Entrevistas a nuestra red

Conversaciones con personas relevantes que de un modo u otro forman parte de la red de la Fundació Factor Humà

Rosa Mª RedondoRosa Mª Redondo es, entre otros cargos, Directora de Control y Previsión Social de Aigües de Barcelona, ​​la empresa suministradora de agua del Grupo Agbar. Una dirección que compagina por ejemplo con la de Gestión Directiva y de Compliance en el área Manager de Cataluña y Baleares. Necesariamente, las primeras preguntas de esta entrevista giran alrededor de sus numerosas funciones.

Cuando entramos en materia, no puedo obviar pedirle por el traslado de sede de su empresa: de la Torre Agbar en la Zona Franca, es decir, de una torre a la que daban nombre a una ubicación provisional fuera de Barcelona, ​​que está ganando puntos para consolidarse como cuartel general del Grupo Agbar. "Ya veremos", me responde que seguramente ha vivido demasiados cambios para hacer nada con prisas.

Pregunta: ¿Cuáles son tus funciones como Directora de Control y Previsión Social de Aigües de Barcelona?
Respuesta: Principalmente, mi equipo y yo nos encargamos de la gestión de los diferentes instrumentos de Previsión Social que tiene el Grupo; en el caso de Aigües de Barcelona de su Plan de Pensiones de Empleo. Sin duda, el Plan de Empleo de Aigües de Barcelona, ​​la empresa suministradora de agua que está integrada dentro del Grupo Agbar, es uno de los más complejos. Actualmente y desde 2006 estoy en la Comisión paritaria del Plan, como Secretaria de la misma, y ​​hay que gestionar esta paridad con los representantes legales de las personas trabajadoras. A lo largo de estos años hemos tenido que hacer cambios y transformaciones en el contenido del Plan y por tanto ha sido necesaria la negociación con la parte social, así como disponer de un buen conocimiento de la estructura del Plan para asegurar que todo se hiciera de forma correcta.

P: ¿Qué otros cargos ejerces?
R: Lo compatibilizo con la Dirección de Gestión Directiva, que supone la atención a los directivos de la organización, tanto en la parte de su día a día como en aquellos casos de expatriaciones. Adicionalmente llevo la Dirección Financiera de Comunicación Corporativa y Marketing, sin olvidar mi rama profesional que es en el ámbito financiero. La verdad es que estoy muy contenta por el reconocimiento y por la confianza que la organización me tiene; esta diversidad de tareas me da una visión global que es muy valiosa.

P: Son responsabilidades muy variadas. ¿En qué otras áreas has trabajado?
R: Hace un par de años asumí la responsabilidad de lo que llamamos Compliance. He implementado el cumplimiento normativo y ético en el Área Managers de Cataluña y Baleares, para establecer un código ético, un modelo, unas políticas, enmarcadas en nuestro compromiso de Responsabilidad Empresarial.

Es necesario invertir esfuerzos en explicar la importancia de la ética. Nuestro Grupo, de conformidad con los principios de buen gobierno, hace tiempo que ha venido aplicando normas de actuación para reforzar una cultura de cumplimiento y ética empresariales. Estoy muy satisfecha de lo que he conseguido en este ámbito, pero es una etapa que ahora dejo para asumir la Gestión Directiva. Asenté las bases y ahora se está fortaleciendo el modelo con revisiones de mapas de riesgos y con el desarrollo de nuevas políticas y normativa interna.

P: ¿Cuáles de tus funciones están vinculadas a la gestión de personas?
R: Las relacionadas con la Dirección de la Gestión Directiva y con la Previsión Social. Ahora bien, todo tiene que ver con las personas. Solos no hacemos nada. Hagas lo que hagas, tienes que gestionar a personas.

P: Es un tema de conversación recurrente entre los mandos intermedios. A menudo se quejan de que no están suficientemente preparados para gestionar a sus equipos.
R: Sí, soy consciente de ello. Cuando estuve en la Dirección de Recursos Humanos, a menudo promocionábamos a personas muy capacitadas técnicamente pero que a la hora de gestionar equipos tenían serias dificultades. En cambio, las dejabas solas ejerciendo sus funciones en los ámbitos operativos y eran las mejores. Nos hizo reflexionar mucho. Con el paso del tiempo, cada vez le hemos dado más valor a las competencias relacionadas con la gestión de personas y hemos invertido en la formación sobre gestión de equipos.

