Llibres

El nostre catàleg et permetrà identificar novetats editorials i, mitjançant el nostre cercador, tots aquells recursos bibliogràfics que et puguin interessar sobre qualsevol assumpte de RH
Entrevista a Jeremy Rifkin, economista i autor de L 'era de l 'accés. La Vanguardia (11/11/2000) "La producción material se desplaza hacia los países del Tercer Mundo, se ha convertido en una simple 'commoditie ' '.[] 'En las redes no hay co Entrevista a Jeremy Rifkin, economista i autor de L 'era de l 'accés. La Vanguardia (11/11/2000) per Ramon Aymerich. Economista controvertido, Jeremy Rifkin pronostica la progresiva sustitución de las transacciones económicas por los contratos de servicios en una sociedad en la que la propiedad tendrá cada vez menos peso. Usted vaticina la desaparición del mercado tal como lo conocemos. Lo que yo digo es que el comercio electrónico, las telecomunicaciones y las tecnologías de Internet contribuyen a la emergencia de un nuevo sistema. Todas ellas juntas incrementan la velocidad y el flujo de la actividad económica de tal forma que convierten los mercados en obsoletos. Los mercados son demasiado lentos para las nuevas tecnologías, demasiado lineales y discontinuos. Las redes, por el contrario, están siempre en frenética actividad. Habla también de un futuro sin compradores ni vendedores... La entrada de la actividad económica en el ciberespacio va a provocar el fin de las transacciones económicas tal y como las entendemos. En las redes no hablamos de compradores ni vendedores, sino de suministradores y usuarios. En las redes no hay propiedad, no hay intercambios, sólo hay acceso a los servicios, ya sea mediante contratos de alquiler, suscripciones... Por eso hablo en mi libro de la era del acceso. ¿Por qué la desaparición de las transacciones económicas?. Con las nuevas tecnologías la velocidad de conexión crece de tal forma que los costes tienden a cero. Queda poco lugar para los intermediarios. Tome el ejemplo de los libros: el escritor se lo vende al editor; éste al distribuidor; y éste al librero. Cada transacción genera un beneficio porque hay un margen. Piense ahora en Stephen King, que acaba de publicar su novela en Internet. Tiene ahí un solo libro, una sola copia, susceptible de ser 'bajada ' tantas veces como desee en todo el mundo... ¿Dónde está la clave de esa nueva economía?. En el intelecto. General Motors es la compañía con más activos físicos del mundo y, sin embargo, no está entre las 40 primeras. Tome ahora el caso de Nike. La producción se ha desplazado hacia países del Tercer Mundo, se ha convertido en una 'commoditie ', en materia prima. Nike ha entendido que cuando un chico compra uno de sus zapatos, no está pagando por la manufactura que cuesta algo más de un dólar , sino por la historia, por la idea, por la experiencia de llevar unas Nike. Lo que queda es marketing, ideas... En definitiva, lo que predice es la externalización masiva de la producción hacia los países más pobres. Y algo más. Los hombres de negocios tienen que entender que el dinero ya no está en la intermediación, sino en el servicio continuado al cliente. Estuve hace pocos días con un grupo de altos ejecutivos del sector del automóvil. Les dije: 'Olvídense de vender más coches. Ustedes lo que tienen que hacer es vender servicios, el acceso al automóvil, a la experiencia del automóvil. Sólo así se garantizan un contacto permanente con el cliente '. ¿Es Hollywood el modelo a partir del cual se va a reestructurar el resto de los sectores?. Sin duda. Desde el punto de vista de la organización empresarial, los estudios de Hollywood fueron los primeros en desprenderse de los activos físicos. Las 'majors ' controlan hoy el diseño del producto y los canales de la distribución. Pero la producción es cosa de pequeñas empresas. Hollywood fue el primer gran sistema de organización flexible. En Hollywood ya no se habla de producción. Se habla de ideas, de marketing... Hollywood fue la primera en descubrir que el futuro estaba en la explotación de los recursos culturales, no de los físicos. Es evidente que Sony, Time Warner o Disney ocupan ya el papel que desempeñaban General Motors, Boeing o la industria petrolera. Pero eso no implica la desaparición de la vieja economía. No, pero supone su conversión en una su desplazamiento a un segundo plano y su marcha al Tercer Mundo. El control de los recursos físicos pertenece al pasado. La guerra del siglo XXI será la del control de la cultura. ¿Cuáles van a ser las repercusiones de esta nueva economía en la vida laboral de las personas?. Pregunté a los ejecutivos de Silicon Valley si la calidad de su vida familiar había aumentado en los últimos años. Todos me dijeron que no. Tienen menos tiempo, más estrés y su vida familiar se deteriora. Les pregunté si las nuevas tecnologías les permiten ver la luz al final del túnel. Me han dicho que no. Usted ve todos estos cambios con reticencias. ¿Por qué?. Porque son portadores de grandes oportunidades, pero también de grandes riesgos. El primero, que las redes conceden a las compañías un gran poder. Y el segundo, mucho más grave: el de convertir las relaciones humanas en comercio. La conversión de todo nuestro tiempo, las veinticuatro horas del día, en comercio. En el viejo mercado, el tiempo de compra coincidía exactamente con el momento físico de la transacción. En la nueva era, está abierto a todas horas. Y el primer resultado de ello es que las relaciones humanas se convierten en comerciales. Le habrán llamado apocalíptico. No crea, ya avanzamos en esa dirección. Si viaja a América le sorprenderán dos cosas. Una, que hay mucha gente obesa. Otra, que todo es comercial... Parece usted más un filósofo francés que un economista ame-ricano. ¿Sabe una cosa? Adam Smith, Ricardo, Marx, Engels..., todos ellos creían que las condiciones materiales sentaban las bases de la cultura. Estaban equivocados. El comunismo cayó porque eliminó la cultura, la sociedad civil. Imagínese usted que mañana se colapsa la economía, el gobierno..., ¿qué queda? La cultura. Si permitimos que Time Warner y Disney se apropien de ella, habremos perdido un pilar importante de nuestra civilización. ¿Hasta qué punto lo que escribió en 'El fin del trabajo ' se ha visto modificado por la nueva economía?. Yo escribí ese libro en 1995, cuando había en el mundo 850 millones de parados. Ahora son mil millones. El milagro americano de Estados Unidos, donde se ha rebajado sensiblemente el paro, ha consistido en recurrir de forma masiva a la deuda, con mecanismos como las tarjetas de crédito. Es algo consustancial a periodos como el actual, en los que el mercado debe absorber el gran salto de productividad de las nuevas tecnologías.

ISBN: 84-493-0941-7

Subscriu-te gratuïtament als nostres butlletins

Rep notícies i idees en Recursos Humans.
Subscripció

Utilitzem cookies per oferir a les nostres visites una millor experiència de navegació pel nostre web.
Si continues navegant, considerem que acceptes la seva utilització.