"Entramos en un futuro donde el cociente intelectual y emocional importarán menos que la capacidad de adaptación”, afirma la inversora y escritora Natalie Fratto. Lo cuenta en un reciente evento TED, durante el cual afirma que es posible encontrar y medir dicha cualidad entre tus posibles nuevos fichajes: pregúntales por posibles escenarios futuros, busca signos de desaprendizaje y busca a personas que les guste explorar.

Tres maneras de medir la adaptabilidad y cómo mejorarla - Photo by Balaji Malliswamy on Unsplash

En esta charla TED que tuvo lugar en mayo de 2019 en Nueva York, Fratto explica que a la hora de seleccionar a las personas para un equipo y ver quién tiene realmente potencial para ocupar un determinado puesto de trabajo, algunos emprendedores de start-ups valoran la vertiente más intelectual de las candidatas y candidatos. Así pues, tienen en cuenta tanto el prestigio de la universidad en la que han estudiado o de las empresas en las que han trabajado como el hecho de que hayan tenido buenas ideas o hayan demostrado tener inteligencia a nivel práctico. En cambio, otros inversores optan por evaluar el cociente emocional, tomando en consideración cuestiones como la habilidad para formar equipo y la capacidad de establecer buenas relaciones con clientes y consumidores. Pero, ¿son estos los aspectos que convierten a los candidatos en futuros grandes trabajadores?

Según Natalie Fratto, dichas cuestiones no son tan relevantes como la adaptabilidad, una cualidad que se debe valorar especialmente a la hora de evaluar el potencial de las personas para ocupar un determinado cargo. La inversora en capital riesgo lo argumenta afirmando que la creciente automatización en el ámbito laboral y las transformaciones geopolíticas, además de los cambios vinculados a las dinámicas familiares y a las relaciones personales, demuestran la relevancia de la capacidad de adaptarse al entorno.

Y, ¿cómo se puede medir la adaptabilidad? La metodología utilizada por Natalie Fratto se basa en tres trucos. El primero tiene que ver con el tipo de preguntas que se plantean a las personas candidatas en las entrevistas de trabajo. Tradicionalmente, las preguntas más habituales se han relacionado con situaciones o experiencias pasadas. En cambio, ella propone formular preguntas que obliguen a pensar en posibles escenarios futuros. Por ejemplo, la respuesta a la pregunta “¿y si una ola de calor impide a los clientes visitar tu tienda?” demuestra la capacidad del futuro trabajador para adaptarse a situaciones adversas.

El segundo método que plantea para evaluar la adaptabilidad es buscar signos de desaprendizaje. En este sentido, la inversora explica que “las personas que desaprenden cuestionan sus conocimientos y reescriben esos datos con información nueva”. Por lo tanto, si eres capaz de volver a comenzar desde cero, cuentas con un alto grado de adaptabilidad. Por otra parte, Fratto explica que en los negocios tendemos a sobrevalorar la explotación y dejar de lado la exploración. Así pues, es habitual que cuando alguien ha alcanzado el éxito, se niegue a pisar nuevos terrenos. Es por eso que el tercer truco que propone se basa en buscar a gente que tienda a explorar, tanto en su vida personal como a nivel laboral.

En definitiva, es inevitable que nos encontremos ante múltiples cambios a lo largo de nuestra vida. Es por ello que es necesario valorar la adaptabilidad como una cualidad imprescindible para el talento del futuro.

 

Acceso a la conferencia TED Residency de Natalie Fratto: https://www.ted.com/talks/natalie_fratto_3_ways_to_measure_your_adaptability_and_how_to_improve_it?language=es

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