¿Cómo gestionan los consejos de administración de las grandes empresas cotizadas los riesgos sociales, medioambientales y de buen gobierno en época de crisis? Un estudio califica al sector energético como el más "aplicado".

La gestión de los riesgos relacionados con el buen gobierno es aún la asignatura pendiente de muchas empresas en todo el mundo. Según un estudio elaborado por la organización británica especializada en inversión sostenible Eiris (Ethical Investment Research Service) entre 2.200 sociedades del FTSE All World Developed Index, se ha constatado un ligero avance respecto a los resultados obtenidos en un informe previo sobre el mismo tema realizado en 2005.

"Pero aún queda un largo camino por recorrer", explica este organismo, que aclara que los riesgos varían de un sector a otro y de una compañía a otra y pueden provenir de cuestiones tan diversas como los derechos humanos, las prácticas discriminatorias, el trabajo infantil, el soborno y la corrupción, el cambio climático, la contaminación o la seguridad de los productos, entre otros.

Según Eiris, la ligera mejoría presentada por las empresas en estos últimos años se constata por el hecho de que el número de las que han conseguido alcanzar una puntuación media a nivel global en sus sistemas de gestión de riesgo ha aumentado en un 7,4%.

El estudio señala que el sector de los recursos energéticos es el "más aplicado". Esta especial atención tiene mucho que ver, según Eiris, con que muchas de estas empresas han tenido que hacer frente a daños medioambientales y se han visto expuestas al escrutinio de la opinión pública.

El sector financiero es, por contra, el menos desarrollado en lo referente a la gestión de sus riesgos de gobierno corporativo. "Casi una cuarta parte de las instituciones financieras no mostró ningún tipo de evidencia de su gestión de los riesgos MSG sociales, medioambientales y de buen gobierno, que es al menos el doble que el de cualquier otro sector", según Eiris, que añade que "esto se debe en parte a la escasa divulgación y a una falta de reconocimiento de las cuestiones relacionadas con los riesgos de buen gobierno. El 24,2% de las empresas analizadas por Eiris pertenecientes al sector financiero no comunicó ninguna información relativa a su gestión de riesgos MSG.

Eiris señala que la crisis económica actual es un buen momento para reenfocar la gestión y la comunicación de este tipo de contingencias por parte de las empresas. Algo similar a lo que manifestó ya en octubre del pasado año el presidente del Banco Santander, Emilio Botín: "Si hay algo que ha quedado claro en esta crisis es la necesidad de poner el foco en la gestión de los riesgos. Y para esto no hay que innovar mucho. No hay que inventar nada nuevo. Hay que dedicarle tiempo y atención al más alto nivel en todas las entidades".

Llamada de alerta

Eiris recuerda que en la pasada cumbre del G20 en Londres, los dirigentes del grupo divulgaron una comunicación que incluía promesas de contribución "para construir una recuperación económica verde y sostenible", mediante la incorporación de criterios de MSG en su toma de decisiones de inversión. "Adquiriendo estas prácticas, los inversores pueden influir directamente en las empresas para mejorar su rendimiento en estas áreas" señala Eiris que considera que su estudio en el que demuestra que muchas empresas no están gestionando sus riesgos MSG de manera eficaz, debe convertirse en una llamada de alerta a los inversores.

La organización destaca de manera positiva el hecho de que iniciativas como los Principios para la Inversión Responsable (PRI) y el Global Compact de Naciones Unidas estén impulsando la necesidad de que las empresas tengan en cuenta los factores de gestión de riesgos de buen gobierno dentro del programa de inversión. "También hay cada vez mayor control de estos asuntos por parte de los reguladores; el Gobierno danés ha anunciado que las empresas estarán obligados jurídicamente a informar sobre las cuestiones de RSC y el Gobierno noruego también está instando a las empresas a hacer lo mismo", recuerdan.

Eiris cree que en el actual contexto es probable que se incremente la presión sobre las empresas para demostrar evidencia de que están gestionando sus riesgos sociales, ambientales y de buen gobierno. "Las empresas que actualmente no gestionen estos riesgos corren el peligro de incurrir grandes pérdidas operativas", concluye.


Falta de transparencia, también en España

La CNMV ya ha llamado la atención sobre la opacidad de las empresas en lo relacionado con la gestión de sus contingencias. Tras analizar los informes de gobierno corporativo recibidos a lo largo del pasado año el organismo regulador constató una importante falta de transparencia respecto a la información que sobre la gestión de los riesgos ofrecían las empresas. Según la CNMV, sólo 23 de las sociedades cotizadas identifican en su informe anual de buen gobierno los riesgos que les han afectado, otras 129 señalan que no se ha materializado ningún riesgo potencial y las 29 restantes, solucionaron el tema con un lacónico: se han materializado "los riesgos propios de la actividad".

Acceso a Eiris: http://www.eiris.org/

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