Humor y curiosidades

¿Sabías que por la Red corren muchos contenidos divertidos o curiosos relacionados con el ámbito laboral? Aquí tienes unos cuantos. ¡Seguro que tú también sabes alguno! Si nos lo envías, lo difundiremos
Marrón Un marrón (brown) es todo aquel trabajo que nadie desea realizar. Se reconoce inmediatamente, pues la introducción del marrón se hace a través de frases como: "Oye, tú no tienes nada urgente que hacer, ¿verdad?"

Una vez que te ha caído encima el marrón te aparecerán los siguientes síntomas:

  • nerviosismo y desasosiego.
  • ojeras.
  • dificultad para conciliar el sueño.
  • mal humor en función del tipo y plazos del marrón.
  • incremento en el número de visitas que tu jefe hace a tu puesto para ver "qué tal".
  • aumento alarmante en el consumo de café.
  • salida de la oficina a horas intempestivas con la inquietante sensación de que te vas a casa de visita.


    Sujetos activos del marrón

    Son los encargados de dirigir los marrones hacia los sujetos pasivos o browneds. Describimos los tipos más usuales, en orden creciente de actividad marronera.

    Asignador de marrones (brown dispatcher): a veces conocido como Jefe de Departamento, tiene una personalidad inestable que le hace cambiar de parecer con frecuencia, suprimiendo los marrones asignados y/o reemplazándolos por otros.
    El Rey del Marrón (O Rei do marrón): éste es el browner supremo. Se especializa en la generación de marrones de proporciones titánicas, sencillísimos según él, que deben estar terminados siempre en un tiempo récord.


    Tipos de marrón

    Conocerlos ayuda a delimitar con claridad la actitud a tomar ante si inminencia.

    Marrón flotante (floating brown): sobrevuela las cabezas de sus posibles destinatarios sin decidir sobre quién caer ni en qué momento hacerlo. Es conocido con antelación, lo cuál posibilita la adopción de medidas preventivas. La táctica más usual es contraer una repentina enfermedad. Sin embargo, esta técnica es ampliamente conocida por los browners, y no se recomienda. Otras tácticas más útiles suelen ser autoasignarse marrones inexistentes y mucho más urgentes.
    Marrón imprevisto (unexpected brown): es el que nadie espera. Se trata de la modalidad más corriente, ya que si los marrones estuvieran previstos sería mucho más fácil esquivarlos.
    Marrón fulminante (flashing brown): cae de repente, sin previo aviso. Cuando uno quiere darse cuenta, ya está enmarronado y no ha tenido tiempo de abrir la boca.
    Marrón inevitable (unavoidable brown): es el tipo más fatídico ya que, como su nombre indica, posee unas características que convierten al sujeto pasivo en el receptor idóneo. Debido a ello no importará el volumen previo de marrones adquiridos o blasfemias del enmarronado; le caerá.

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