Un estudio reciente demuestra que la pausa a media mañana para el café con los compañeros de trabajo tiene efectos importantes en el rendimiento de los empleados. Entre otras cosas puede servir para liberar estrés compartiendo las situaciones laborales complicadas así como fomentar la creatividad y las relaciones humanas en el entorno laboral.


Intentaremos escribir una noticia sobre las ventajas de tomarse una (relaxing) taza de café con leche sin citar a Ana Botella. Ups, lo hemos dicho. Disculpen las molestias. Seguramente Pernille Stroebaek, de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) no conoce a la alcaldesa madrileña, pero sí sabe bien cuáles son las ventajas de la pausa para el café en el lugar de trabajo.

Ella es la autora de un curioso análisis en la revista Symbolic Interaction en las que analiza los beneficios de parar a media mañana con los compañeros para tomarse un café (o un té si es usted de los que prefiere las infusiones).

Sus conclusiones, ella misma admite, tendrán que ser exploradas por estudios más amplios ("este tema no ha sido muy abordado por la literatura"), pero sus entrevistas con 20 funcionarios de un centro social en Dinamarca coinciden en que la pausa de media mañana cumple importantes funciones psicológicas y sociales en los centros de trabajo.

Las 20 personas entrevistadas por esta especialista en Psicología entre mayo y diciembre de 2008, trabajaban en un departamento dedicado a asuntos sociales, divorcios, adopciones, conflictos familiares... por lo que todos ellos calificaban sus trabajos como muy estresantes y demandantes.

Según ellos mismos explicaron a la investigadora a lo largo de varias sesiones de trabajo, la pausa para el café era un momento informal y espontáneo para liberar tensiones, comentar casos complicados con los compañeros y ventilar tensiones emocionales derivadas de las situaciones de estrés y crisis que se veían obligados a resolver.

Aunque el estudio se llevó a cabo con un grupo pequeño y de un sector laboral muy concreto, la doctora Stroebaek también repasa en su artículo algunos trabajos anteriores sobre el mismo tema, y llega a la conclusión de que este momento de distensión en la jornada laboral "no puede verse como un gasto de productividad, sino que puede tener un importante valor emocional y social para las organizaciones".

La sociabilidad que se genera en torno a una taza da café, sostienen algunos autores, puede se un buen caldo de cultivo para fomentar la creatividad y las relaciones humanas en el entorno laboral. Algún estudio llevado a cabo con enfermeras, por ejemplo, descubrió que esa parada servía para ganar la comprensión y el apoyo de los colegas en un entorno de estrés laboral. En ciencia, como han confesado en varias ocasiones diversos investigadores a EL MUNDO, la cafetería suele ser un buen punto de encuentro donde se ponen en marcha ideas y proyectos comunes con otros colegas.

Y si usted tiene suerte, tal vez le ocurra como a Janet Yellen, la nueva presidenta de la Reserva Federal estadounidense, que conoció a su marido (George Akerlof) en la cafetería de la Fed, cuando ambos trabajaban allí como economistas en 1977.

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