“No es el envejecimiento lo que nos provoca el miedo de hacernos mayores, es la discriminación que ello implica.” La escritora y activista Ashton Applewhite reflexionaba en una charla TED realizada recientemente en Vancouver sobre el extendido fenómeno del "edadismo": la discriminación por motivos de edad que congrega una serie de estereotipos negativos y aceptados socialmente sobre el hecho de envejecer, tanto en el ámbito personal como en el laboral.

Acabemos con el edadismo

Según asegura Applewhite en dicho discurso, nos encontramos ante otro “-ismo”, basado (como el racismo o la xenofobia) en aquello culturalmente establecido. Realmente, nadie nace con "edadismo": las imposiciones culturales que absorbemos desde pequeños a partir de nuestro entorno condicionan la dirección de nuestro pensamiento. “Los jóvenes ven de una manera totalmente diferente a la gente mayor y viceversa. Esto explica, por ejemplo, los recelos que podamos sentir cuando conocemos a una persona mayor que nosotros en una cita o, de la misma manera, que la gente mayor se queje sobre los millennials, viéndoles como una generación desbocada," explica Applewhite.

La tendencia hacia el "edadismo" provoca algo preocupante: la speaker estadounidense declaraba que “el hecho natural de envejecer puede ser peor dependiendo de la cultura en la que vivas." Asegura que el simple hecho de no poder abrir un envase o de no ser capaces de leer la letra pequeña de una etiqueta puede generar un sentimiento de culpa. Hablarle a alguien más alto o más despacio por el simple hecho de que sea mayor, hace que sienta que envejezca al instante y como consecuencia puede incluso terminar por hablar de forma menos ágil.

Este comportamiento desemboca en el terreno laboral, donde les consecuencias pueden ser devastadoras. “Es injusto el pensamiento establecido de que, a medida que te haces mayor, vas perdiendo protagonismo." Applewhite cree necesario luchar contra este fenómeno porque está demostrado que hay gente que es capaz de explotar sus habilidades bien entrada la madurez. Es por ese motivo que condena la prejubilación, ya que es un desperdicio de sabiduría y experiencia que, a diferencia de EEUU, sí se aprovechan en otros países.

Es interesante aquí introducir el término de ‘madurescencia’. Laura Rosillo, especialista en formación de trabajadores sénior, la define como “una época para reinventarse, en la cual ya sabes qué quieres, en qué eres bueno, y en la que, por lo general, sientes una libertad que no tenías antes. Es algo nuevo porque nunca antes se había tenido una esperanza de vida tan larga."

Si se puede sacar una conclusión es que hoy en día se sigue priorizando el hecho de contar con una plantilla constantemente actualizada. No tiene porque ser una mala política, siempre y cuando no comporte una discriminación hacia los empleados más veteranos, ya que no debemos olvidar que aportan una experiencia única.

 

Acceso a la charla TED “Terminemos con el edadismo”: https://www.ted.com/talks/ashton_applewhite_let_s_end_ageism?language=es

 

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