El peligro de ocultar quién eresEl miedo a no ser aceptados nos paraliza, nos empequeñece e incluso nos hace olvidar quien somos realmente. Vivimos en una sociedad que aunque cada vez se muestre más permisiva y liberal sigue juzgando cada uno de nuestros movimientos, condicionando así nuestro modo de ser y actuar. Morgana Bailey, profesional de los Recursos Humanos, nos revela en esta conmovedora ponencia que tuvo lugar recientemente en el TED@State Street de Londres quién es realmente y el por qué de su prolongado silencio.

Producido conjuntamente por el TED Institute y State Street, una multinacional financiera, tuvo lugar el pasado noviembre en Londres el TED@State Street London, un evento en el que los oradores lograron impactar e inspirar a muchos de los asistentes a través de la riqueza de su experiencia personal y laboral. Entre ellos destacó el valiente discurso de Morgana Bailey,  que trabaja en el departamento de Recursos Humanos de una empresa norteamericana de Kansas.

Bailey empieza remontándonos a su pasado, cuando era joven, rebelde y sin miedo a probar cosas nuevas ni a salirse de lo corriente. Seguía los patrones de cualquier adolescente hasta que un viaje de estudios a Londres le cambió la vida. No es precisamente casualidad que nos cuente todo esto en esa misma ciudad, pues supuso un punto de inflexión para ella.

Descubrió algo de sí misma que desconocía hasta entonces, algo que formaba parte de su ser pero que sin embargo no la dejaba ser. Se convirtió en lo contrario de lo que era, cambió las fiestas en discotecas y los eventos por esconderse en su habitación. Una vez el miedo se apodera de ti es difícil librarte y dar un paso al frente, señala. Durante 16 años ha vivido asustada y con temor a los reproches y a ser juzgada. ¿Por qué?

Por el simple hecho de ser: Lesbiana. Palabra que no quería que la definiera, ni que condicionara los pensamientos o actitudes de los que la rodeaban. Pero era su verdadera identidad, Morgana Bailey, era homosexual y eso no la hacía ni mejor ni peor, la hacía ser ella misma.

Si la ponente ha tenido el valor de confesar su secreto,  de mostrarse tal y como es y ser capaz de dar el paso hacia delante ha sido gracias a un artículo de la revista Advocate que habla sobre los efectos de la homofobia. Cuando lo leyó se dio cuenta de que su silencio tenia repercusiones más graves a largo plazo, y no sólo sociales, sino que también de salud. El artículo lo deja claro: La esperanza de vida de los gays y de las lesbianas que viven en ambientes de poca aceptación se reduce en 12 años frente a ambientes en los que sí son aceptados.

Los efectos del estrés personal y el estigma social son una combinación mortal. El estudio encontró que los homosexuales de las comunidades donde no los aceptan eran más propensos a las enfermedades cardíacas, a la violencia y al suicidio. El problema aquí no reside en las personas que luchan por vencer sus miedos y confesar que son lo que son, sino que reside en las sociedades que los rodean, alimentadas de prejuicios y reacias a los cambios.

“Mi elección de ocultar quién soy realmente puede haber contribuido indirectamente a este mismo entorno y a crear un ambiente de discriminación”, apunta Bailey. Igual que ella, muchas otras personas deberían darse cuenta de que la lucha empieza por aceptarse a uno mismo, porque si tú mismo piensas que no perteneces al conjunto de gente “ordinaria” y por ello te ocultas, te estás autodiscriminando. Aunque parezca inverosímil, los mayores obstáculos por superar son las inseguridades que se albergan en nuestro interior.

Morgana reflexiona sobre la ironía que supone trabajar en Recursos Humanos, una profesión que defiende la diversidad social y su reflejo en el lugar de trabajo y, aun así, no hacer nada para abogar por ello. Todas las empresas y sus empleados deberían promover políticas contra la discriminación y comprometerse con la diversidad, pues al fin y al cabo es lo que hace único y especial el lugar en el que vivimos.

Todos somos diferentes, no hemos nacido en la misma ciudad, ni hemos leído los mismos libros, ni pensamos igual, ni, obviamente, nos gustan las mismas cosas. Todos estamos dentro del gran saco de la diversidad, saco que no debería convertirse en jaula para aquellos que son considerados distintos por sentirse atraídos por alguien de su mismo sexo.

Igual que el mercado laboral se ha adaptado a las nuevas tecnologías, al boom que ha supuesto la digitalización o a los cambiantes contextos económicos, debe adaptarse también a la época en la que vive y a sus avances sociales, un periodo en el que la libertad de expresión no tiene porque acarrear consecuencias negativas, ni la homosexualidad ser un tabú.

Bailey finaliza su conferencia más segura de cómo la empezó, pues en tan solo 10 minutos ha tenido el valor de revelar algo que ha escondido durante 16 años. Más vale tarde que nunca, dicen, y más si eso sirve para ayudar a otros que se sienten apartados por ser ellos mismos. Ninguna de las piezas que construyen nuestro puzle personal es más o menos válida. Por eso, si confías en ti y te aceptas tal y como eres, los demás no podrán reprocharte nada y mucho menos frenar tu crecimiento personal.

“Porque al enfrentarte a tus miedos, dentro de ti, podrás cambiar la realidad que te rodea”, concluye Morgana.

 

Acceso a la conferencia de Morgana Bailey de TED@State Street London: https://www.ted.com/talks/morgana_bailey_the_danger_of_hiding_who_you_are?language=es

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