La VanguardiaLa Vanguardia ha dedicado un artículo dentro del suplemento Dinero del 26 de mayo de 2013 al Manifiesto Factor Humà de las organizaciones comprometidas con el valor de las personas. Cuenta con las aportaciones de Pilar Jiménez, Directora de Recursos Humanos y Organización de Grup Marítim TCB, y de Pau Juste y Anna Fornés, Presidente y Directora de la Fundació Factor Humà.

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La crisis económica y social ha producido un importante deterioro en el valor y la prioridad que se da a las personas, lo que obliga a un giro radical.

Seguro que muchos conocemos a alguien que ha sido despedido un viernes por la tarde a través de un SMS, sin aviso previo y, por supuesto, sin tener en cuenta ni su trayectoria profesional ni su saber hacer. O a alguien al que se ha incluido en algún ERE, no por su falta de empeño laboral ni lealtad a la empresa, sino simplemente por el sueldo que cobra -no es mileurista-, por su complemento de pensión o por otro componente de carácter económico. Tampoco cuenta el talento que atesora, simplemente el coste actual o de mañana. Después de tantos años de crisis ha llegado un momento en el que parece que todo vale para solventar los problemas -serios, sin duda- que tiene la empresa a corto plazo. Pesa demasiado este cortoplacismo, el futuro se ve muy lejos y, lo que es peor, parece importar poco.

"No digo que no haya que despedir, pero soy crítica con la forma en que se hace muchas veces. Es importante, porque estamos hablando de personas, no sólo de números en la cuenta de resultados", dice Pilar Jiménez, directora de recursos humanos y organización en Grup Marítim TCB. "Muchas empresas no son conscientes de que la forma en que se hace la reestructuración es clave para el futuro. La experiencia nos dice que el clima es muy distinto en un caso u otro. Podemos medirlo en términos de conflictividad, de recolocación de despedidos... hay parámetros para hacerlo", añade Pau Juste, presidente de la Fundació Factor Humà. Cierto, la credibilidad se pierde en un momento y tarda años en recuperarse...

"Desde la fundación defendemos a tope el compromiso con el valor de la persona. Sin las personas no podemos ser ni competitivos ni exitosos. De aquí la decisión de hacer un manifiesto para aquellas organizaciones que aún no tienen claro este punto", afirma Anna Fornés, directora de la fundación. "Es bueno que se sepa que hay muchas empresas que están haciendo bien las cosas. Con humildad, pero con firmeza, presentamos este decálogo como una referencia para aquellos directores que no se han planteado el tema", añade. "Los directores generales acaban haciendo la empresa a su imagen y semejanza, lo he visto a lo largo de mi carrera, por eso es importante llegar a ellos", puntualiza Jiménez. Y Juste plantea una pregunta muy actual: "¿Por qué unos hospitales tienen la gente en la calle y otros no si sufren los mismos recortes?".

En toda organización, aunque a veces parezca olvidarse, son las personas quienes hacen el trabajo y la intensidad y dedicación que pongan en ello -entre otras cosas- se acaba reflejando en la cuenta de resultados. De ahí que la aportación acostumbre a ir muy ligada al compromiso y este a los números finales. Pero con la crisis ha reaparecido un gran enemigo para el compromiso: el miedo. "El miedo bloquea a las personas en el momento de enfrentarse con la realidad, incapacita y puede afectar a todos, desde el conserje al director general", dice Juste. "El miedo ha sido una herramienta letal en las organizaciones. Es un recurso del que se ha abusado para justificar actos no siempre defendibles. 'La alternativa es peor', es la frase acostumbrada. Es triste tener que hacer un manifiesto sobre valores y personas a estas alturas, tras tantos años hablando de ello", apunta Jiménez. Y añade Juste, "el manifiesto dice, en definitiva, que se pueden hacer las cosas de otra forma. Que los problemas se pueden superar entre todos. Las personas son tratadas demasiadas veces sólo como un elemento más de la cuenta de resultados...".

 


Al final, siempre hay personas

¿La crisis dejará las mismas secuelas a todos?¿El compromiso mutuo entre la gente y la empresa puede hacerla menos dolorosa? En la Fundació Factor Humà tienen claro que, al analizar la crisis, “acabas encontrando siempre personas, una red de gente que ejerce diversas funciones. El manifiesto no es más que un decálogo de casos, que se ha de ver siempre como un conjunto. Es un sistema que no funciona si no es como tal. Con un sólo aspecto que falte puede desequilibrarse”.

 


Un manifiesto en busca de adhesiones

La dirección y los mandos, además de su papel de gestión, tienen una especial responsabilidad en la construcción de un entorno de trabajo estimulante y motivador. Pero ello es extensible a todas las personas que forman la organización, quienes además de contribuir con su trabajo a conseguir sus retos, también son responsables de construir entornos de trabajo estimulantes y motivadores. “Por todo ello, desde la Fundació Factor Humà, hacemos un llamamiento a ejercer una práctica profesional coherente con los principios enunciados en el siguiente manifiesto, impulsando de manera decidida la puesta en práctica en el día a día de su organización”, comenta la directora de la fundación, Anna Fornés, explicitando su deseo de conseguir “cuantas más adhesiones, mejor”

1. LA PERSONA COMO VALOR
Gracias al talento y al compromiso de las personas, nuestras organizaciones son capaces de lograr sus retos.

2. ÉTICA Y BUEN GOBIERNO
Las organizaciones que actúan con ética y con respeto por los derechos fundamentales aseguran su competitividad a largo plazo y contribuyen al desarrollo de personas íntegras y comprometidas.

3. IGUALDAD DE OPORTUNIDADES Y DIVERSIDAD
Todas las personas deben tener una auténtica igualdad de oportunidades y la diversidad debe constituir un hecho enriquecedor para la vida de las organizaciones.

4. DESARROLLO Y EMPLEABILIDAD
El desarrollo del talento es la mejor garantía para asegurar el futuro de las organizaciones y la empleabilidad de las personas.

5. TRANSPARENCIA, COMUNICACIÓN Y PARTICIPACIÓN

Conocer, compartir e implicarse en la evolución de la organización es de interés de todo el mundo.

6. SEGURIDAD, SALUD Y BIENESTAR FÍSICO Y EMOCIONAL
Un entorno de trabajo seguro y saludable, física y emocionalmente, es bueno para las personas, para las organizaciones y para la sociedad.

7. RETRIBUCIÓN EQUITATIVA Y JUSTA
La contraprestación salarial armoniza los intereses económicos de la persona y de la organización a largo plazo.

8. FLEXIBILIDAD Y EQUILIBRIO EN LAS ESFERAS VITALES
La vida de las personas va mucho más allá del ámbito estrictamente profesional.

9. CORRESPONSABILIDAD EN LAS RELACIONES LABORALES
La paz social es una condición necesaria para el desarrollo de las organizaciones y se consigue gracias a una adecuada gestión de personas y agentes sociales.

10. INNOVACIÓN Y CREATIVIDAD
La innovación y la mejora continua son la mejor vía para el progreso de la sociedad, las organizaciones y las personas.

 

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