Llibres

El nostre catàleg et permetrà identificar novetats editorials i, mitjançant el nostre cercador, tots aquells recursos bibliogràfics que et puguin interessar sobre qualsevol assumpte de RH
El ejecutivo Enrique Arias Vega novel·la la crisi personal d 'un professional acomiadat. Aquesta obra, que ja va per la segona edició, enfrenta dos móns en aparença antitètics: el de la gran empresa i el de la més absoluta marginació.

Artículo Caída y ascenso de un ejecutivo de La Vanguardia, 21/01/2007.


Un caso en principio no demasiado distinto de tantos otros... excepto por una buena dosis de suerte aprovechada cumplidos los 52 años Miguel Ángel Astiz es director de programas y proyectos de la principal compañía española de productos químicos de gran consumo. La más pequeña de sus dos hijas acaba de finalizar la carrera de Económicas y él, con un buen sueldo, se siente razonablemente feliz. Hasta que recibe la llamada del director general de la empresa, compañero suyo de promoción en la Escuela de ingenieros... hay que recortar costes, despedir gente y suprimir departamentos. El suyo se suprime. Está despedido. Será el comienzo para Astiz de un descenso a los infiernos que le llevará a la miseria y la mendicidad, pasando a engrosar las filas del colectivo de los que no tienen techo bajo el que dormir.

En ese punto da comienzo El ejecutivo,una novela del economista y periodista Enrique Arias Vega (Bilbao, 1943) que obtuvo el premio Ategua de Novela 2005 y que ya va por su segunda edición. Arias Vega, que ha dirigido diarios como El Periódico,El Adelantado de Salamanca o el ABC de la Comunidad Valenciana, engarza en este libro dos mundos sólo en apariencia lejanos y antitéticos, el de la gran empresa, en la que no escasean los pequeños déspotas, los enchufados, los envidiosos y corrupciones varias, y el de la más absoluta marginación, el de la gente que acaba rebuscando en los contenedores de basuras para sobrevivir. Contenedores en los que, curiosamente, se pueden lograr, de vez en cuando, hallazgos muy interesantes, y que, pese a estar llenos supuestamente de restos inútiles, permiten vivir a muchas personas.

En ese sentido, El ejecutivo no deja de sorprender, especialmente por sus descripciones de ambientes, que aportan verosimilitud a una historia que de otro modo podría resultar demasiado improbable. El autor se acerca tanto al mundo que Buñuel retrató en Viridiana,con doce parias cenando alrededor de una rica mesa al modo de La última cena,como al mundo de la empresa, con sus costumbres y entresijos.

Por un lado, el grupo de desheredados que lidera en las calles Astiz, cuyo hundimiento en la depresión y, más tarde, en la mendicidad, debido a su infructuosa y humillante búsqueda de trabajo queda convincentemente retratada. Por otro, las imágenes del abogado madrileño que llevará la ofensiva contra la antigua empresa de Astiz una vez éste se haga con una información altamente comprometedora para la misma se adivinan conocidas para el autor. García Valle viste "traje de Armani, camisa italiana de dos tonos, sólidos zapatos ingleses y un Patek Philippe en la muñeca izquierda enmarcaban un cuerpo moldeado en el gimnasio y en extenuantes partidos de paddle. Un cuidado bigote pretendía aportarle un toque suplementario de distinción que inmediatamente se desvanecía por culpa de un excesivo tinte del cabello que no lograba dar a éste una apariencia suficientemente natural" y conduce sus interrogatorios como si fueran conversaciones sin trascendencia: "García Valle no era ningún patán iletrado para ir directamente al grano, sin más. Si había llegado a donde estaba era porque conocía el alma humana, las debilidades y las necesidades de los demás. Y sabía que aquel hombre necesitaba su atención, hablar con alguien, sentir que le hacían caso, narrar su historia".

Por no hablar de las luchas internas, nepotismos, estafa en la venta de acciones e incompetencia que presiden la marcha de la vieja empresa de Astiz, presionada por el mercado a lanzar continuamente nuevos productos químicos para elevar su cotización. Una empresa barcelonesa, por otra parte, nacida y crecida vertiginosamente gracias al franquismo, aunque luego el propietario se aburguese y, "por definición", se haga liberal y demócrata.

En fin, además de retratar sin largas explicaciones pero con pericia estos mundos aparentemente opuestos, el autor muestra necesariamente sus conexiones, que no dejan de ser críticas. Las sobras de los instalados en la vida, que sirven para alimentar un ejército de expulsados, la exclusión que nace en no pocas ocasiones de decisiones arbitrarias en el seno de las organizaciones, siempre necesitadas de recortar costes pero no siempre prestas a hacerlo con lógica ni con visión de conjunto, presas de múltiples redes de intereses internas. Y, sobre todo, un tema que nunca deja de resultar interesante. Pese a que todo el mundo afirma su preferencia por no dar ni golpe en lo que les quede de vida, hay una gran dependencia del trabajo en todas las vertientes imaginables. No sólo estructura la vida, sino que finalmente la justifica, tanto ante los demás como ante uno mismo. Es, decía Weber, el trabajo profesional moderno, de carácter ascético, que renuncia a la universalidad de posibilidades humanas. Quizá al final el protagonista pueda aprender a poner las cosas en su sitio.

ISBN: 84-89212-32-5

Subscriu-te gratuïtament als nostres butlletins

Rep notícies i idees en Recursos Humans.
Subscripció

Utilitzem cookies per oferir a les nostres visites una millor experiència de navegació pel nostre web.
Si continues navegant, considerem que acceptes la seva utilització.