P: Fuiste Directora de Recursos Humanos siete años. ¿Qué te ha aportado el ejercicio de tu cargo actual?
R: Cuando entré en Aigües de Barcelona, ​​pensaba que sería por dos años. ¡Y llevo veintidós! Yo venía del mundo de la auditoría. Ya cuando era auditora, me di cuenta de la importancia de hacer equipo y compartir conocimiento para alcanzar los objetivos. Y sobre todo, de escuchar. A veces cuesta, porque los equipos no siempre son receptivos. Pero tienes que escuchar y buscar la colaboración de tu gente. Siempre será más fácil si de entrada tú también te muestras transparente y comunicativo.

Fue una época intensa, con muchos cambios organizativos fruto de la reestructuración de la empresa. Entre otras cosas, implementamos nuevos sistemas: de evaluación de personas, de gestión del desempeño y de retribución variable basada en el logro de objetivos. Ahora parece increíble, ¡pero algo así no se había hecho nunca! Fue todo un reto, crecí mucho profesionalmente.

P: Coincidió con el anterior cambio de sede de la organización, ¿verdad?
R: Efectivamente, del passeig de Sant Joan de Barcelona a la plaça de les Glòries, circunstancia que conllevó una negociación intensa con los representantes de los trabajadores. En general, ellos se centraban en la compensación económica y nosotros queríamos abordar otros aspectos más generales, cambiar la forma de trabajar, aportando valor al hecho de ir a un edificio "diferente". No fue fácil. ¿Cómo se logró? Pues con el compromiso de los profesionales de la organización. El éxito de una empresa radica en dicho compromiso, pero siempre encuentras a gente que suma, que hace de bisagra, con quien quieres pilotar proyectos, y a otros que se dejan arrastrar y que no aportan mucho.

P: Eres la decimotercera entrevistada de esta sección de conversaciones con personas de la red de la Fundació Factor Humà. Con la mayoría he hablado de las tendencias en el ámbito de la gestión de personas y el management. Para ti, ¿qué tendencias son más relevantes?
R: El mundo laboral está cambiando a gran velocidad. La diversidad, la colaboración entre profesionales y la innovación no tienen nada que ver con las de hace veinticinco años. Para mí, la agilidad que exige el mundo laboral es uno de los temas más relevantes. También la entrada de la tecnología en el ámbito de los Recursos Humanos y la gestión de talento. Conocerla y transmitirla a todas las personas que están en la organización es muy importante para que puedan innovar, formarse y ser más eficientes. La comunicación directa con las personas es primordial. Hoy en día es tan importante cuidar la imagen externa, hacia los clientes y hacia la sociedad, como la interna, hacia los trabajadores y los candidatos. Cuando los candidatos llegan a las entrevistas, han investigado nuestra reputación digital. Estas tendencias nos han llevado, entre otras cosas, a crear un Consejo asesor de Transparencia Social y Medioambiental.

P: Aigües de Barcelona es una de las organizaciones que utilizan el Barómetro del Factor Humano, una herramienta de análisis y autodiagnóstico impulsada por la Fundació Factor Humà diseñada para obtener información sobre el nivel de cumplimiento de una serie de principios que ayudan a la mejora de los entornos de trabajo. ¿Nos puedes dar detalles sobre alguna reflexión o acción propiciada por esta herramienta?
R: Sí, nos ha ayudado bastante a hacer una reflexión interna y a ver cómo otras organizaciones abordan temas como la flexibilidad, la igualdad o la transparencia. Tendemos a pensar que somos innovadores, pero cuando comparas tus prácticas con los demás es cuando consigues el feedback necesario. Comparar te obliga a reflexionar.

