Campofrío, un futuro colectivoSegún un reportaje reciente de Informe Semanal en TVE la incertidumbre invade a los empleados de Campofrío, que han visto arder el lugar donde trabajaban en el incendio que ha destruido la planta de la compañía en Burgos. Los burgaleses, que han visto nacer la empresa y forma parte ya de sus vidas, no pueden evitar sentirse abatidos por el incidente. Sin embargo su Presidente, Pedro Ballvé, propone ya algunas soluciones al desastre y prevé un futuro optimista.

Han pasado pocas semanas desde que un devastador incendio pusiera fin a la actividad de La Bureba, la planta principal de la empresa de elaborados cárnicos Campofrío en Burgos. El incendio, que duró 11 días, se considera el fuego industrial más importante en España.

La historia de Campofrío va estrechamente ligada a la historia de Burgos, convirtiéndose en uno de los símbolos de identidad de la ciudad. Hace 63 años que la compañía estableció su primera planta en el barrio de Capiscol que ha vivido de cerca su expansión y crecimiento. La Bureba era una herencia generacional, testigo del trabajo durante décadas de varias generaciones de burgaleses.

La destrucción de la fábrica ha supuesto, además de un coste económico, un coste humano y simbólico para los habitantes de Capiscol, pues la mayoría pertenece a la plantilla de 900 personas que se han quedado sin empleo tras el incendio. En cuestión de segundos las ilusiones y planes de futuro se convirtieron en cenizas. La incertidumbre abraza a las cientos de familias burgalesas que ignoran aún cuándo y cómo podrán recobrar su trabajo. Sin embargo, la esperanza es el motor que mantiene en pie a los trabajadores y al propio Presidente de Campofrío, Pedro Ballvé, que no ha dejado de mantenerse optimista ha hecho referencia al compromiso histórico que tiene la compañía con Burgos y que se proyecta hacia el futuro.

Ballvé se compromete a reconstruir en la ciudad la que será "la fábrica más moderna del mundo desde el punto de vista tecnológico" y se prevé que esté lista en 2016. Con los últimos rescoldos todavía humeantes, el Grupo ya está trabajando en la redacción del nuevo proyecto, que ha nacido forzadamente como plan B ante este hecho inesperado.

La misma tarde del incendio, Campofrío transmitió un mensaje de tranquilidad a los empleados y proveedores, mostrando así su preocupación desde el primer momento por estos colectivos. La empresa pretende asegurar respuestas claras y concretas a la par de compromisos para volver a ilusionar a los burgaleses en desempleo. La constante comunicación con sus públicos directos e indirectos y las soluciones inmediatas planteadas por la compañía, denotan la sólida estrategia que ha diseñado ante esta situación de crisis, que lejos de hundirla, la han sacado a flote.

La fábrica tenía contratadas pólizas con aseguradoras de prestigio pero Ballvé anota que el objetivo es no depender de las compensaciones de los seguros ni de las ayudas públicas prometidas. Informa además que se pasará a recolocar “con celeridad”  la producción, bien sea en algunas de las ocho plantas restantes del Grupo en España o en las fábricas de Europa.

Además de la construcción de la nueva planta y la recolocación de la producción, otra de las soluciones propuestas y que ya se ha comenzado a ejecutar, es la recolocación también de la plantilla. La reubicación ya se ha iniciado en la empresa Carnes Selectas y en el almacén de productos terminados de la compañía, a las que se ha destinado al personal administrativo, logístico y de Recursos Humanos, un total de 120 trabajadores. La Dirección se compromete a recolocar a otros 135 empleados más en otros centros, elevando así el porcentaje de reubicaciones a casi el 30% y a más de 250 trabajadores en menos de dos semanas.  Campofrío se convierte así en un buen ejemplo de empresa que se preocupa por sus trabajadores en cualquier situación. Recientemente hemos conocido otros ejemplos como el de Fagor que, viéndose abocada al cierre, se ha comprometido a salvar buena parte de los puestos de trabajo a través de la recolocación de sus empleados entre las otras cooperativas del Grupo Mondragón.

Aún así el número de trabajadores que sigue a la espera de poder recuperar su empleo es elevado. Es por ello que la Junta de Castilla y León se ha puesto en contacto con las entidades financieras a través de las cuales Campofrío pagaba las nóminas, para lograr un acuerdo marco “para salvaguarda” a los empleados en caso de impagos en los préstamos hipotecarios.

Campofrío en todo momento ha velado por el interés de su plantilla y su previsión de futuro es optimista, sólo queda esperar si las ayudas se mantienen constantes y el impacto de la crisis sobre el capital humano es mínimo. Lo que sí se asegura desde la compañía es que se harán más fuertes tras el desastre, porque de todo se aprende.

 

También puedes ver el reportaje de Informe Semanal en este enlace de la web de RTVE: http://www.rtve.es/alacarta/videos/informe-semanal/informe-semanal-campofrio-futuro-colectivo/2870815

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