Entrevistas a nuestra red

Conversaciones con personas relevantes que de un modo u otro forman parte de la red de la Fundació Factor Humà

Marta GrauDesconozco si la Directora de Recursos Humanos y Publishing Services en Penguin Random House Grupo Editorial, Marta Grau, está acostumbrada a hacer entrevistas. Se muestra segura, confiada. Me escucha atentamente. Se emociona cuando recuerda a su compañero y amigo Claudio López Lamadrid, Editor de la firma muerto recientemente, de forma repentina, a los cincuenta y nueve años.

Mientras hablo con Marta Grau (Barcelona, 1957) miro de reojo las azoteas de Travessera de Gràcia que se ven desde su despacho, en la quinta planta de una de las editoriales en español más importantes del mundo. Nos rodean centenares de libros. Cuánto hará que no se compra uno. “Ayer mismo, en Amazon.”

Pregunta: Cuáles son tus funciones como Directora de Publishing Services?
Respuesta:
Asegurar procesos, ganar eficiencia y proveer los recursos que necesitan el diseño, la redacción y la producción de libros. La gente que forma estos equipos está muy preparada en el aspecto técnico y es muy creativa, pero no siempre tienen interiorizados aspectos como la gestión del tiempo. En cambio, son muy estrictos con la fecha de publicación de los libros y si no se van cumpliendo los plazos, el contenido y el libro acaban resintiéndose. 

A mí me ha dado una visión más amplia del negocio y eso me ha servido como Directora de Recursos Humanos, tanto para hacer reclutamiento como en el diseño organizacional. Tanto la compañía como yo hemos salido ganando y se ha notado en el margen de beneficios.

P: ¿Querías dedicarte a la Dirección de Personas, cuando empezaste tu vida profesional? 
R: No. De pequeña viví en los Estados Unidos y hablaba inglés, además de catalán y castellano. En aquellos años había muy poca gente que lo hiciera. Cuando estudiaba Ciencias Empresariales, busqué trabajo para pagarme la carrera. Me contrató una empresa americana que estaba abriendo su Departamento de Personal, como se decía en aquel momento. El Director del Área no hablaba inglés y me involucró en muchas cosas. ¡Me pareció un campo magnífico! Con el tiempo, he comprobado que el mundo de los Recursos Humanos me va como el anillo al dedo porque tengo auténtico interés por las personas. Eso es básico.

P: Me gustaría hacerte la pregunta ciega que nos dejó el anterior entrevistado en nuestra sección, Francesc Beltri, profesor, consultor y coach. ¿Se asemeja la vida que llevas ahora con la que te gustaría llevar?
R: Sí, bastante. Cómo te decía, me interesan las personas. Además, cuando ya tenía algunos años de experiencia en Departamentos de Personas, pensé que sería muy interesante estar en el  negocio. A raíz de un cambio organizacional, aquí en la editorial, tuve la oportunidad de hacerme cargo de los Publishing Services. La guinda del pastel ha sido asumir la Responsabilidad Social. Por lo tanto, sí: estoy muy contenta de lo que estoy haciendo. De hecho, mi trayectoria profesional ha evolucionado más de lo que nunca habría imaginado.

P: En 1987 asumiste por primera vez un cargo de Directora de Recursos Humanos, en un banco. ¿Recuerdas qué pensaste el día antes de empezar a trabajar?
R:
 Mmmm... Recuerdo lo que pensé en 1987, cuando entré a formar parte, por primera vez, del Comité de Dirección de ese banco. Yo había hecho carrera dentro de Recursos Humanos, como técnica. Asumir la Dirección del Departamento implicaba entrar en la mesa de Dirección. Pensé: ¿qué aportaré yo? ¿cómo haré que aprecien nuestra contribución? Fue todo un reto. Tradicionalmente, en Recursos Humanos éramos muy soft. Los números nos costaban, no conocíamos tan bien el negocio como ahora.

P: Has ejercido tu profesión en el sector bancario, en una empresa farmacéutica, en un hotel y, desde 2002, en esta editorial. ¿Qué ha guiado tu camino?
R: No lo he planificado. Sencillamente, he aprovechado las oportunidades que he tenido. Sí que he escogido, de todos modos, las compañías donde he trabajado. Siempre he querido estar en multinacionales. Por mis conocimientos, por mi forma de ser y por mi background, encajo mejor. He mirado de elegir organizaciones que me aportaran algo, es decir, que tuvieran una función de Recursos Humanos madura y desarrollada, y donde yo también pudiera aportar y aprender.

Cuando hice la primera entrevista aquí, el Departamento de Recursos Humanos no reportaba a la Dirección General. Cuando me enteré, les comuniqué que me retiraba del proceso de selección. Pero me llamaron y me dijeron que precisamente querían que el Área pasara a depender directamente de la Dirección. ¡Y aquí estoy! Viví una época muy interesante del desarrollo de nuestra profesión. Una época rica y con muchas oportunidades. Cómo muchos de mis compañeros y compañeras, fui una pionera.

