Un proyecto viable, un equipo con implicación y un buen liderazgo son las claves del éxito: Las consultas para transformar pymes en empresas sociales, esto es, cooperativas, registran un importante incremento.

Desde el cuarto trimestre del año pasado se registra un importante aumento de demandas de información para transformar empresas mercantiles en cooperativas. Entre octubre y marzo las consultas han aumentado un 50%. Se trata habitualmente de empresas muy pequeñas, de entre 5 y 15 trabajadores de todo tipo de sectores –industriales, servicios o comerciales– que ven en la transformación una posible salida a la crisis o a la falta de sucesión del dueño... Son datos de la Federació de Cooperatives de Treball de Catalunya. En el fondo, hay una lógica y, al mismo tiempo, una contradicción. La lógica es que cuando peligra el empleo se amplía el abanico de posibles soluciones y la contradicción es que, precisamente en momentos complejos, es más difícil sacar adelante estos proyectos.

Ana Álvarez,gerente de Ara-Coop, que promueve la creación de cooperativas (www. aracoop. coop), está en primera línea de las consultas y cita los aspectos más recurrentes de los peticionarios. "Ante el cierre de la empresa, la gente puede capitalizar el paro y crear una cooperativa, aportando el dinero necesario para afrontar mejor la situación". En otros casos es el propio empresario quien decide proponer el paso, ante la falta de sucesión o los problemas que debe afrontar y prefiere que sean sus colaboradores quienes continúen su obra. "En este caso lo habitual es plantear la aportación de dinero de los trabajadores, se convierte en cooperativa yél pasa a ser un socio más", sigue Álvarez."Puede que sea también por una necesidad de crecimiento. Es el caso de una asesoría que ha pedido a los empleados la posibilidad de asociarse al proyecto y constituirse en cooperativa". Pero la casuística es grande. "En Mobles Vives s. coop., por ejemplo, el propietario cedió la empresa a los trabajadores y decidió conservar el patrimonio, obteniendo una renta mensual vitalicia. En El Barkito, s. coop. el propietario traspasó el patrimonio a los trabajadores, mientras en CES Clínicas o Cusó Tapisseries, que se transformó hace 10 años, el propietario decidió ser un socio más de la cooperativa...".

Se destaca que, por primera vez, la administración ha dado un paso al frente de cara a fomentar la transformación. "La orden de subvenciones a empresas de economía cooperativa publicada el5 de mayo del 2009 incluye una partida destinada a dar soporte a los proyectos de transformación. Las empresas que hagan la reconversión disponen de una ayuda de 108.000 euros", comenta Miquel Miró, director de Cooperatives de Treball de Catalunya. Por supuesto, el salto no es fácil.

Miró cita las tres claves para que la transformación tenga posibilidades de éxito. "Debe tener un proyecto técnicamente viable, ha de haber un buen equipo con implicación y, por supuesto, un buen liderazgo. Este último punto es fundamental, sin él no es viable el proyecto. Si existe la persona en el grupo, fantástico, y si no, se ha de tener valentía para contratar a un director de garantía".

En la federación se ha analizado el alcance de la situación y a cuántas empresas y personas puede ser interesante la transformación. Parten de la base de que en Catalunya hay unas 8.000 empresas de menos de 150 trabajadores con más de 25 años de antigüedad, que emplean a 213.000 personas. Calculan que un 60% de estas son susceptibles de desaparecer en los próximos diez años, lo que implica una hipotética pérdida superior a los 120.000 puestos de trabajo. Estos trabajadores, pues, se enfrentarán a un cambio importante de situación laboral en los próximos años y la conversión en cooperativas puede ser una solución para garantizar su empleo.

Al respecto, Miró recuerda que "en las cooperativas de trabajo, el empleo es el objetivo y la obtención de beneficios es el medio para conseguirlo. Necesitamos tener beneficios, ser eficientes, estar bien organizados, pero el objetivo final siempre y en momentos como los actuales, más, es el empleo". Y continúa, "A veces hay ideas equivocadas sobre las cooperativas. Somos empresas. El que sean más democráticas no significa que entre todos decidamos los descuentos a los clientes, por ejemplo. Una cosa es la producción y la eficiencia y otra la asamblea. La asamblea es como la junta general de una sociedad mercantil, el consejo rector como el consejo de administración y el comité de dirección lleva las riendas de la organización en ambos modelos".

Uno de los aspectos que destaca es la capacidad de autorregulación, muy importante en momentos difíciles como los actuales. "Es una diferencia clave con las sociedades mercantiles. En estos momentos hay que tomar decisiones difíciles para ajustarnos al mercado sobre salarios, turnos, vacaciones o incluso que alguien deba dejar la cooperativa. Aquí las tomamos entre todos y adquieren más fuerza por la identificación existente con ellas".

Tanto Álvarez como Miró señalan que la transformación en cooperativas no es un camino de rosas, ya que se deben salvar muchos obstáculos. Y citan algunos. Para Miró, "al principio puede haber desconfianza entre los trabajadores y miedo ante el futuro, ya que se está en crisis. La financiación es un problema crucial y más en estos momentos en que los créditos son muy difíciles de obtener, incluso con un plan de viabilidad correcto. Y ello es fundamental, porque muchas veces el patrimonio que aportan los trabajadores puede no ser suficiente para poner en marcha de nuevo el negocio". Prueba de la dificultad es que el aumento de las transformaciones de empresas en estos meses es muy inferior al de consultas. "Si las consultas han crecido un 50%, las transformaciones lo han hecho en un 10%", concluye Ana Álvarez.


Ventajas a tres bandas

Para la Federació de Cooperatives de Treball de Catalunya, la transformación en cooperativa lleva aparejadas ventajas que pueden resumirse en tres grandes apartados:

  1. Rentabilidad. Cuando la empresa transformada es viable económicamente, los resultados, de forma sistemática, mejoran. La implicación de los trabajadores es clave y se abre una nueva etapa de motivación y cohesión que implica más posibilidades de crecimiento.
  2. Propiedad. Para el propietario de una empresa sana que se acerca a la jubilación sin sucesores y que ve como la liquidación puede acabar con su patrimonio, la opción de transformarla en cooperativa y ceder la gestión a los trabajadores contribuye a mantener la actividad, el empleo, así como el futuro de la marca y del servicio ofrecido.
  3. Trabajadores. Son los que mejor conocen la empresa y más comprometidos están con su futuro. Con esta solución eliminan incertidumbre sobre el futuro de sus empleos, adoptan responsabilidades individuales y colectivas, comparten recursos y riesgos, convirtiéndoseen protagonistas de su destino

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