen?, ¿por cuánto dinero cotizan?” El líder sindical aseguró que los puestos de trabajo que se están creando son “empleos volátiles, de muy escasa calidad, por horas, con salarios insuficientes...”.

Tanto Toxo como Méndez recordaron a los representantes sindicales condenados o encausados con penas de cárcel “por ejercer el derecho constitucional a la huelga”. El representante de CCOO arremetió contra el Gobierno, al acusarle de haber incumplido sus promesas para acabar con esta situación. “¿Dónde están los indultos de los sindicalista amenazados con ir a prisión? ¿Dónde está la reforma del artículo 315.3 del CódigoPenal?”.

La manifestación sirvió de escaparate de algunos de los conflictos laborales que se han desarrollado en los últimos tiempos, desde el despido de trabajadores de las plantas envasadoras de Coca Cola a la huelga de los instaladores de fibra óptica subcontratados por Movistar, pasando por profesionales de la desaparecida Telemadrid.

Preguntado por los contactos con la patronal para cerrar un acuerdo sobre la negociación colectiva, Cándido Méndez mostró su confianza en que antes de dos semanas habrá un desenlace.

 

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.