P: En enero murió vuestro Director Editorial, Claudio López Lamadrid, una referencia de la edición en español en toda el área de influencia del idioma. ¿Ha afectado de alguna manera a tu área? 
R: Era una persona muy querida, única. Generoso, próximo a los contenidos y a sus autores. Tenía ADN de editor. Nos ha afectado mucho a todos, desde la Directora General hasta la limpiadora. Era mi compañero y mi amigo. 

Trabajamos juntos diecisiete años. Siempre recordaré una conversación que tuvimos cuando entré aquí. Cómo te decía antes, no había un Departamento de Recursos Humanos. Él me dijo: “¿Qué hará tu departamento, si Finanzas ya nos hace la nómina?” Normalmente, al editor le interesa poco todo aquello relacionado con la gestión y los procesos. En aquel momento, él no era una excepción. Con el tiempo, acabamos siendo muy próximos y entendió perfectamente la importancia de nuestra área. 

Su pérdida ha tenido un fuerte impacto moral en todos nosotros. Estamos muy tristes. No habíamos experimentado nunca una situación así. Hemos tenido que apoyar a algunas personas. Cuando subes a la planta donde él estaba... ¿Sabes que hemos conservado su despacho? Lo están convirtiendo en una sala de lectura.

P: En el obituario de El País le atribuían esta cita: “Un editor debe tener pasión, olfato y saber relacionarse”. ¿Qué debe tener una persona que dirija a otras personas?
R: En primer lugar, sensibilidad hacia las personas. Se debe saber escuchar. Y hacer preguntas. Si algo he aprendido es que la gente no quiere soluciones: busca orientación para encontrar respuestas. Todos tenemos el potencial dentro de nosotros para seguir nuestro camino. También se debe ser consciente que nadie tiene la verdad absoluta y dar voz a todo el mundo.

P: ¿Qué vínculo tienes con la Fundació Factor Humà?
R: Nuestra editorial es miembro de la Fundació Factor Humà prácticamente desde sus inicios. Para mí es una organización muy profesional, que nos mantiene informados, al día, con contenidos realmente importantes. Ofrece la oportunidad de plantear temas relevantes de nuestra área en un entorno profesional de calidad, ya sea para compartir las mejores prácticas o para hacernos preguntas sobre aspectos a los cuales no sabemos muy bien cómo hacer frente. Hoy en día hay tantas charlas, tanta gente que habla y explica cosas... Es muy difícil escoger y la Fundació Factor Humà elige por nosotros, hace curación del contenido. Si viene de la Fundació, prestas atención porque sabes que es un tema de actualidad y que se abordará con profundidad. 

Creo que es muy importante que nosotros, las organizaciones, paguemos cuota como socios. Desengañémonos: aquello que no cuesta dinero, no se valora. A la vez, eso ha permitido publicar contenidos y organizar actos de más calidad.

P: ¿Cuáles de sus servicios aprovechas? 
R: Sobre todo, las actividades de formación y los boletines. El hecho de que traduzcan algunos artículos del inglés hace que puedan llegar a más gente. Es fantástico. A nosotros, por ejemplo, nos permite compartirlo con nuestras Directoras de Recursos Humanos de América Latina y hacerlas partícipes de ciertos debates e ideas a los cuales no tienen acceso en su entorno, puesto que no cuentan con ninguna red que se asemeje.

Por otro lado, mi equipo y yo también participamos en los foros y nos gustaría implicarnos más en el Manifiesto Factor Humà. Esperamos poder hacerlo pronto. Nuestro tiempo, como el de todo el mundo, es limitado, pero me atrevo a decirte que es la única organización profesional a la que realmente dedicamos tiempo.

P: ¿Formas parte de otras redes profesionales?
R:
Sí, formo parte de FIDEM, una red de mujeres emprendedoras y profesionales. Sobre todo hago de mentora de gente más joven. También participo en un grupo de trabajo de Directoras de Recursos Humanos creado por la Cambra de Comerç de Barcelona, pero los temas que abordamos son más específicos, como por ejemplo los estudios sobre género o diversidad.

P: Actualmente se habla mucho de la automatización del trabajo y de la necesidad de introducir medidas efectivas para garantizar la igualdad entre hombres y mujeres. ¿Qué tendencias en Recursos Humanos te suscitan más interés?
R:
La búsqueda de la igualdad, la diversidad y la inclusión es una de las tendencias en Recursos Humanos que me suscitan más interés, no solo en cuanto al género. El mundo editorial, precisamente, siempre ha estado bastante feminizado, en todo tipo de cargos y de niveles organizativos. Nuestro comité directivo, por ejemplo, es paritario. Bien, lo era... Con la pérdida de Claudio López Lamadrid, ahora somos cinco mujeres y cuatro hombres. Quizás sí que nos falta, sin embargo, un poco de diversidad en Marketing, donde predominan las mujeres, y en Informática, donde abundan los hombres.

