Las nuevas tecnologías y la digitalización han transformado el mercado laboral, que se aleja cada vez más del trabajo fijo para toda la vida. El programa 30 minuts de TV3 ha abordado recientemente esta cuestión a través de un reportaje donde se habla de la economía de las plataformas, o “gig economy”, que ha favorecido la libertad y la flexibilidad de los trabajadores pero a la vez ha generado un debate alrededor de su pérdida de derechos.

Proletarios online

¿Qué es la economía de las plataformas? Se trata de un nuevo modelo de negocio que consiste en que plataformas digitales pongan en contacto la oferta y la demanda convirtiendo los trabajadores en proveedores de servicios. Se trata no solo de trabajos sin requisitos previos y que no requieren de una formación específica, como es el caso de los repartidores a domicilio, sino también de freelance altamente especializados o de microtrabajadores que realizan pequeñas tareas a través de Internet a cambio de una pequeña remuneración.

El primer caso es el más ampliamente conocido. Modelos de negocio como los de Glovo o Deliveroo han sido cuestionados últimamente debido a las condiciones laborales de sus colaboradores. Los repartidores se encuentran en régimen de autónomos y cobran por producto entregado. Además, estas plataformas cuentan con un algoritmo en constante desarrollo que controla la puntuación de cada uno de los repartidores y que sube en caso de que consigan los objetivos que se les fijan. Teniendo en cuenta dichas condiciones, el Responsable de Digitalización de la UGT, José Varela, afirma que “la gente que trabaja lo hace por necesidad, porque no tiene otra forma de subsistir.”

De hecho, la situación de precariedad de los repartidores de estas plataformas ha llegado a los tribunales en más de una ocasión, donde se ha tenido que determinar si estos deben ser considerados autónomos o asalariados. En un juicio con más de 500 testigos que recientemente se celebró en Madrid, el juez dictaminó que eran asalariados, de forma que fijaba la obligación de abonar las cotizaciones sociales atrasadas. Aun así, otros tribunales han sentenciado en sentido contrario, lo cual pone en evidencia la falta de definición del sector. En este sentido, Nuria Soto, ex repartidora de Deliveroo y miembro de Riders X Derechos, explica que “estos modelos de negocio son tan modernos que la ley no se ha podido adaptar a ellos.”

Proletarios online(Vídeo en catalán)

A pesar de la desregulación y las críticas a estos nuevos modelos, las plataformas como Glovo, Deliveroo u otras se expanden en todo el mundo y sus plantillas continúan creciendo, especialmente gracias a la incorporación de jóvenes talentos con perfiles tecnológicos. Óscar Pierre, CEO y Cofundador de Glovo, vincula su crecimiento a la generación de un impacto social positivo. En este sentido, afirma: “Puedes ganar unos 300€ o 400€ extra teniendo un horario flexible, sin depender de un jefe y a través de tu app. Es algo bueno para la sociedad.”

Por otro lado, la precariedad también afecta a los microtrabajadores, que utilizan Internet y las nuevas tecnologías para hacer pequeños trabajos que no requieren de una alta calificación. Pero, ¿por qué las personas optan por esta opción? Los testigos que aparecen en el 30 minuts explican que cuentan con algunas ventajas como el teletrabajo y la flexibilidad e, incluso, apuntan a que los trabajos que han encontrado más allá de Internet son igual de precarios. Y, desde el punto de vista empresarial, ¿qué ventajas hay? Se trata de una fuerza de trabajo que se puede contratar bajo demanda y, por lo tanto, se valora la flexibilidad, la rapidez y el coste.

Es evidente que la intermediación de las apps es cada vez más frecuente, también para contratar freelance altamente especializados. Un ejemplo de esta nueva tendencia lo expone Wesley Cude, Fundador de Cude Design. Su empresa, habitualmente solo integrada por él mismo, utiliza plataformas de freelance para contratarlos cuando la cantidad de trabajo lo requiere. El suyo no es el único caso. De hecho, Jordi Subirats, Consultor de Coworking HWL, explica que “antes los freelance suponían un 7% o 8% de la fuerza de trabajo total y, actualmente, se sitúan alrededor del 30% o 35%, dependiendo del país.”

En definitiva, la posibilidad de disponer de millones de trabajadores de todo el mundo al instante y en función de las necesidades ha hecho cambiar las dinámicas de trabajo en diferentes sectores y niveles de cualificación. Por lo tanto, parece que nos alejamos cada vez más del trabajo con un contrato laboral estable y con un salario asegurado para toda la vida.

 

Acceso al reportaje “Proletaris online” del programa 30 Minuts de TV3: https://www.ccma.cat/tv3/alacarta/30-minuts/proletaris-online/video/5963147/

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