P: La vinculación de Aigües de Barcelona con la Fundació Factor Humà es larga. Sois patrones desde su inicio. ¿Qué representa dicha pertenencia para vuestra organización?
R: Estamos desde el inicio y mantenemos ese compromiso. Nuestro Presidente tenía una relación personal con Mercè Sala. Nos identificamos con los valores que ella representaba y que plasman los Premios que la Fundació entrega cada año: el trato humano, la innovación, el pragmatismo y la visión global. Siempre nos encontrarán a su lado. Recuerdo que la primera edición del Premio Factor Humà Mercè Sala se hizo en el Auditorio de la Torre Agbar, la que era nuestra sede, y fue muy emotivo.

P: Participaste hace un tiempo como ponente en un seminario sobre planes de igualdad organizado por la Fundació Factor Humà. ¿Cómo creéis que puede ayudar vuestra experiencia a otras organizaciones?
R: Fuimos de los primeros en tener un plan de igualdad. La ley es de 2007 y en el año 2009 ya teníamos uno. Fue muy importante el compromiso de Presidencia y de la Dirección General con la idea de que nos hacía falta promover la igualdad y ellos fueron los primeros en querer participar. De hecho se constituyó un Comité de Igualdad a nivel corporativo liderado por nuestro Presidente, donde se explicaban los avances que se habían hecho en materia de igualdad y también los avances del diagnóstico previo al propio plan.

Yo estaba en la Dirección de Recursos Humanos. Fue una oportunidad para identificar áreas de mejora en campos como la contratación o la formación. Abrazamos temas como el uso del lenguaje neutro en los comunicados, los artículos o las ofertas de nuevas vacantes. También nos ayudó a establecer protocolos, por ejemplo, para actuar ante casos de acoso. El compromiso sigue vigente, hemos podido llevar a cabo muchas mejoras. En el ámbito laboral, por ejemplo, y gracias a la tecnología, hemos introducido medidas de conciliación que facilitan la flexibilidad horaria y el teletrabajo.

P: Aigües de Barcelona tiene más de un siglo y medio de historia, pero en los últimos años ha vivido transformaciones fundamentales, como la conversión a un modelo público-privado, la integración en Suez, los cambios de nombres y el traslado de una su emblemática, la torre Agbar, en la plaça de las Glòries de Barcelona, ​​a una, de momento provisional, en la Zona Franca. ¿A qué aspectos habéis tenido que prestar más atención, a raíz de todos estos cambios organizativos?
R: La colaboración público-privada se ha consolidado como un modelo de éxito. Se aplica en todos los sectores que requieren grandes infraestructuras, y el sector del agua lo es, para contribuir a un progreso económico, social y medioambiental. Creemos en las empresas mixtas. Tenemos muchísimas en el territorio. La Sociedad General de Aigües de Barcelona abarca veintitrés municipios. He ido a los consejos de administración de empresas muy pequeñas y ves como les cuesta llegar a ofrecer las prestaciones mínimas. También me he encontrado con consejos y personas contrarias a la gestión privada de un servicio público. Es un trabajo constante, tienes que explicar muy bien lo que haces y escuchar.

En cuanto al cambio de sede, ha sido una oportunidad, nos ha permitido evolucionar en nuestra forma de trabajar. Fue fruto de una reflexión global que comenzó antes de decidir el traslado de la Torre Agbar a la Zona Franca. Queríamos analizar cómo estábamos haciendo las cosas y optimizar nuestros recursos para ser más colaborativos, eficaces y sostenibles. También buscábamos una mayor conciliación entre la vida personal y la profesional, a raíz de los resultados de las encuestas de clima.

"La economía circular nos permite generar energía y subproductos de los residuos generados en el ciclo integral del agua"

En 2009 nos integramos en el Grupo Suez, uno de los mejores grupos internacionales de nuestro campo. La economía circular ya formaba parte de nuestro ADN y su aportación nos ha permitido liderar un nuevo modelo de simbiosis industrial en el que aprovechamos al máximo los residuos del ciclo integral del agua, en forma de energía o de subproductos. También disfrutamos de la última tecnología en la regeneración del agua y gestionamos las cuencas de manera sostenible. Eso nos permite anticiparnos a algunos de los efectos del cambio climático que amenaza los recursos hídricos y asegurar la disponibilidad del agua. Todo ello sin olvidar nuestro compromiso con las personas. En el año 2012 creamos el Fondo de Solidaridad y ello ha permitido que Agbar blindara el corte de suministro a más de 20.000 familias en riesgo de exclusión. También hemos ampliado el perfil de usuarios que pueden acogerse a tarifas para colectivos vulnerables.

