La pandemia del coronavirus ha tenido importantes efectos para el conjunto de la economía y del mercado laboral. Según The Economist, ha golpeado con más fuerza a determinados perfiles de profesionales, siendo las personas que ya percibían salarios bajos antes de la crisis y los jóvenes los que saldrán más perjudicados, tanto a medio como a largo plazo.

Las empresas más resilientes son las que tienen más opciones de salir reforzadas de la crisis provocada por la Covid-19. Y la gestión ágil es clave para conseguir dicha resiliencia. Fast Company detalla seis áreas en las que las empresas pueden ser más ágiles: Finanzas, Producto, Aprendizaje, Liderazgo, Factor humano y Cadena de Suministro.

Algunos líderes políticos y de organizaciones, como la Primera Ministra de Nueva Zelanda, están saliendo reforzados de los acontecimientos originados por la pandemia de la Covid-19. Sin embargo, otros como Donald Trump están gestionando peor la crisis. En este contexto, People Management magazine pregunta a los expertos qué habilidades de liderazgo serán fundamentales en la nueva realidad postcoronavirus. 

Los profesionales encargados de gestionar los RRHH deben prestar atención a las tendencias que afectan a su organización y empleados y planificar con antelación. A partir de estudios recientes de Deloitte y de Mercer, desde Workforce.com repasan algunos asuntos post Covid-19 como la seguridad de los empleados, los cambios en la forma de trabajar, el futuro de las oficinas, la flexibilidad horaria y el uso de la ciencia de los datos en el ámbito.

Los planes estratégicos de principios de año se han quedado en nada a cuenta del Covid-19 y ahora las organizaciones están trabajando con premisas de plazos inciertos que obligan a replantear las políticas de compensación y beneficios asociados a los objetivos que ya no se van a cumplir. En un reciente ORHWebinar PeopleMatters y CESZINKIN abordaron esta materia, dando respuestas a las principales preguntas que formularon los asistentes. 

Los trabajadores públicos seguirán teletrabajando. Sin embargo, para ello será necesario disponer del equipamiento e infraestructura que permita realizar el mismo trabajo que antes se realizaba desde la oficina. Además, la implantación del teletrabajo debe ir acompañada de su regulación. 

El final del estado de alarma motivado por la COVID-19 debe llevar a diferentes reflexiones, en especial por si se produce un gran rebrote, y una de las principales es cambiar el concepto que se tenía hace unos meses de la "conciliación" educativa y laboral.

Raymond Torres, Director de Coyuntura y Análisis Internacional de Funcas y colaborador de El País: "La desescalada del arsenal de medidas de apoyo al tejido productivo tendrá que ser gradual, y a la vez complementarse con dispositivos bien diseñados para los sectores que más se resienten de la crisis." 

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