El Real Decreto-ley 16/2013, de 20 de diciembre, ha introducido de forma inesperada importantes cambios, siendo uno de los más significativos la ampliación del listado de los conceptos retributivos computables a efectos de cotización a la Seguridad Social, lo que está provocando confusión a la par que críticas y malestar en las empresas. ¿Cuáles son los efectos de esta medida?


El Real Decreto-ley 16/2013, de 20 de diciembre, de medidas para favorecer la contratación estable y mejorar la empleabilidad de los trabajadores, establece que a partir del día 22 de diciembre de 2013, las empresas tienen que cotizar por el importe íntegro de determinados conceptos que hasta ahora estaban excluidos de cotización total o parcialmente, como los planes de pensiones, seguro de vida (ahorro y riesgo), seguros médicos, tickets restaurante, plus de transporte, entrega de acciones de forma gratuita o a precio inferior a mercado, cheques guardería, etc. Al menos, se mantiene la exclusión en la base de cotización de los gastos de formación en relación al puesto de trabajo desempeñado.

La implicación inmediata de esta medida es el incremento de costes directos para las empresas y una disminución en los salarios netos de los empleados. No olvidemos que las empresas cotizan un 31% aproximadamente sobre la base de cotización y el trabajador un 6,35%, siempre que dichos beneficios se otorguen en favor de empleados con ingresos inferiores a la base máxima (43.164€ anuales) y de forma adicional a su retribución dineraria (fijo + variable).

 

Publicado en el número 87 de la revista, de febrero de 2014.

 

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