La economía digital abre la puerta a nuevos modelos organizativos y crea nuevos puestos de trabajo que pueden poner en entredicho los derechos laborales de sus trabajadores. Los repartidores de servicios de las aplicaciones en Barcelona se han unido para luchar contra la precarización progresiva de su trabajo y han presentado un informe donde exigen siete mejores a las empresas del sector como Deliveroo o Glovo.

Trabajos del siglo XXI con condiciones laborales del siglo XIX: los repartidores de las apps

Empiezo el día con el móvil en la mano. Esta semana trabajaré 14 horas sobre mi bicicleta repartiendo comida por Barcelona. El horario, sin embargo, no lo sé. Si tengo un accidente, las reparaciones las voy a pagar yo y, si me hago daño y no puedo trabajar, no voy a cobrar. Además, soy autónomo, y a fin de mes tendré que abonar la cuota pertinente. No tengo ningún tipo de relación laboral con la empresa para la que trabajo, de hecho, no tengo contrato. No os compadezcáis, estas condiciones laborales pretéritas no son las mías, pero aunque podrían parecer del siglo XIX, son las que asumen los repartidores de servicios en pleno siglo XXI.

La revolución tecnológica profundiza en las diferencias entre los trabajos cualificados y los no cualificados, precisamente estos últimos son los que, cada vez más, entregan un servicio con peores condiciones. Esta es la denuncia principal de Nuria Soto y Oriol Alfambra, representantes del nuevo sindicato Riders x Derechos Barcelona, en una entrevista con la periodista Fina Brunet en Els Matins de TV3.

(Vídeo en catalán)

Los repartidores que trabajan para aplicaciones móviles se han organizado para denunciar la precarización progresiva que viven y han presentado un informe donde exigen siete mejores laborales a las empresas del sector como Deliveroo o Glovo, las dos organizaciones que están en el ojo del huracán. En este informe, según explica Oriol Alfambra, repartidor de Deliveroo y uno de los portavoces del sindicato, reclaman una jornada mínima asegurada, un seguro por accidente laboral o poner por escrito los acuerdos verbales que definen la relación laboral entre empresa y trabajadores, entre otras cosas.

La realidad es que el modelo que resulta de la relación laboral entre la plataforma digital y los riders, según explican estos últimos, es curioso, ya que cuanto más tiempo pasa el trabajador vinculado a la empresa, más disminuye el salario que recibe, debido a la cuota de autónomos (que sube cada seis meses hasta los dos años); y también por culpa del incumplimiento del mínimo de horas que, a priori, tiene garantizado un trabajador de estos servicios. De modo que nos encontramos ante un modelo que no pone a las personas en el centro de la organización.

La economía colaborativa la conforman aquellos procesos de producción, consumo y financiación que se basan en la relación entre la oferta y la demanda a través de plataformas digitales que aprovechan con eficiencia y sostenibilidad los bienes y recursos ya existentes. Pero la realidad es que el intercambio que ofrece esta economía se basa en más libertad y flexibilidad para el trabajador a cambio de menos seguridad laboral. Que en ningún caso es sinónimo de precariedad.

La creación de un sindicato ha permitido, entre otras cosas, mediatizar la causa de los riders y centrar el foco de los medios en los modelos que derivan de las nuevas actividades laborales del siglo XXI, aquellas que han nacido a raíz de la digitalización y las nuevas tecnologías, a las que los jóvenes se ven expuestos muy a menudo.

Precisamente el nuevo Secretario General de CCOO, Unai Sordo, subrayó durante su primer congreso como líder del sindicato la necesidad imperativa de luchar contra la precariedad juvenil y de la mujer, dos de los actores estadísticamente más maltratados por la economía española. En esta línea, los riders han marcado un punto de inflexión que debe servir como precedente para otros colectivos. El empoderamiento del trabajador y el reclamo de derechos mínimos no se contrapone con la cultura low cost de los nuevos modelos económicos. Más bien al contrario, hay que encontrar el entendimiento para demostrar que a los trabajadores del siglo XXI les corresponden unas condiciones laborales contemporáneas.

 

Puedes ver también la entrevista entera de Els Matins de TV3 en el siguiente enlace: http://www.ccma.cat/tv3/alacarta/els-matins/riders-x-derechos-el-primer-sindicat-per-treballadors-dapps/video/5673025/

 

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