Las dificultades en el ámbito económico a las que ahora nos enfrentamos, junto a la gran incertidumbre y el agotamiento emocional fruto de tanto cambio al que nos vemos sometidos, hacen que debamos redescubrir cuáles son los momentos de la verdad en la experiencia de nuestros empleados y cómo podemos gestionarla, aunque sea en la distancia. 

Employee centricity

Garantizar una buena experiencia del empleado o tener a los empleados en el centro es uno de los pilares fundamentales para el desarrollo y competitividad de las organizaciones. Esta employee centricity tiene una gran importancia para un gran número de empresas que ven en las personas que forman parte del equipo su bien más preciado. Ello nos ha llevado a prestar cada vez más atención al ciclo de vida del empleado, desde que conoce la empresa como posible lugar dónde trabajar, pasando por el desarrollo en ella y hasta el momento de la desvinculación.

Identificar todos los puntos de interacción y trabajar las claves de la experiencia en cada uno de ellos es una tarea importante y de alto impacto que algunos pueden tener más depurados que otros, pero que nos ha puesto a todos en jaque con la COVID-19 y con la llegada abrupta del teletrabajo.

Es importante buscar alternativas y reinventar los procesos (de forma exprés, sí). Podemos encontrar una serie de buenas prácticas que nos permitan seguir funcionando como organización centrada en las personas, algunas de ellas ya las estamos aplicando en Habitissimo, la empresa en la que trabajo y que se dedica a las reformas y servicios para el hogar: 

  • Comunicación: informar es tremendamente importante, sobre todo para mitigar la ansiedad que se genera debido a la falta de noticias, pero no es suficiente. Recoger feedback del equipo y generar conversaciones a partir de dicho feedback nos ayudan a mantenernos conectados con los trabajadores, atajar problemas y desarrollar políticas encaminadas a las necesidades reales.
    Esta comunicación debe darse también en un modo formal, como una reunión all hands o de exposición de proyectos y en modo informal, como los “cafés virtuales” en los que tratamos de reproducir esas conversaciones que podrían tener lugar al lado de la máquina de café.
  • Integración: ¿qué hacer cuando incorporamos a alguien al equipo y se hace de forma virtual? ¿cómo podemos garantizar la conexión entre los compañeros que trabajan en departamentos distintos? A ese efecto deberemos crear espacios de conexión, de temática más relajada o informal y con dinámicas establecidas y facilitadas por alguien que conozca bien la empresa y la cultura. Hace poco hemos estrenado los “connecting juernes” con mucho éxito y en los que participan personas de distintos equipos para compartir un momento lúdico como el que tendríamos en una sesión afterwork.
  • Desarrollo: los planes de desarrollo son anuales, pero ¿estamos ofreciendo ahora la mejor formación dada la situación a la que nos enfrentamos? Sin miedo a rehacer las cosas es fundamental conocer las dificultades a las que se enfrenta cada equipo. ¿Es el argumentario comercial el más óptimo para este momento o hay que cambiarlo? ¿Cuenta todo el equipo con las habilidades necesarias para trabajar desde casa y con herramientas digitales? ¿Puede el equipo dedicar más tiempo a esa formación que siempre posponemos debido a que el tiempo al teléfono ahora es menor? Ofrecer esa herramienta que tendrá mayor impacto es imprescindible ahora, aunque ello implique cambiar lo que habíamos planificado hace 10 meses.
    En nuestro caso hemos tratado de mejorar los conocimientos de marketing digital, gestión emocional, gestión de equipos en remoto y metodologías ágiles, al ser lo más importante en este momento para nuestro tipo de negocio.
  • Desvinculación: siempre es un tema complejo. Ahora más que nunca debe ir acompañado de un trato humano con la persona que dejará de formar parte del equipo y una explicación en profundidad a las personas que se quedarán. Estar disponibles para solventar todas las dudas y cuestiones es igualmente importante.
  • Acerca la oficina a casa: ¿es posible hacerles llegar algo físico? No lo dudes y aprovecha la ocasión para sorprender y mantenerte cerca de los empleados. En Habitissimo hicimos llegar a cada uno de ellos una caja de “vuelta al cole” en la que además de material de trabajo les hicimos llegar infusiones y mermelada para un momento dulce.

Estos son solo una serie de ejemplos que pueden ayudar en el acompañamiento y la experiencia dentro de nuestra compañía. Todos ellos son opcionales excepto el primero: informa, escucha y actúa teniendo siempre a las personas en el centro.

 

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