Molly Crockett: ¡Cuidado con las neurotonterías!Los avances en las neurociencias nos han aportado de manera incuestionable nuevos conocimientos sobre procesos tales como la toma de decisiones de las personas. Sin embargo, estos estudios son a menudo objeto de manipulación por parte de medios con intenciones más marketinianas que no científicas. ¿Comer más chocolate o queso nos puede ayudar por ejemplo a tomar mejores decisiones? Molly Crockett, neuróloga y profesora especializada en la materia, nos acerca ésta y otras cuestiones en una curiosa conferencia TED.


Molly Crockett: ¡Cuidado con las neurotonterías!
Molly Crockett, neuróloga y profesora especializada en el estudio de la toma de decisiones, se llevó una sorpresa cuando se publicaron los resultados de su último estudio. "Un sándwich de queso es todo lo que necesitas para tomar decisiones" o "¡Oficial! El chocolate hace que dejes de estar de mal humor ", decían algunos titulares. La sorpresa venía de que su estudio no tenía nada que ver ni con el queso ni con el chocolate.

En este conferencia de TED (Technology, Entreteinment, Design) de 11 minutos de duración, Molly Crockett nos habla del peligro que entrañan las malas interpretaciones de los resultados científicos. En su caso, los resultados reales del estudio eran que si se reducía el componente básico de la serotonina, el aminoácido triptófano, la gente era más susceptible de quererse vengar cuando se la trataba injustamente. ¿Cómo llegaron los periodistas a afirmar que el chocolate y el queso ayudan a tomar mejores decisiones? Pues solamente porque el triptófano es un elemento que también se encuentra en el chocolate y el queso.

Crockett nos advierte que el gran problema llega cuando estos tipos de tergiversaciones informativas a partir de estudios científicos, se usan sólo para vender productos. Poco después de que aparecieran los titulares sobre el chocolate y el queso en periódicos, Molly comenzó a recibir llamadas de diferentes marcas que pedían si podía dar el aval científico a alguno de sus productos. Evidentemente, consideró que si se lo hubiese dado habría ido más allá de lo que la ciencia podía afirmar y no accedió.

Un ejemplo del fenómeno del marketing invasor de la neurociencia se puede encontrar en las neurobebidas. Crockett encontró un día en una tienda unas bebidas que según informaba la etiqueta ayudaban a reducir el estrés y a mejorar el estado de ánimo y la concentración. Enseguida sintió curiosidad por saber cuál era el estudio que apoyaba dichas afirmaciones, pero la página web del fabricante no hablaba de ninguno.

El mensaje de Molly Crockett es claro: a pesar de que la neurociencia ha avanzado muchísimo en los últimos años, también ha llevado a que de ella se beneficien terceras personas con afirmaciones exageradas y sin fundamento. De todos modos, no toda la comunidad científica le ve tantos peligros. En el capítulo del programa de televisión Redes, “Sabemos que no sabemos lo que decidimos”, al cual ya dedicamos una entrada en este mismo blog, Eduard Punset considera que las decisiones que tomamos inconscientemente en aspectos como el consumo no son necesariamente irracionales, y que la intuición puede ser un recurso muy fiable.

Crockett nos recuerda otro caso de manipulación que fue especialmente célebre. The New York Times publicó un artículo que decía “Quieres a tu iPhone. Literalmente”; el titular era muy atractivo y fue el contenido más leído del diario durante días. Sin embargo, una vez más, las conclusiones que se sacaron del estudio que justificaba el título de la noticia eran dudosas. El experimento que explicaba consistió en monitorizar la actividad cerebral de 16 personas y mostrarles sus móviles sonando. Según los resultados, a los sujetos se les activaba una parte del cerebro llamada ínsula, una región que está conectada a los sentimientos de amor y de compasión. Y de ahí dedujeron que los sujetos estaban "enamorados" de sus iPhones. Pero resulta que la ínsula está ligada a muchos más aspectos como la memoria, el lenguaje, el dolor y el disgusto. Así pues, los medios eligieron sólo aquella explicación que más les interesaba, la que pensaron que atraería a un mayor número de lectores.

Según Crockett, la neurociencia es un campo de investigación emocionante que ha hecho progresos incuestionables en los últimos años, pero nos invita a mantener los pies en la tierra: un encefalograma no nos puede decir si estamos enamorados y, de momento, no podemos afirmar que el chocolate y el queso nos ayudan a tomar decisiones más acertadas.

La investigadora también nos anima a potenciar nuestro autocontrol en el consumo. Nos aconseja ser desconfiados, hacer preguntas difíciles de responder, ya que si no, las neurotonterías pueden ganarle un pulso a la ciencia, aunque esta última lleve una carrera mucho más larga.

Acceso a la conferencia en la página web de TED (con subtítulos en castellano): http://www.ted.com/talks/lang/es/molly_crockett_beware_neuro_bunk.html

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