Nadie te pagará jamás lo que vales, sino aquello que crean que vales. La experta en retribución Casey Brown comparte en una charla TED celebrada en la ciudad norteamericana de Columbus dos historias que pueden ayudarte a identificar y a comunicar mejor tu valor y a que se te pague adecuadamente por tu desempeño profesional.

Reconozca su valor y pídalo

El 8 de mayo se celebra en España el Día del/de la Becario/a, conmemoración que este año se ha mediatizado gracias a las polémicas palabras del chef Jordi Cruz, que incendiaron las sensibilidades inflamables de las redes sociales.

El conflicto del cocinero y la conmemoración en cuestión coinciden con un aumento del interés general y de los medios sobre teorías, tendencias, explicaciones, filosofías y otros derivados acerca de la retribución de un trabajador: hay quienes abogan por la transparencia de las empresas a la hora de revelar los sueldos; hay países que combaten con contundencia la brecha salarial entre hombres y mujeres –como Islandia y Alemania; y otras empresas utilizan cheques restaurante, cheques guardería, tarjetas de transporte o ayudas a la formación como factor motivador y para retener el talento. Pero la realidad es que si te pones a comparar puedes acabar deprimiéndote.

De este cajón de sastre surge la voz y la experiencia de Casey Brown, consultora de retribución y speaker profesional. En una charla TED celebrada en Columbus (Ohio) en mayo de 2015, la experta en valoración aborda el salario desde el punto de vista de la propietaria de un negocio. Brown apunta que la brecha salarial de género es todavía un problema habitual, incluso en el ámbito empresarial donde, según la consultora, “la propietaria de un negocio gana sólo 80 centavos por cada dólar que gana un hombre.”

Casey Brown utiliza en su charla de TEDxColumbusWomen la experiencia adquirida en su propia empresa: “vi los aumentos de ganancias que mis clientes lograban trabajando conmigo y me di cuenta de que necesitaba reevaluar mis honorarios. Estaba recibiendo muy poco pago en relación con el valor que ofrecía.” A partir de ese momento, le asaltó un océano de dudas sobre cómo iba a recibir su entorno el cambio de precios.

El segundo ejemplo del que se hace eco Brown es el de una empresaria de desarrollo web que a través de su actitud y de su lenguaje –siempre hablaba de su “pequeña empresa de desarrollo web”– perjudicaba a su compañía de cara a oportunidades y clientes. En ambos casos, la recomendación de la speaker es encontrar tu propia voz para tener la fuerza y el poder de transmitir el valor adecuado.

Es un hecho que, dada la sensibilidad con la que se manejan los temas de retribución, transmitir el valor es siempre una de las situaciones más comprometidas en un acuerdo laboral, sobre todo para aquellas personas que se preocupan más por su futuro que por su presente, como es el caso de los becarios y becarias. Por ello, y llevando como bandera la premisa de Casey Brown: “definir y comunicar claramente su valor es esencial para que se le pague bien por su excelencia.”

Es imperativo transmitir dicha habilidad a quienes hoy en día ya están en el mercado laboral, pero también a las próximas generaciones que, no exentas de dificultades, deberán ser capaces de transmitir su valor en un escenario inestable donde la robotización transformará el mercado laboral.

 

También puedes ver la charla de Casey Brown en TEDxColumbusWomen en el siguiente enlace: https://www.ted.com/talks/casey_brown_know_your_worth_and_then_ask_for_it?language=es

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