Cómo convertir al estrés en tu amigoEl estrés ha sido considerado uno de los grandes enemigos de la sociedad del siglo XXI. Existen numerosas técnicas diseñadas para suavizarlo y muchos médicos lo asocian con enfermedades cardiovasculares. Y así lo hacía también Kelly McGonigal, psicóloga de la salud, hasta que descubrió una investigación que concluía que lo perjudicial para la salud no es el estrés en sí mismo, sino la creencia que el estrés es malo. En una reciente conferencia TED McGonigal nos explica cómo, cambiando nuestra opinión sobre el estrés, lo podemos hacer jugar a nuestro favor.

 


“Tengo una confesión” empieza Kelly McGonigal, Psicóloga de la Salud: durante diez años estuvo diciendo a sus pacientes que el estrés era la razón de sus males y perjudicial para la salud. Tal y como ella misma afirma “había convertido el estrés en el enemigo” y ahora cree que esto puede haber ocasionado más perjuicios que beneficios.

Su opinión cambió a partir de las conclusiones de un estudio que conoció sobre los efectos del estrés. Una investigación que duró ocho años y que empezó haciendo dos preguntas a 30.000 adultos de los EE.UU.: primero, cuánto estrés habían experimentado durante los últimos doce meses y, segundo, si creían que el estrés era perjudicial para su salud. Pasados ocho años, a partir de estudiar los registros públicos de fallecidos, se encontraron con unos resultados sorprendentes: los que afirmaron haber sufrido estrés tenían un 43% más de probabilidad de morir, pero esto sólo era cierto entre las personas que también habían contestado afirmativamente a la segunda pregunta, es decir, aquellas que consideraban el estrés como nocivo para su salud. En cambio, las personas que creían que habían sufrido mucho estrés pero no lo veían como una cosa negativa, eran las que menos probabilidad de muerte tenían de todo el estudio, incluso menos que las personas que habían declarado sufrir relativamente poco estrés.

Y aquí McGonigal llega a una primera conclusión: lo que es realmente perjudicial para la salud no es el estrés, sino la creencia que el estrés es malo. Así pues, según la psicóloga, cuando cambiamos nuestra opinión sobre el estrés podemos cambiar también la respuesta física. ¿Y si pudiéramos percibir los síntomas del estrés como una señal de que nuestro cuerpo se carga de energía para afrontar un reto? Dicho cambio de mentalidad modificaría los efectos negativos que el estrés puede tener en nuestros vasos sanguíneos y disminuiría el riesgo de enfermedades cardiovasculares. McGonigal nos explica que normalmente los vasos sanguíneos se hacen más estrechos cuando sufrimos estrés pero que, en cambio, si pensamos de forma positiva cuando lo sentimos, los vasos sanguíneos se mantienen relajados creando una reacción parecida a la que tenemos cuando estamos alegres o cuando nos sentimos con valentía para afrontar un reto.

Pero todavía hay otro aspecto muy positivo del estrés que según la psicóloga siempre ha sido infravalorado: el estrés nos hace ser más sociales.

Cuando estamos en una situación estresante liberamos una neurohormona llamada oxitocina que afina los instintos sociales de nuestro cerebro, nos hace anhelar el contacto social y mejora la empatía. Así pues, cuando se desprende, nos motiva a buscar ayuda,  a decir a alguien aquello que sentimos y nos impulsa a rodearnos de gente que se preocupa por nosotros.

A nivel físico eso también tiene efectos positivos, puesto que con la oxitocina los vasos sanguíneos se relajan y las células cardíacas se regeneran. Y todo ello se intensifica todavía más con el contacto social y el apoyo de las otras personas.

Así McGonigal llega a la segunda tesis de su discurso: la respuesta al estrés lleva incorporado un mecanismo para recuperarse del propio estrés, y dicho mecanismo es el contacto humano.

Otro estudio realizado por la Harvard University y parecido al mencionado antes, determinó que la gente que pasa más tiempo cuidando o ayudando a los demás tiene una mínima probabilidad de muerte por estrés. Es decir, que ayudar los demás crea resiliencia.

Kelly McGonigal concluye diciendo que creer que el estrés es útil configura la biología del coraje. Y que cuando lo afrontamos de ese modo estamos afirmando que confiamos en nosotros mismos para gestionar los retos y a la vez recordamos que no tenemos que hacerlo solos.


Acceso a la conferencia de Kelly McGonigal en la página web de TED: http://www.ted.com/talks/lang/es/kelly_mcgonigal_how_to_make_stress_your_friend.html

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