Sé lo que quiero decir pero no sé cómo decirlo. ¿Te suena? Seguro que más de una vez has conocido a alguien, o incluso tú mismo, que afirma tener una maravillosa y revolucionaria idea pero que no sabe cómo explicarla. ¿Cómo logran los autores de las charlas TED tener tanta repercusión y meterse al público en el bolsillo? No te preocupes, Chris Anderson, uno de los impulsores de estas famosas conferencias, nos destapa el secreto y nos cuenta cuatro claves para impactar en la audiencia.

El secreto de una gran charla TED

¿Tienes lo que se necesita para compartir una idea que vale la pena difundir? Es normal que no lo sepas, la fórmula magistral de las grandes ponencias no existe, aunque sí hay un ingrediente común en las mejores charlas. Sentado en su sillón del TED Studio, el periodista y co-creador de esta plataforma de difusión de ideas, Chris Anderson, nos cuenta cómo hablar en público y cómo convencer a nuestra audiencia e impactarla.

Anderson ha aprendido escuchando a los mejores oradores que existe una finalidad que toda gran charla persigue, sin importar la temática ni la duración: hacer llegar a la mente de los oyentes algo extraño y hermoso que llamamos idea.

Cuando un ponente se dispone a llevar a cabo una conferencia, en su cerebro millones de neuronas están interconectadas constituyendo una única idea y concentrando toda su actividad en la misma. Y aunque parezca increíble, este patrón exacto es recreado, en tiempo real, en la mente de todos los que escuchan. En solo unos minutos, un patrón en el que participan millones de neuronas se teletransporta a miles de mentes, que simplemente están escuchando una voz y observando un rostro.

Una idea puede unir a una gran cantidad de mentes, que durante un tiempo determinado piensan en lo mismo, independientemente de las preocupaciones que han dejado antes de entrar en la sala.

Pero exactamente, ¿qué es una idea? Podríamos decir que es un patrón de información que nos ayuda a entender y a navegar por el mundo. Existen todo tipo de ideas, todas ellas nacidas de nuestras mentes; y la única manera de que éstas traspasen las fronteras de la mente individual es explicándolas, transmitiéndolas de modo que lleguen eficientemente a quien nos escucha.

Estamos en la época del auge de las ideas, donde cobran una importancia vital. Aunque no lo veamos, el flujo de ideas es constante: nacen, se expanden, mueren, se transforman e incluso dan lugar a triunfos y a grandes inventos en cuestión de segundos.

Si son comunicadas correctamente, pueden cambiar para siempre el modo en el que alguien piensa en el mundo y dar forma a sus acciones actuales y futuras. Las ideas son la fuerza más poderosa para modelar la cultura humana. Son lo que nos mueve y da origen a nuestros comportamientos. La mejor estrategia de motivación es saber transmitirlas, tanto su contenido como su esencia.

Como señala Anderson, el orador debe aceptar en primer lugar que su cometido más importante es perfilar una idea en la mente del público. Anderson nos brinda cuatro consejos sobre cómo llevar a cabo esta tarea que, aunque a simple vista parece fácil, muy pocas personas logran dominar con éxito.

  1. Ciñe tu discurso a una sola idea importante. Hay que reducir el contenido para poder centrarnos en la idea que nos apasiona y tener la oportunidad de poder explicarla correctamente.
  2. Ofrece a quien te escucha una razón para atender. ¿Cómo? Con la curiosidad. Despierta la curiosidad del público. Haz preguntas provocativas, interesantes, para indicar por qué algo no tiene sentido y necesita explicación.
  3. Construye la idea, paso a paso, a partir de conceptos que el público entienda. Usa el poder del lenguaje para entretejer conceptos que ya existen en la mente de quien escucha. Adáptate a lo que el público conoce y nunca des algo por sabido. Si lo explicas poco a poco el oyente irá encajando las piezas y creerá que él mismo ha construido la historia y le será más gratificante.
  4. Haz que valga la pena compartir la idea. Si crees que la idea tiene el potencial para alegrarle el día a alguien o inspirarle a hacer algo de manera diferente, entonces tienes el ingrediente primordial para una charla genial, que puede ser un regalo para él y para ti.

No lo olvides: cuando cuentas algo, cuando pones una idea en manos de otro y lo haces de manera que le llegue al corazón y no solo a la mente, le estás dando la oportunidad de cambiar su forma de pensar o la actitud ante ciertos aspectos de la vida. Una idea no es una cadena de palabras, es la antesala a la construcción de nuevos pensamientos y el motor de acciones y movimientos. Estimula tu creatividad para que salgan a flote las mejores ideas y aprende a comunicar para lograr que no se ahoguen en el fondo del mar.

 

Acceso a la conferencia de Chris Anderson en TED  (con subtítulos disponibles en castellano): https://www.ted.com/talks/chris_anderson_teds_secret_to_great_public_speaking?language=es

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