Según el nuevo Índice para una Vida Mejor de la OCDE, España está en el puesto 20 de un ranking de 36 países. Sin embargo, en aspectos como la salud y las horas dedicadas al ocio y al descanso ha obtenido puntuaciones más favorables llegando a situarse en la novena posición.


El Índice para una Vida Mejor presentado el 27 de mayo por la OCDE trata de construir un indicador alternativo al PIB capaz de medir el bienestar social. Se construye a partir de las recomendaciones de una comisión dirigida por dos premios Nobel de Economía, Joseph Stiglitz y Amartya Sen, y el economista galo Jean-Paul Fitoussi para desarrollar nuevas formas de evaluar la calidad de vida.

El índice integra diversas estadísticas relacionadas con 11 áreas: vivienda, ingresos, empleo, comunidad, educación, medio ambiente, compromiso cívico, salud, satisfacción ante la vida, seguridad y balance entre vida y trabajo. España cosecha los peores resultados en empleo, fiel reflejo de su maltrecho mercado laboral con una tasa de paro que supera el 27%. Solo Turquía y México tienen una calificación peor que la española.

Esto es lo que le ha hecho bajar al puesto 20 de un ranking de 36 países. Tampoco es buena la nota relativa a los ingresos: aunque el promedio de renta familiar se sitúa ligeramente por debajo de la media de la OCDE, España destaca por sus desigualdades. “La población que ocupa el 20% superior de la escala de ingresos gana más de seis veces lo que percibe quienes ocupan el 20% inferior”, dice el informe.

El análisis de los datos de España (referenciados a 2012 o 2011, según la estadística) arroja resultados muy favorables en el balance entre vida y trabajo, donde la nota alcanza un 9. Aquí pesa que la proporción de empleados que trabajan más de 50 horas a la semana es baja, mientras que el número de horas que se dedican al día al ocio y al cuidado personal (lo que incluye dormir), se acerca a 16. También es notable el desempeño en el área de salud (un 8,6), gracias a la elevada esperanza de vida (más de 82 años) y la alta proporción de ciudadanos (el 75%) que califican de bueno o muy bueno su estado de salud.

En educación, la proporción de adultos con un título de educación secundaria (53%) está muy lejos del promedio de la OCDE (74%). En el flanco medioambienteal, también son peores que los resultados medios de la OCDE el nivel de partículas atmosféricas emitidas y la satisfacción con la calidad del agua.

La OCDE ofrece por primera vez en español la herramienta interactiva en la que plasma los resultados de su Índice para una Vida Mejor. Es una web que se estrenó en 2011, que ya tenía versiones en inglés, francés y ruso. Y que ha recibido más de 1,8 millones de visitas en dos años. "Nuestro índice va más allá de las frías y duras cifras del PIB para intentar entender realmente qué quieren y esperan las personas para sus propias vidas y sus sociedades”, indicó en un comunicado Ángel Gurría, secretario general del club de países avanzados.

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