La Vanguardia La Fundació Factor Humà ha colaborado de nuevo con La Vanguardia en este artículo sobre un entorno que obliga a muchos trabajadores a mostrar su cara más polifacética y, según las necesidades de la compañía, cambiar de función o asumir varias a la vez.

Comerciales que ejercen también funciones de servicio posventa, ingenieros que asumen tareas comerciales, administrativos reciclados para atención al cliente… Los cambios del mercado y las exigencias de la propia empresa están obligando a muchos trabajadores a mostrar su cara más polifacética y cambiar de función según las necesidades de la compañía o, a menudo, asumir varias a la vez.

"Las empresas han aprendido que necesitan personas que puedan hacer varias funciones, porque quizá en un momento dado tengan que cambiar de actividad o incluso de sector y para eso necesitan gente con diferentes competencias", explica José Ramón Pin, profesor del Iese. Una tendencia que, según este experto, se ha agudizado con la crisis: "Al reducirse las plantillas, las empresas necesitan gente más polivalente que no sólo pueda asumir ahora nuevas funciones, sino también para no tener que aumentar de nuevo la plantilla cuando se produzca un cambio de tendencia y vuelva el periodo de expansión económica".

Ante esta perspectiva, los candidatos todoterreno - capacitados para desarrollar actividades diferentes de las estrictamente enmarcadas por su profesión o función- son altamente valorados en los procesos de selección. "A la hora de hacer nuevas contrataciones, las empresas buscan gente capaz de asumir distintas tareas", destaca Alberto Abadías, socio director de la firme selección Euromanager, que pone el ejemplo de una firma que le encargó la búsqueda de un trabajador para marketing y otro para comunicación, y que finalmente le pidió que encontrase a un solo profesional que pudiera asumir ambas funciones. "Ser polivalente es una oportunidad para los profesionales que acepten el riesgo, porque así cuando la crisis acabe ellos estarán bien posicionados en la empresa, y además pueden ampliar sus conocimientos y su perfil profesional".

Sin embargo, no todos los profesionales ven con buenos ojos tener que asumir funciones diferentes de aquellas para las que les habían contratado inicialmente o para las que se han formado, y ven en esta tendencia una simple excusa de los empresarios para recortar costes cubriendo con un solo empleado varios puestos de trabajo. "La polivalencia no es sólo de carácter técnico sino también psicológico: exige que el profesional esté dispuesto a aceptar condiciones diferentes en su puesto de trabajo", recuerda el profesor Pin. Y este nivel de disposición depende en buena parte del nivel de compromiso del trabajador con su compañía.

Anna Fornés, directora de la fundación Factor Humà, advierte en este sentido que "las organizaciones necesitan promover la flexibilidad y la adaptabilidad de sus miembros, pero eso no significa que a un trabajador se le pueda pedir en cualquier momento que cambie de función sin ni siquiera ofrecerle ayuda". Según Fornés, cuando la empresa pide a sus empleados que hagan un esfuerzo de polivalencia, "muchos estarán dispuestos a ayudar para que todo vaya mejor, pero la plantilla responderá en función de cómo les haya tratado la compañía hasta el momento". Y es que, en opinión de esta experta en recursos humanos, "las épocas de incerteza económica pasan factura a la empresa porque permiten comprobar hasta qué punto en los años anteriores la empresa se ha preocupado por desarrollar a sus trabajadores".

Según Pin, del Iese, otro factor que determina el grado de polivalencia de los trabajadores es su nivel formativo. "Las personas con mayor nivel formativo son más polivalentes porque, al haber aprendido más cosas, también están más dispuestas a aprender otras nuevas", asegura el profesor, que subraya que entre los profesionales con educación universitaria superior el nivel de polivalencia de los españoles supera el de los países de nuestro entorno. En cualquier caso, Pin recuerda que la polivalencia "debe acordarse dentro de la negociación entre la patronal y los sindicatos, porque para que sea efectiva tiene que haber movilidad funcional, geográfica y horaria".


Formación para la polivalencia

Convertirse en un trabajador polivalente no es sólo cuestión de actitud sino tambiénde formación, ya que a menudo los conocimientos y habilidades de un trabajador resultan insuficientes para permitirle asumir diferentes funciones. Por eso, independientemente de la especialización profesional que se haga - por ejemplo a travésde un máster-,siempre resulta útilseguir algúntipo de formación complementaria de carácter más general pero afín a nuestra formación, o incluso sin ningúntipo de relación. Por ejemplo, un curso de finanzas o de ofimática puede resultar útilpara el trabajo de prácticamente cualquier profesional, sea cual sea su profesión, ya que ayuda a asumir una visión más global de la empresa.


ENTREVISTA a Sonia Poblet, trabajadora polivalente

"Ya he pasado por casi todos los departamentos"

Sonia Poblet, de 35 años, ha demostrado ser una profesional de lo más polifacética.De hecho, ya ha pasado por prácticamente todos los departamentos de su compañía, una firma de transporte por carretera. Empezó trabajando en atención al cliente y de ahí pasó a administración comercial, despuésa seguimiento de cuentas y comercial interna y finalmente fue promocionada a responsable del departamento de importación, donde coordinaba desde la llegada de mercancías hasta la rentabilidad de los camiones. "En ese momento me quedé embarazada y, al reincorporarme, la empresa había cambiado mucho y ya no necesitaban a nadie para mi departamento", recuerda. La ubicaron en el departamento de recogidas y hace unos meses regresó al departamento comercial, su preferido. "Es de agradecer pasar por distintas áreas y huir del encasillamiento - asegura Poblet-. Así he aprendido a trabajar en todos los ámbitos de la empresa y eso me ha aportado conocimientos para mejorar mi tarea comercial, porque ahora entiendo mucho mejor quépodemos ofrecer o no al cliente". Su polivalencia incluye incluso el terreno artístico, ya que en el 2003 llegó a participar en el concurso televisivo Operación Triunfo.Tras dos años probando suerte como cantante, acabó regresando y su empresa le recibió con las puertas abiertas.

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