Los tres grandes de la era de internet Apple, Facebook y Google crean sedes monumentales en Silicon Valley, que se convertirán en las catedrales tecnológicas del siglo XXI. Las dimensiones de las nuevas sedes corporativas rebasan todo lo actual y existe una integración con el entorno natural.


En nuestra era, resulta difícil imaginar lo que supuso para los habitantes de las sociedades agrarias que salían de la Edad Media la construcción de las catedrales. Los monumentales templos góticos se convirtieron en símbolos de unas sociedades que comenzaban a cambiar de una forma profunda en todos sus ámbitos. En el mundo transformado por internet, las compañías tecnológicas marcan muchos caminos. Tres de las más grandes han comenzado a erigir ya los que serán sus nuevos símbolos. Tres sedes en Silicon Valley, en California, que se convertirán en las catedrales tecnológicas del siglo XXI.

El 2009 fue muy especial para el arquitecto británico Norman Foster. Ese año, en el que ganó el premio Príncipe de Asturias, recibió una llamada del fundador de Apple, Steve Jobs.

Cuenta el arquitecto que todo fue muy directo: "Hola Norman, soy Steve. Necesito algo de ayuda". Jobs quería crear, según explica su biógrafo, Walter Isaacson, "un campus tan especial que exprese los valores de la empresa durante generaciones". El estudio de Foster asignó 50 arquitectos a este proyecto, que contó con una gran implicación del fundador de Apple, hasta el punto de decirle a Foster "no pienses en mí como tu cliente, piensa como si fuera alguien de tu equipo".

El resultado, presentado en el verano del 2011 ante el ayuntamiento de Cupertino, sede de Apple, es un gigantesco edificio en forma de anillo de cuatro plantas, con un gran patio central de 243 metros de radio repleto de albaricoqueros, con 300.000 metros cuadrados y en el que podrán trabajar cuando esté terminado, el año próximo, alrededor de 12.000 trabajadores.

El edificio, al que se identifica con un gran platillo volante podría contener en su diámetro edificios como el Pentágono o la Plaza de San Pedro de Roma. Todo estará cubierto de vidrio curvado, tendrá un sistema de ventilación natural y contará con una de las mayores instalaciones fotovoltaicas corporativas del mundo.

A pocos kilómetros de Cupertino, en Mountain View, está la sede de Google. La compañía del buscador ya cuenta con una de las sedes para trabajar más deseadas del mundo. Sus 3.000 empleados disponen de comida y bebida gratis las 24 horas tienen cafeterías, cocinas, piscinas climatizadas, pistas de tenis, gimnasios, sillones para siestas, salas de masaje, campos de fútbol y un sinfín de servicios de todo tipo, más propios de un lujoso club de campo que de unas oficinas.

Pero no se va a quedar ahí. En febrero pasado, Google presentó el proyecto de sus nuevo campus, diseñado por los estudios de diseño y arquitectura Heatherwick Studio y BIG. La sede también buscará integrar los edificios en el paisaje, mediante unas espectaculares estructuras translúcidas que también contendrán vegetación. Los 315.000 metros cuadrados de las nuevas instalaciones, estarán listos para ser ocupados hacia el año 2020.

Otro de los grandes inquilinos de Silicon Valley, Facebook, no iba a ser menos que sus vecinos. Su fundador, Mark Zuckerberg, también ha recurrido a un arquitecto de referencia, Frank Gehry, para cuadruplicar la actual superficie de su campus en un auténtico pueblo, situado en Menlo Park, que alcanzará las 80 hectáreas. No le saldrá barato; costará unos 20.000 millones de dólares, unos 18.300 millones de euros.

El proyecto de Facebook contiene una veintena de edificios en los que la naturaleza juega un papel especial, al tener muchas partes cubiertas de vegetación. La Facebook City ha recibido algunas críticas por el hecho de que puede acabar convertida en una comunidad autosuficiente con poca relación con el exterior.

Al lado de estos grandes complejos, los 64.000 metros cuadrados repartidos en dos edificios que pronto inaugurará la coreana Samsung en San Jose, en pleno corazón de Silicon Valley, se antojan incluso pequeños. Lo cierto es que la nueva sede californiana de Samsung, diseñada por el estudio de arquitectura NBBJ, es un complejo admirable. Sólo el tamaño (y la ambición) de los edificios de sus vecinos parece convertirla en diminuta.


Apple

Un platillo entre albaricoqueros

La nueva sede de Apple, ya en construcción en Cupertino, estará acabada el año próximo. Será uno de los grandes legados de Steve Jobs, que quería que tanto en su exterior como en el gran patio central hubiera un gran número de albaricoqueros, un árbol que antes se encontraba con facilidad en muchos lugares del valle. En las instalaciones, de 300.000 metros cuadrados, trabajarán 12.000 personas.


Facebook

Comunidad estilo Zuckerberg

Si Facebook es una gran red social, es lógico que su gran proyecto arquitectónico sea una comunidad. En sus 80 hectáreas, los 10.000 empleados de Facebook tendrán suficientes alicientes y facilidades repartidos en 21 edificios como para no necesitar visitas a San Francisco, la gran ciudad del entorno de Silicon Valley. pese a que San Jose, en pleno valle, tiene más habitantes (y ningún atractivo especial).


Google

Un conjunto abierto al exterior

Como ocurre con sus vecinos, el nuevo complejo que Google proyecta construir en Mountain View también refleja la identidad corporativa de la compañía. Con un carácter polifacético, muy abierto a todo tipo de influencias, el conjunto de edificios estará muy abierto a la luz y a la ventilación naturales. Además de sus 315.000 metros cuadrados para empleados, espera la visita de público que quiera verlo de cerca.

 

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