La recepta de l’èxit de Josep Roca: moure, remoure i commoure
Esta entrada en el blog se puede resumir en "no os perdáis la conferencia que hizo Josep Roca, el sommelier del Celler de Can Roca, en el acto de entrega del VI Premio Factor Humà Mercè Sala del pasado mes de mayo; serán 20 minutos muy bien utilizados."

 

(Vídeo en catalán)

Descubrí a Josep Roca en el programa de TV3 En clau de vi y enseguida me cautivó por la claridad de sus ideas, la precisión en el uso de los adjetivos y una capacidad inmensa para explicar, de forma sencilla, lo que muchos sentimos y no somos capaces de traducir en palabras. Y la conferencia que nos regaló durante el acto de entrega del VI Premio Factor Humà Mercè Sala fue exactamente así, precisa, aparentemente sencilla, pero rica en matices, expresiva, detallista, con sentimiento, honestidad y muy nutritiva; como si fuera un plato cocinado en su restaurante y acompañado de aquel vino que, a cada uno, le resulta más placentero y que sólo Josep Roca sabe descubrir.

Imposible y absurdo querer resumir sus reflexiones (la conferencia es bastante breve para que no la dejes de escuchar. Insisto), pero me gustaría comentar algunos detalles, sin que tal vez sean los más importantes porque, de la misma manera que en un buen plato no sobra ningún ingrediente, en la conferencia de Josep Roca todas las palabras enriquecen su discurso.

Como quien no dice nada, nos propone como aperitivo una primera idea clave: "El éxito nace de la perseverancia, imposible sin una pasión que debe venir acompañada de conocimiento y que se convierta en un compromiso que será la base del resultado final." Perseverancia, pasión, conocimiento y compromiso. Cuatro ingredientes conocidos que no siempre cocinamos juntos y que hay que saber cocinar de forma precisa para conseguir el resultado. Pero no nos engañemos, esto es sólo el aperitivo, pero enseguida ofrece un primer plato: el maridaje.

A menudo entendemos que maridaje es una combinación que potencia las partes que lo componen, pero Josep Roca nos dice "maridaje es reflexión," es la exigencia en descubrir el por qué de las cosas, a la vez que aceptas las costumbres de cada cultura y los hábitos de cada pueblo y los gustos de cada persona. El maridaje es emocional, es una percepción sensual en el que la emoción pasa por delante, nos dice. Y termina afirmando "aquello que no es perfecto es lo más importante de ofrecer," porque, posiblemente es lo más honesto, lo más sincero, lo más real y, posiblemente, lo más emocional que podemos dar.

Y en el maridaje tiene un papel clave el vino, reflejo de la persona que lo ha hecho. Y todos los vinos son posibles y necesarios. No quiero reproducir en esta nota la extraordinaria variedad de adjetivos que utiliza para distinguirlos y hacerlos distinguidos, tal vez sólo decir que Josep Roca nos ayuda a entender los vinos, a saber darles el valor que tiene cada uno ellos y, inevitablemente, a amarlos más porque cuando uno ama el vino como él lo hace, contagia a todo aquel que le escucha. El vino para mover, remover y conmover. Emoción y honestidad.

Hablar de Josep Roca es hablar del Celler de Can Roca, toda una familia dedicada al oficio de la hostelería a partir de dos valores esenciales: Hospitalidad y Generosidad. Pero os puedo asegurar que a dichos valores enunciados se pueden añadir los de la humildad, la pasión y el esfuerzo, pero también la genialidad que él asocia a la inocencia como valor, al atrevimiento con rigor y conocimiento. No dejemos que aquello que sabemos nos lleve a la parálisis; replanteémonoslo todo con inocencia, sin miedo, sin límites, pero con humildad, generosidad y esfuerzo.

Pero para poderlo llevar a cabo hay un modelo claro de liderazgo, modelo que podríamos denominar liderazgo sensible. ¡Ojo! No habla de liderazgo emocional, ¡sino sensible!. Las emociones están en el plato, en el vino, en la mesa; porque son indefinidas, son estados de ánimo no vinculados a cada hecho ni a ningún propósito, mientras que el liderazgo debe ser consciente, con significado, con orientación, con sentimiento. Liderazgo sensible es liderazgo con sentimiento, con sensibilidad, con sentido. Un liderazgo que a ellos les ha llevado al éxito y al reconocimiento internacional al más alto nivel; pero hay que distinguir entre el éxito interior que nace de sentirse lleno con lo que uno hace y cómo lo hace, y el éxito embaucador al que puedes ser arrastrado por las expectativas que abres en los demás.

Josep Roca reconoce que el éxito te transforma y que ya nada es igual, pero no porque te sientas diferente y quieras emprender caminos alejados de los que habías recorrido, sino porque, inevitablemente, cambia la mirada de los otros. Cuando te ven diferente, por mucho que quieras hacer lo mismo, todo será nuevo. Y hay que tener mecanismos que te permitan mantener la esencia de aquello que uno es, y El Celler de Can Roca lo consigue cerrando los martes, día que dedican al equipo, a explicar qué son y qué quieren ser y, sobre todo, a escuchar lo que el equipo de cocineros y camareros les puede ofrecer. ¿Cuántas empresas estarían dispuestas a renunciar a casi un 20% de la facturación para dedicar este tiempo al equipo? Yo no conozco a ninguna otra, como tampoco conozco a ningún otro número 1. Seguro que hay relación.

Y como mensaje final, "nuestro objetivo no es hacer mejores cocineros y mejores camareros, sino hacer mejores personas." No hace falta decir más.

 

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