Cada vez más organizaciones deciden abordar la diversidad de identidades de género como una posibilidad de favorecer su progreso, antes que un reto que dificulta el cumplimiento de objetivos. Pero, ¿qué pueden hacer las empresas para gestionar la pluralidad? En un reportaje del programa Valor Afegit, que se emite en Televisió de Catalunya, se presentan casos de compañías con prácticas inclusivas como Telefónica, Barcelona Serveis Municipals e Idealista.

‘Valor Afegit’: Inclusión laboral LGTBI

A través del reportaje nos podemos acercar a experiencias como la de Tina Ruiz, actualmente agente cívico de Barcelona Serveis Municipals, que nació con los rasgos biológicos de un hombre y, al no sentirse identificada con ellos, decidió afrontar un proceso de tránsito de género. Según explica la propia Tina, desde la empresa facilitaron dicho proceso de cambios complejos que marcarían su vida para siempre. Si bien es cierto que BSM es una empresa comprometida con la inclusión y dispone de sus propios planes para favorecerla, a la hora de hacer frente al caso de Tina éstos no se cumplieron escrupulosamente sino que se optó por adaptarse a las necesidades y a la situación particulares de Tina. En este sentido, la Directora de Personas de Barcelona Serveis Municipals, Marisa Clarés, afirma que "cuando llega la hora de la verdad todo se focaliza en la persona". Por este motivo, la empresa decidió hacer frente a la situación basando todo el proceso en el diálogo continuo con la persona implicada.

‘Valor Afegit’: Inclusión laboral LGTBI (Vídeo en catalán)

Tina decidió visibilizar su situación, pero todavía son muchas las personas que deciden no darla a conocer en el ámbito laboral para evitar que su futuro profesional resulte afectado. A la preocupación por un posible estancamiento en la carrera profesional, se le suma el miedo a la discriminación por parte de los compañeros. De hecho, en el programa se expone que en 2017 hubo un 32% más de incidentes que afectaban al colectivo LGTBI que en el año anterior, muchos de los cuales tuvieron lugar en el ámbito laboral. Esto nos demuestra que, a pesar de tratarse de un colectivo cada vez más visible, sigue siendo especialmente vulnerable.

Sin embargo, es importante destacar que nos movemos en un entorno de mayor aceptación y respeto a la diversidad, en parte gracias a las nuevas políticas ideadas por las empresas. Por ejemplo, en el caso del portal inmobiliario Idealista, cuando los nuevos trabajadores se incorporan a su plantilla no sólo firman un contrato, sino que también se comprometen a cumplir un código de buenas prácticas que tiene entre sus ejes principales el respeto y la integración de todos los colectivos. Otras empresas, como Telefónica, optan por abordar el tema de la diversidad LGTBI a partir de la organización de conferencias a través de las cuales se busca fomentar la empatía entre sus trabajadores. Las actuaciones de estas empresas se sitúan en la misma línea que las recomendaciones de prevención que hace Eva Gajardo, Secretaria de Igualdad de la UGT. Gajardo afirma que "es necesario hacer mucha pedagogía y sensibilización" y que "se ha de formar, informar y actuar cuando vemos posibles discriminaciones".

También ha contribuido a conseguir un mayor respeto a la pluralidad de identidades la demanda de entornos inclusivos por parte de las nuevas generaciones de trabajadores, cada vez más sensibilizadas y comprometidas con los colectivos que presentan un mayor riesgo de exclusión. Además, en el propio reportaje se explica que desde el ámbito político y legal también se han dado pasos para garantizar los derechos de los colectivos LGTBI. Las acciones impulsadas desde el Parlament de Catalunya son un ejemplo de ello, ya que en octubre del 2014 se aprobó una ley pionera en Europa para evitar que lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros e intersexuales sufran situaciones de rechazo o de violencia.

La diversidad en el marco del trabajo no deja de ser un reflejo de la pluralidad existente en la sociedad, por lo que la inclusión de las personas que forman parte de un colectivo en riesgo de exclusión no es sólo un derecho sino también una obligación de las empresas. Además, apostar por un entorno laboral más tolerante y respetuoso beneficia también a la propia empresa, ya que el rendimiento del trabajador va ligado a su felicidad. Así pues, cuando un trabajador no se siente integrado es más difícil que ofrezca su mejor versión y, en consecuencia, una parte de su talento acaba siendo desaprovechado. En definitiva, tal y como afirma en el reportaje Margarita Alonso, Socia Fundadora de Driversity, desde el punto de vista empresarial “hacer las cosas bien es bueno, lo exige la ley y, además, es rentable”.

 

Acceso al reportaje “Inclusió laboral LGTBI” del programa Valor Afegit de TV3: http://www.ccma.cat/tv3/alacarta/valor-afegit/inclusio-laboral-lgtbi/video/5793690/

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