La cuarta revolución industrial supone un nuevo reto para la sociedad. La automatización pone en peligro muchos puestos de trabajo y requiere la creación de un nuevo paradigma basado en la educación y la evolución del sistema social. El programa El Objetivo de La Sexta reunió a cinco expertos sobre el futuro del trabajo, que pusieron toda la información sobre la mesa y ahora, como Ana Pastor repite constantemente, “suyas son las conclusiones."

Existen muchas dudas relativas a cómo afrontaremos la nueva revolución industrial que, como pasó con todas las revoluciones anteriores, cambiará el modelo que hasta ahora entendíamos como válido e inamovible. El futuro del empleo está ligado a la automatización de las tareas más rutinarias y, como consecuencia, al desplazamiento de una cantidad incierta de puestos de trabajo.

Para responder a algunas de esas cuestiones, el programa El Objetivo -dirigido y presentado por la periodista Ana Pastor- reunió el pasado 12 de marzo a cinco profesionales de diferentes ámbitos, todos ellos relacionados con el trabajo y la tecnología, para intentar aportar información y datos útiles que nos permitan sacar conclusiones objetivas sobre el futuro del empleo.

#ObjetivoTecnoRevoluciónPara algunos expertos, el quid de la cuestión reside en cómo gestionar la transición del modelo. Afirma Joaquín Nieto, Director de la oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que “la sociedad debe organizarse para que la prosperidad llegue a todo el mundo y la desigualdad no aumente.”

Cuestión complicada, sin duda, puesto que los números tampoco ayudan a pronosticar cuál será la realidad de dicha transición. El Foro Económico Mundial augura que hasta 2020 se van a destruir 7 millones de empleos y se van a crear solo 2 millones -de modo que hay 5 millones de trabajos que se extinguirán-. Sin embargo, Silvia Leal, Asesora de la Comisión Europea en asuntos tecnológicos, se muestra optimista: “En Davos dijeron que están en riesgo 5 millones de empleos en Europa; pero si nos fijamos solo en la tecnología del Internet de las Cosas, en los próximos cuatro años se van a necesitar 4’5 millones de trabajos y la robótica va a generar también otros 2 millones de empleos, así que soy muy optimista con el futuro.”

Sea como fuere, lo que seguro va a exigir este tiempo es un cambio radical en los sistemas que hasta ahora habían funcionado. El economista Carlos Goga asegura que “estamos en un momento de cambio, donde lo difícil es gestionar una transición muy demandante tanto a nivel personal como profesional. Tenemos que abandonar conocimientos que adquirimos y que nos fueron útiles e incorporar otros.”

En esta misma línea, las startups son un ejemplo importante en cuanto a la innovación continua para sobrevivir. Pero incluso las grandes empresas deben adaptarse: “la situación nos obliga a todos a reinventarnos y a pensar de una manera diferente, independientemente del tamaño de nuestra empresa,” añade Pilar López, Presidenta de Microsoft España. Pero el verdadero reto es para la generación desempleada y que no ha tenido formación tecnológica. Existe una franja de edad donde el reciclaje es imperativo si se quiere optar a formar parte de la fuerza laboral. Para ello, se requerirá formación específica que, según algunos expertos, puede proporcionarse y ser efectiva en pocos meses, pero que no es de fácil acceso.

“Uno de los cambios que tiene que haber es que la educación debe ser a lo largo de toda la vida laboral y eso es a lo que tenemos que acostumbrarnos. Además, debe haber una oferta de formación ocupacional y para el empleo mucho más extensa de la que existe, tanto para los desempleados como para las personas que ya están empleadas,” sostiene el Director de la OIT en España. Asimismo, añade Silvia Leal, existen los cursos MOOC, como por ejemplo en la plataforma Coursera, que nos dan acceso a formación gratuita de alta calidad.

Según las estadísticas, los empleos que están en riesgo son los que se basan en aquellas tareas más repetitivas y que se pueden sustituir fácilmente por un algoritmo. Y, según una investigación de Caixabank, los trabajos con salarios medios y bajos tienen entre un 65% y un 75% de riesgo de ser automatizados.

Para Sergio Álvarez, emprendedor y Fundador de Carto, una firma especializada en geolocalización, estos datos no son negativos: “la automatización permite a las personas hacer el trabajo en el que realmente son buenas, nos permite centrarnos en una serie de tareas que nos pueden enriquecer mucho más personalmente.” En ese sentido, el ejemplo perfecto lo encontramos en la fábrica Ford de Almussafes (Valencia) donde en 1977 se construía el Ford Fiesta con poco más de 10.000 empleados y ningún robot. Hoy en día la plantilla solo se ha reducido un 10% mientras que el uso de robots ha ascendido hasta las 2.500 unidades. Esa transformación ha sido gracias al acuerdo con sindicatos y a la formación interna, que ha permitido a muchos empleados adaptarse a las nuevas tareas que exige la automatización de la fábrica.

Y el dato para rematar: la Comisión Europea prevé que serán necesarios 25 millones de emprendedores en los próximos 5 años si queremos mantener la competitividad. El reto es mayúsculo para todo el mundo. Y hoy más que nunca es necesario reciclar el concepto de trabajo desde el compromiso de todos los actores implicados (educación, empresa, instituciones, etc.) para lograr un nuevo paradigma que sostenga una realidad nunca antes vista.

 

Acceso al programa completo El futuro del empleo en El Objetivo de La Sexta: http://www.atresplayer.com/television/programas/el-objetivo/temporada-5/capitulo-24-futuro-empleo_2017031100229.html#fn_sinopsis_lay

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.