"Mi sueño es tener un editor que haya salido de nuestro almacén" 

“En 2016 pusimos en marcha el programa Poténciate, que financia el importe completo de cualquier estudio reglado que quiera hacer un trabajador de nuestro almacén, en Pallejà. Pensamos que entre otras razones, no estudian por los costes que tiene. Mi sueño es tener, de aquí a cinco años, un editor que haya salido del almacén. Ahora mismo, en las oficinas y en los lugares creativos somos todos demasiado iguales: venimos de tres universidades, de dos clases sociales y de tres barrios de Barcelona o de Madrid. Tradicionalmente la edición ha sido un negocio de clases medianas y altas. Pero pienso que si aspiramos a hacer libros para todo el mundo y queremos ser un espejo de la sociedad, tenemos que romper barreras. Uno de nuestros retos es este: garantizar la diversidad de procedencia, de forma de pensar, de formación y de clase social.”

P: El sector editorial vive un momento vertiginoso debido a la evolución de la tecnología y de las nuevas narrativas. Pienso en el libro electrónico, en las copias ilegales o en los audiolibros, por ejemplo. ¿Qué influencia tiene en tu día a día, como Directora de Recursos Humanos?
R:
Por un lado, buscamos personas con conocimientos y herramientas nuevas y necesitamos formar a las que tenemos. Hay una carencia de ciertos conocimientos en el mercado y en el sector editorial, como por ejemplo el análisis de datos. El nuestro no es el sector más atractivo para según qué perfiles ni el que mejor paga, por eso nos cuesta atraer cierto tipo de talento. 

También nos afecta mucho el cambio de hábitos de compra. Han cambiado mucho: se compra mucho más por Amazon y por Internet. Eso reduce la venta en librerías y otro tipo de negocios. El Corte Inglés ha sido la librería más grande de España durante muchos años y está a punto de dejar de serlo. No porque lo hagan mal, sino por los cambios de hábitos del consumidor. Esto nos obliga, por ejemplo, a rediseñar el perfil de los vendedores: pasar de una persona que solo vende a alguien que prescribe un libro, a un librero. O a montar más actividades en las librerías para atraer a más lectores y que compren allí.

P: En vuestro dosier corporativo explicáis algunas de las medidas que aplicáis con vuestros trabajadores, como por ejemplo el teletrabajo, el horario flexible y medidas para potenciar la diversidad. Me gustaría que me explicaras en detalle algunas de las que pienses que os distinguen, por innovadoras o por el impacto que tienen.
R:
Hace unos años implantamos el mes sabático. Funciona así: cada vez que alguien cumple una década en la empresa, tiene un mes sabático, es decir, dos meses de vacaciones retribuidas. Desde el Director General hasta la persona con menos responsabilidad del almacén. Nos ha dado muy buenos resultados, puesto que supone tiempo libre sobre todo para uno mismo, a diferencia de las vacaciones de cada año. Es una medida muy popular y, además, tiene el coste más bajo que conozco: excepto en el almacén, no reemplazamos a nadie. Si hay algo imprescindible, te suplirá un compañero. Tú lo suplirás a él cuando llegue el momento. 

También estamos mirando de implementar medidas para garantizar la desconexión digital después del horario laboral. El descanso es importante. En cuanto a la jornada, tenemos un horario flexible, pero hacemos un poco más cada día para salir antes los viernes, hacer los puentes y disfrutar de jornada intensiva en verano. 

Así mismo, estamos estudiando la implantación del teletrabajo algún día a la semana. La interacción en el trabajo es muy valiosa y genera un conocimiento insustituible. Eso no lo queremos perder, pero pensamos que hay ciertas tareas que requieren más concentración. Nuestras oficinas son abiertas y esto favorece la interacción, pero también las distracciones. No es fácil implementar el teletrabajo y seguramente no puede ser para todo el mundo, pero la tendencia es ir hacia ahí.

P: ¿Qué pregunta le harías a la siguiente persona que entrevistemos en esta sección?
R: Si no hiciera lo que hace en el Área de Recursos Humanos, ¿qué haría profesionalmente?

P: ¿Y cuál te hubiera gustado que te hiciera?
R:
Qué es lo que más me apasiona de lo que hago.

P: Puedes responderla, si te apetece.
R:
Me apasiona dar a la gente el apoyo que necesita para encontrar su camino profesional. Haciendo las preguntas correctas he ayudado a mucha gente. En algunos casos ha supuesto un despido, porque no era su camino. Por suerte o por desgracia, he tenido que despedir a mucha gente. Lo he hecho lo mejor que he podido. Creo que me fue muy bien ser despedida en un momento dado. Aconsejo decir la verdad, explicar los motivos. Es duro, pero si tienes la oportunidad, lo tienes que hacer. 

P: Quizás no todo el mundo está preparado para escuchar la verdad.
R:
Cierto. Siempre he pensado que acostumbramos a reclutar a una persona por sus aptitudes y a despedirla por su actitud.

 

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.