Según los últimos datos sobre la marcha de la negociación colectiva hasta el mes de octubre, el incremento salarial medio que se está pactando en los convenios de este año está muy por debajo del negociado el año anterior. Esta devaluación interna se está cebando especialmente con los mandos intermedios, que ganan un 3% menos, mientras que los directores ganan un 7% más.


Las malas noticias para los trabajadores asalariados continúan. Esta semana se han conocido los últimos datos oficiales sobre la marcha de la negociación colectiva hasta el mes de octubre, que indican que el incremento salarial medio que se está pactando en los convenios este año es del 0,55%, muy por debajo del negociado en igual periodo del año anterior, de 1,24%. La congelación salarial se está imponiendo en España, de forma que más del 30% de los trabajadores afectados por la renovación o revisión de los convenios colectivos bianuales se han visto afectados por ella y cerca del 2% han admitido una rebaja en sus retribuciones este año.

La devaluación salarial continúa. Y así va a seguir hasta que la tasa de paro se coloque por debajo del 20%, según José Carlos Díez, profesor de Economía de Icade Business School, “una presión a la baja afectará especialmente a los empleos de menor cualificación, donde se concentra la masa del desempleo”. Díez coincide con las previsiones del FMI y la Comisión Europea en que a ese descenso del paro le queda todavía mucho por llegar (“a no ser que sigan emigrando muchos ciudadanos y otros muchos se desanimen en la búsqueda de empleo”). Ambos organismos estiman que ni siquiera en 2015 se situará por debajo del 25% de la población activa española.

Unas previsiones poco esperanzadoras, como también lo son los comentarios recogidos por CC OO respecto al aumento salarial del 0,55% registrado por el Ministerio de Empleo: “Hay que tener en cuenta que el dato global de incremento en los convenios puede ser bastante inferior del indicado por la estadística oficial porque no se están descontando los efectos negativos que sobre el incremento medio pactado tienen las inaplicaciones de convenios (que casi se han triplicado respecto a los últimos diez meses de 2012) y porque el bajo registro de las revisiones salariales de convenios en vigor puede deberse, en parte, a que se ha producido una congelación salarial, pactada o de facto, o a la negativa empresarial a aplicar el incremento inicialmente pactado para este año, lo que impediría el registro de la revisión hasta que quede solucionado el conflicto”.

Bajo esa perspectiva resulta de utilidad recurrir a expertos en recursos humanos y remuneraciones como ICSA Grupo. La compañía confecciona un informe de remuneraciones desde hace décadas sobre una muestra de 80.000 trabajadores. Sus resultados hacen mucho más patente la devaluación salarial que se vive en España. Y el reparto nada equitativo de la misma. Entre julio de 2012 y 2013 los sueldos de los empleados de base han caído un 0,47% y los de los mandos intermedios lo han hecho el 3,18%. Únicamente han elevado su retribución los mandos directivos que, en concreto, lo han hecho cerca de un 7%.

Si tenemos en cuenta la evolución del poder adquisitivo de los españoles durante la crisis, los resultados son parecidos. Mientras que entre 2007 y 2013 la inflación acumulada es del 13,50%, las remuneraciones de los empleados han crecido un 8,78%, las de los mandos intermedios un 4,94% y las de los directivos un 16,92%; son el único colectivo que ha ganado poder adquisitivo, “y lo ha hecho sobre todo en los últimos dos años”, según Ernesto Poveda, presidente de ICSA.

Sin embargo, “los mandos intermedios son el colectivo más débil desde el punto de vista estratégico. Son los más susceptibles a las presiones de la dirección para la rebaja salarial, los que la admiten pensando en que cuando la situación económica cambie, tendrán más recorrido profesional”, indica Poveda.



La formación pesa en el sueldo


En el mercado laboral existe una máxima: a mayor formación, mejor salario. Y los datos del paro y los de las remuneraciones confirman este mantra. Según el INE, más de la mitad de los asalariados con formación universitaria ganaron un sueldo superior a 2.090 euros mensuales en 2012, frente al 21,5% de quienes tienen estudios medios y el 11,4% de los que tienen estudios bajos. El 41,5% de estos últimos cobraron menos de 1.216 euros.

Así se aprecia igualmente en el estudio El impacto de la formación en las retribuciones de ICSA Grupo y Laboris. Mientras que los titulados en FP pasan de cobrar 18.399 euros al iniciar su carrera profesional a 38.446 euros al finalizarla (es decir, duplican su salario), aquellos que estudian una licenciatura y comienzan ganando 25.863 euros, antes de acabar su etapa laboral perciben 75.795 euros, tres veces más.

Además, conforme pasa el tiempo, esta brecha se ensancha. Este informe deja patente que si en 2007 la diferencia salarial entre universitarios y no universitarios era del 49%, en 2013 es ya del 86%.

Sin embargo, lejos de la creencia generalizada, indica el presidente de la consultora, Ernesto Poveda, la diferencia no es tan grande cuando se compara a los universitarios con aquellos que, además de serlo, han estudiado un máster o posgrado. “Mayor formación ya no implica mayor reconocimiento en el mercado. Desde que la gente se ha puesto a hacer másteres indiscriminadamente como alternativa para abandonar el desempleo, se demuestra que estos estudios no aportan valor añadido per se. El mercado laboral exige formación, pero es formación específica, que aporte valor añadido y esté en sintonía con la carrera profesional”.

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