¿Cómo han cambiado las relaciones laborales y las fórmulas de gestión de personas con la crisis? Es la cuestión que propone el reciente reportaje Crisi i relacions laborals del programa Valor afegit de TV3. El paro y las masivas reducciones de plantilla, la abundancia de talento disponible en los procesos de selección, el empeoramiento de las condiciones laborales, las consecuencias negativas de la crisis para la salud de los trabajadores o las nuevas tendencias en RH son algunos de los temas que se plantean.

Cuando el Hotel W de Barcelona decidió abrir un proceso de selección para contratar camareros, recepcionistas y cocineros, recibió más de 1.000 solicitudes para 100 puestos de trabajo. Muchos de los currículums eran de personas con titulaciones universitarias como Marta Abad, una enfermera que hasta hace un año trabajaba mucho y de repente se quedó en la calle. Según Adecco, uno de cada diez parados rebajan su currículum para encontrar trabajo y según un estudio de Infojobs y Esade el 76% de los aspirantes a puestos de baja formación están sobrecualificados. Es decir, las empresas que quieren contratar ahora se encuentran con una gran abundancia de talento. El problema, dice la directora de RH del Hotel W, Isabel Justicia, en el reportaje, vendrá de aquí a dos años cuando la situación mejore. “El talento que tengo ahora en la empresa lo tengo que saber retener. Pronto volveremos a pelearnos por los mejores perfiles.”

Pero la realidad ahora es que un tercio de los trabajadores están desmotivados en el trabajo, según un estudio de Ipsos en 24 países, y el 56% tienen ganas de dejar la empresa. ¿Cómo conseguir que el talento no se vaya? En la mayoría de organizaciones la motivación ya no se puede conseguir con aumentos de sueldo, que han sido tradicionalmente el centro de la negociación colectiva y de la cultura laboral en Catalunya, según Ricard Alfaro, presidente de Aedipe Catalunya. “Hay que ser imaginativos e incluir otros elementos en la negociación colectiva que supongan una ganancia de derechos y expectativas para las personas,” advierte en el reportaje. El mismo Alfaro decía en marzo en un artículo de La Vanguardia que solo saldrán de la crisis las empresas que sean creativas con sus políticas de RH. Cada vez son más las que recorren a la retribución variable y a beneficios sociales (el ticket restaurante o de transportes) como nuevas fórmulas de motivación. También lo recomienda el profesor de RH en EADA Jordi Costa en el reportaje, que además afirma que RH debe tener un papel central en la gestión empresarial. “Lo que quedará después de la crisis es la gente a la que has cuidado, no la que has maltratado.”

Pero, ¿dónde han quedado las condiciones laborales con la crisis y la reciente reforma laboral? Joan Subirats, Catedrático de Ciencia Política en la UAB, afirmaba recientemente que la nueva legislación aprobada a principios de primavera supone “romper la relación laboral, fragmentándola y precarizándola al máximo.” Los sindicatos denuncian que el deterioro de las relaciones laborales con la excusa de la crisis empiezan a afectar a la salud de los trabajadores. Uno de cada 5 sufren ansiedad o síntomas depresivos, según la Agència de Salut Pública de Barcelona. Camil Ros, Secretario de Política Sindical de UGT Catalunya, denuncia también que cada vez hay más presentismo: “Hemos pasado del absentismo a personas que van a trabajar cuando deberían quedarse en casa.” Es decir, del absentismo al presentismo, posiblemente por miedo a perder el empleo, aunque es difícil medirlo cuantitativamente.

Y una de las caras más amargas de la crisis que revisa el reportaje son precisamente las organizaciones que han sufrido reducciones de plantilla. Supone un impacto muy fuerte, obviamente, para las personas despedidas, que viven un proceso parecido al duelo después de una muerte. Pero también afecta muy negativamente a los que se quedan si no se sabe gestionar correctamente, y pocas empresas lo tienen en cuenta. Es lo que se denomina ‘síndrome del superviviente’: una mezcla de sentimientos de culpa, incertidumbre y miedo. ¿Cómo evitarlo? Ernest Pla, exdirector de Recursos Humanos de Inoxcrom y que vivió una reducción de plantilla, afirma que es esencial una buena comunicación y mucha coherencia, y dejar que los empleados hablen de ello y lo asuman durante el tiempo que haga falta.

También puedes ver el reportaje en la página web de TV3: http://www.tv3.cat/videos/4030070/Crisi-i-relacions-laborals

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