P: ¿Cómo es el nuevo espacio?
R: La implicación de todos los profesionales del Grupo ha hecho posible lo que hemos conseguido. Por ejemplo, somos más responsables, socialmente hablando: somos una oficina sin papeles. Tenemos un centro de documentación totalmente informatizado. También hemos introducido el teletrabajo en algunos casos y la flexibilidad en las horas de entrada y salida, y hemos eliminado los despachos. Trabajamos en plantas abiertas con salas para poder concentrarte si lo necesitas, pero queríamos fomentar el vínculo y la cooperación entre profesionales.

Lo llamamos la Ciudad del Agua. De momento, estamos de alquiler. Pero cada día que pasa nos sentimos más cómodos. La Torre Agbar podía parecer muy bonita, pero entraba poca luz. Aquí... ¡os invito a venir!

P: Siempre pido a los entrevistados una pregunta ciega, para la siguiente persona que entrevistamos. Te transmito la de la anterior entrevistada: Marta Grau, Directora de Recursos Humanos de Penguin Random House Grupo Editorial: si no hicieras lo que haces, ¿a qué te dedicarías profesionalmente?
R: Yo tengo una vocación social a la que intento dar espacio en mi tiempo libre. Soy voluntaria en algunas asociaciones. Este año no he podido hacer todo lo que hubiera querido, pero sí participé en La Marató de TV3 y en la campaña del Banco de Alimentos. También estoy involucrada en proyectos con colectivos en riesgo de exclusión social.

P: ¿Tenéis algún programa corporativo en este sentido?
R: Tenemos un programa de voluntariado que impulsamos desde la Dirección de Desarrollo Sostenible, centrado en el ciclo integral del agua. Está orientado sobre todo a las escuelas. Pero también hacemos otras cosas que alguna organización nos ha pedido, como clases de informática para personas mayores. Publicamos las necesidades en nuestra intranet y los trabajadores que lo deseen pueden apuntarse. De momento funciona muy bien. Hemos encontrado una gran acogida.

P: ¿Qué pregunta le harías a la siguiente persona que entrevistaremos en esta sección?
R: Ahora que todo está cambiando tan deprisa y que se valoran otros aspectos a la hora de quedarse en una organización, ¿qué tienen que hacer las empresas para consolidar el compromiso de sus profesionales? Es complicado. Las necesidades han cambiado. Yo siempre digo que un millennial ni piensa en comprarse una lavadora. Ya hay un negocio al lado de su casa donde puede lavar la ropa por uno o dos euros y, además, se la lleva seca.

P: Y tú, ¿cómo crees que se puede enganchar a los profesionales para que se queden?
R: El desarrollo profesional dentro de las organizaciones es básico. Me gustaría contarte un caso: hace algunos años pusimos en marcha un programa de embajadores. Buscamos a personas de áreas y niveles diversos y les pedimos que contaran su experiencia de venir aquí, al otro lado de la ciudad. Nos ha ayudado muchísimo. Hacíamos grupos de trabajo. ¿Sabes qué les inquietaba? Pues poder participar también en un grupo de innovación. Como te decía antes, hay que escuchar a los trabajadores y darles posibilidades como ésta dentro de la organización. Que se puedan desarrollar profesionalmente en los ámbitos que les interesen.

P: ¿Qué pregunta te hubiera gustado que te hiciera?
R: Cuando aterricé aquí hace unos veintidós años, pensaba que estaría dos años. Yo venía de un mundo con mucha rotación y tenía un gran bagaje profesional. Me hubiera gustado que me preguntaras por qué me quedé en este grupo.

P: ¡Puedes responder!
R: Consiguieron motivarme. Me di cuenta de que aquí podía desarrollarme profesionalmente. Me demostraron que contaban conmigo para muchos proyectos. Me he sentido reconocida y querida. Considero que eso es clave. Aquí he podido hacer muchos proyectos y desarrollar mis conocimientos profesionales en áreas diferentes. Actualmente estoy haciendo tareas muy cercanas a Presidencia, otro reconocimiento de confianza, y estoy contenta por ello.

 

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