Competir CompartintLas cooperativas están superando la crisis mejor que muchas empresas. Su éxito se explica por las características propias del modelo cooperativo: implicación de los socios-trabajadores en la marcha de la empresa, flexibilidad de sueldos y horarios y anticipación a la hora de tomar medidas. A través de algunos ejemplos, el documental de 30 minuts de TV3 Competir compartint intenta encontrar las claves del éxito y también los motivos del fracaso de organizaciones que optan por este tipo modelo.

 

Un estudio de la Confederación Internacional de Cooperativas con datos de 23 países demuestra que este tipo de organizaciones obtiene mejores resultados económicos, tasas de ocupación y supervivencia. Catalunya ha cerrado en 2012 con más de 4.100 cooperativas, después de crearse más de 140 nuevas, la cifra más alta de los últimos seis años. Pero también se cerraron más de 90. Las cooperativas catalanas viven una media de ocho años, mientras que el conjunto de las empresas mercantiles no supera los cinco años.

Montar una cooperativa es pues una idea que seduce cada vez más a las empresas que tienen problemas para continuar existiendo en uno entorno de crisis. La organización cooperativa es una buena herramienta para dar salida a situaciones comprometidas como, por ejemplo, ante una situación de cierre de una empresa, los trabajadores pueden capitalizar los subsidios de paro y crear una cooperativa. Otro caso puede ser cuando el propio empresario, por problemas de sucesión o dificultades de continuidad, ofrece ceder la propiedad a los trabajadores por el mantenimiento del servicio y de los puestos de trabajo. Este último ha sido el caso de CES Clínicas o Cusó Tapissers donde el propietario optó por convertirse en un socio más de la cooperativa.

Una gestión cooperativa de la empresa no es sólo un modelo para obtener beneficios, sino que tiene un trasfondo ético. Estas organizaciones forman parte de la economía social y de los valores que esta implica: la solidaridad, las personas por delante de todo y el mantenimiento de los puestos de trabajo por encima del lucro.

Mol-Matric es una cooperativa que nació en 1981, en plena crisis del sector industrial, a raíz del cierre de la empresa Talleres Alà. Después de una gran revuelta por parte de los trabajadores que pasó incluso por “secuestrar” al hijo del propietario, consiguieron quedarse con los locales del negocio. Pero no lo tuvieron fácil para arrancar, “a nivel de gestión todos compartíamos que nadie sabía nada," afirma Juan Pedro Solà, director y uno de los socios fundacionales de Mol-Matric. Él, como la mayoría, se tuvo que reconvertir cuando transformaron la empresa en cooperativa, “no había categorías, todos cobrábamos igual por lo que trabajábamos."

Tal y cómo afirma Eduard Morell, director financiero y socio de Mol-Matric, “lo más importante es que eres el amo de tu destino." Su gestión de los problemas les ha llevado a ser un ejemplo de éxito.

No obstante, no todas las empresas cooperativas han tenido la misma suerte. La cooperativa agraria de Sarroca de Lleida quebró por culpa de una mala comunicación y de la falta de transparencia entre los socios.

Para hacer frente a la fuerte competencia mercantil las cooperativas a menudo se encuentran ante un dilema importante: fusionarse con otras cooperativas para ser más competitivas, o no hacerlo para mantener su influencia local a pesar de arriesgarse a desaparecer.

El presidente de la Federació de Cooperatives de Treball de Catalunya, Perfecto Alonso, cree que el futuro de las cooperativas pasa por fusionarse: “Nosotros lo vemos bien, queremos que las cooperativas sean muy grandes, y las que ya lo son, que lo sean todavía más.” Con la misma idea de lograr una mayor competitividad se expresa Antoni Llaràs director general del Grup Actel: “La gente ha escogido ir a comprar a las grandes superficies y por lo tanto nos tenemos que entender con esas superficies.”

La Fageda, organización asociada a la Fundació Factor Humà, es otro ejemplo de cooperativa de éxito, conocida porque la mayoría de sus trabajadores son discapacitados psíquicos. Frente a la crisis económica, la política que han seguido ha sido la inversa a las empresas mercantiles: han intentado dar trabajo al máximo de gente posible a pesar de se reduzcan los beneficios. Mantener un mínimo de ingresos indispensable para que la empresa pueda seguir adelante.

Las cooperativas han probado ser un modelo eficaz de respuesta a muchos problemas derivados de la crisis actual; un modelo mejor que el de muchas empresas mercantiles. Joan Subirats, coordinador del posgrado de Economía Cooperativa de la UAB, lo tiene claro: “Se genera más valor compartiendo que compitiendo”.

 

Acceso al reportaje en la página web de Tv3: http://www.tv3.cat/videos/4435791/Competir-compartint

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